Internacional
¿La mayor asesina en serie de los Estados Unidos? Mackenzie Scott, «ex» de Jeff Bezos, que ha financiado a la abortista Planned Parenthood con 275 millones de dólares
EL ABORTO ES LA PRIMERA CAUSA DE MUERTE EN EEUU.
MacKenzie Scott, la exmujer del fundador de Amazon, Jeff Bezos, donó 275 millones de dólares a la organización abortista Planned Parenthood.
Después de obtener más de 55.000 millones de dólares de su divorcio con Bezos en el año 2019, Scott decidió donar buena parte de este patrimonio al gigante del aborto, según publica ‘The Daily Wire‘.
“Estamos increíblemente agradecidos por la extraordinaria inversión filantrópica de la Sra. Scott en Planned Parenthood, como una parte crítica de la infraestructura de salud pública”,
dijo Alexis McGill Johnson, CEO de Planned Parenthood. “No hay duda de que estamos viviendo una crisis por la salud y los derechos sexuales y reproductivos en este país. A medida que enfrentamos los ataques más graves al acceso a la atención de la salud reproductiva que hemos visto en una generación, sabemos que este momento requiere que seamos innovadores y redoblemos nuestros esfuerzos para garantizar que todos tengan acceso equitativo a la atención de la salud, incluido el aborto.”, continuó Johnson.
En concreto, y según especificó el CEO del grupo, la donación de la exmujer de Bezos irá destinada a ayudar a eliminar las «barreras raciales y estructurales», específicamente para las mujeres negras que, según el grupo, serían las más «perjudicadas» por la legislación que aumenta las restricciones al aborto.
Así lo confirmó la propia Scott, quien en una entrevista al diario Medium, explicó su aportación enfatizando «la causa de la equidad».
Planned Parenthood completó 354.871 abortos en 2020, según el informe anual de 2020 de la organización. La cifra asciende a 972 abortos por día y 41 abortos por hora en todo Estados Unidos. Así, según las estadísticas, la organización realiza un aborto cada noventa segundos.
Las cifras son aún más escalofriantes. Los 862.000 abortos anuales en el país representan la principal causa de muerte en Estados Unidos; de ellos, los practicados por Planned Parenthood representarían la tercera causa de muerte, seguidos por el COVID-19, las muertes accidentales, las enfermedades respiratorias y los accidentes cerebrovasculares en 2020, según el citado diario.
Esta organización no solo recibe dinero de la exmujer de Bezos; los fondos federales otorgaron 618 millones de dólares al grupo en 2019: casi el 38 por ciento de los 1.641 millones de ingresos que tiene el gigante del aborto.
Además, la donación de Scott ocurre mientras un número creciente de legisladores de todo el país están presentando proyectos para abolir el aborto a través de leyes basadas en el latido del corazón o que lo limitan según el tiempo de gestación.
Así, la Corte Suprema del estado estadounidense de Texas aprobó en septiembre de 2021 una ley que prohíbe el derecho al aborto incluso en situaciones de violación o de incesto.
Esta ley, conocida por el nombre ‘SB8’, salvó la vida de 15.000 niños los primeros cinco meses de vigencia y permite que cualquier persona pueda presentar demandas contra cualquier persona que ayude a una embarazada a abortar, ofreciendo indemnizaciones de hasta 9.000 euros si ganan en un juicio.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
