Salud
La Organización Panamericana de la Salud alerta del récord de casos de dengue
La región de las Américas registró en 2019 un récord de casos de dengue al alcanzar los tres millones de personas afectadas, según la última actualización epidemiológica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Estas cifras superan los 2,4 millones de casos notificados en 2015 cuando tuvo lugar la anterior epidemia de dengue más grande de la historia regional. Ese año casi 1.400 personas fallecieron como consecuencia de la enfermedad.
«A pesar del incremento en el número de casos en 2019, el intenso trabajo de los países ha conseguido mantener la tasa de letalidad (o porcentaje de casos que terminaron en muerte) por debajo del uno por ciento esperado (0,05% in 2019)», ha dicho el director del Departamento de Enfermedades Transmisibles y Determinantes Ambientales de la Salud de la citada organización, Marcos Espinal.
En concreto, Brasil tuvo 2.241.974 casos en 2019, el 70 por ciento del total reportado en la región y más de la mitad de las muertes por la enfermedad. Asimismo, México notificó 268.458 casos, Nicaragua tuvo 186.173, Colombia 127.553 casos y Honduras 112.708.
Por otra parte, la OPS ha informado de que en lo que va de 2020 se han reportado más de 125.000 casos de dengue, incluidas 27 muertes (con una tasa de letalidad del 0,021%). Además, según la actualización epidemiológica, Bolivia, Honduras, México y Paraguay han reportado más casos de dengue en las primeras cuatro semanas de 2020 que en el mismo periodo de 2019.
«La prioridad para el sector de la salud es evitar muertes», ha señalado el asesor regional de dengue de la Organización Panamericana de la Salud, José Luis San Martín, quien ha recomendado a la población de las áreas donde está circulando la enfermedad no automedicarse, así como consultar con un profesional de la salud ante la menor sospecha de padecer dengue, cuyos síntomas más comunes son fiebre alta y repentina, dolor de cabeza y detrás de los ojos, dolor corporal generalizado y malestar general, entre otros.
Asimismo, la organización ha pedido a sus estados miembros fortalecer la vigilancia de enfermedades, revisar los planes de emergencia y garantizar la capacitación adecuada para que los profesionales de la salud diagnostiquen oportunamente, y manejen y traten adecuadamente a los pacientes con dengue, con el fin de evitar muertes por la enfermedad.
Salud
Qué puede cambiar en una familia cuando se trabaja desde dentro
Cuando una familia repite los mismos conflictos una y otra vez, no es porque no se quieran o no se esfuercen. Muchas veces, es porque no logran ver qué está pasando realmente. Las emociones se cruzan con los roles, las rutinas con las expectativas, y lo no dicho empieza a pesar más que lo que se habla. En esos casos, acudir a terapia familiar en Madrid puede marcar una diferencia real.
Especialmente cuando se hace en espacios profesionales como Sampai Salud, donde el acompañamiento es cercano, sin juicios, y enfocado en desbloquear dinámicas que ya no funcionan.
Qué es realmente la terapia familiar
A diferencia de otros enfoques, la terapia familiar no se centra solo en un miembro del grupo. Trabaja con el sistema completo: padres, hijos, parejas, incluso miembros que ya no viven en casa pero que siguen influyendo. Se exploran los vínculos, los patrones de comunicación, los silencios, los síntomas y las historias que se arrastran.
No se trata de buscar culpables, sino de entender por qué se repiten ciertos choques, qué emociones no encuentran lugar y qué necesidades no están siendo vistas. En muchos casos, un problema visible (como la rebeldía de un adolescente o la ansiedad de un niño) es la forma que tiene la familia de expresar algo que no se puede decir de otro modo.
Cómo trabaja un centro como Sampai Salud
El equipo profesional trabaja desde una mirada sistémica, que permite ver el problema como parte de una red más amplia. No se busca reparar lo roto, sino fortalecer lo que sí funciona, lo que ya está disponible.
Las sesiones pueden ser con todos los miembros o en formato individual, según la etapa del proceso. Se trabaja con la escucha activa, con preguntas que abren, con ejercicios sencillos que ayudan a tomar perspectiva. También se acompaña en momentos de transición: separaciones, mudanzas, duelos, llegada de un nuevo miembro, enfermedad o cambios escolares.
La intervención es respetuosa, sin forzar, y siempre adaptada a las particularidades de cada núcleo familiar.
Cuándo es útil buscar apoyo
Muchas familias esperan a que el conflicto escale. Pero también se puede acudir cuando hay tensión no resuelta, cuando la comunicación se ha vuelto cortante o cuando uno de los miembros empieza a mostrar señales de malestar sostenido: insomnio, irritabilidad, tristeza, aislamiento.
Otros motivos comunes para iniciar un proceso de terapia familiar en Madrid incluyen dificultades en la convivencia, rivalidad entre hermanos, límites difusos entre padres e hijos o diferencias educativas entre los progenitores.
No hace falta tener una crisis para pedir ayuda. A veces, lo que hace falta es un espacio neutral donde escucharse de otra forma.
