Internacional
La salud de Donald Trump mejora (lo sentimos, intoxicadores) y el médico de la Casa Blanca anuncia que podría tener el alta mañana lunes
(Reuters) El médico de la Casa Blanca, el Dr. Sean P. Conley, dijo el domingo que el estado de salud del presidente Donald Trump, después de dar positivo por COVID-19 la semana pasada, “ha seguido mejorando” y podría volver a la Casa Blanca “ya mañana”.
Señaló que la salud de Trump está siendo monitoreada de cerca, agregando que los doctores notaron dos “caídas transitorias en sus niveles de oxígeno”. Dijo que el viernes Trump tuvo fiebre alta y que experimentó una caída en sus niveles de oxígeno antes de mejorar. Para sus niveles de oxígeno le administraron dexametasona.
El equipo de Conley dijo que sus “signos vitales son estables” y no se ha quejado de falta de aliento. Sigue tomando el medicamento antiviral remdesivir después de completar su segunda ronda de medicamentos el sábado por la noche, dijo el equipo. El sábado, sus niveles de oxígeno se redujeron a alrededor del “93 por ciento”, dijo Conley, y agregó que aumentaron de nuevo y ahora están al 98 por ciento (domingo al mediodía).
Trump está ahora “arriba y dando vueltas”, y moviéndose por su habitación del hospital, dijo Conley.
Por su parte, el asesor de seguridad nacional Robert O’Brien dijo a CBS News el domingo que Trump está en “gran forma” y está “firmemente al mando del gobierno y del país”, añadiendo que informará al presidente sobre asuntos de seguridad nacional durante el transcurso del día.
“Creo que se va a quedar en Walter Reed por lo menos otro período de tiempo”, dijo O’Brien en el programa “Face the Nation” de CBS.
“Los días siete y ocho son los días críticos”, señaló O’Brien. “Creo que los médicos quieren asegurarse de que están ahí para el presidente y que está recibiendo el mejor tratamiento, pero lo está haciendo bien”.
Además del presidente, la primera dama Melania Trump, el director de la campaña Trump 2020 Bill Stepien, la presidenta del Comité Nacional Republicano Ronna McDaniel, la asesora de la Casa Blanca Hope Hicks, el senador Ron Johnson (R-Wisc.), el senador Thom Tillis (R-N.C.), el senador Mike Lee (R-Utah), la exasesora de la Casa Blanca Kellyanne Conway y el gobernador de Nueva Jersey Chris Christie han dado positivo por el virus del PCCh (Partido Comunista Chino).
El vicepresidente Mike Pence, la segunda dama Karen Pence, Ivanka Trump, Jared Kushner, Barron Trump, Donald Trump Jr., Eric y Laura Trump no han dado positivo por el virus. El demócrata Joe Biden y su esposa, Jill Biden, han dado negativo.
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) October 3, 2020
Trump, que fue trasladado al Centro Médico Militar Nacional Walter Reed el viernes, publicó un video de cuatro minutos el sábado en el que dijo que la “prueba real” vendrá en los próximos días.
“En el próximo período de unos días, supongo que esa es la prueba real, así que veremos lo que sucede en esos próximos días”, dijo Trump a la cámara.
La campaña de Trump prometió que el vicepresidente Mike Pence, que asumiría la presidencia si Trump no pudiera cumplir con sus deberes, tendría una agenda de campaña “agresiva” esta semana, al igual que los tres hijos mayores de Trump.
“No podemos quedarnos en nuestro sótano o cerrar la economía indefinidamente. Tenemos que enfrentarnos a ello”, dijo el asesor principal de la campaña de Trump, Jason Miller, en el programa “This Week” de la ABC el domingo.
El jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, dijo que el presidente Trump el viernes tuvo fiebre y que sus niveles de oxígeno en sangre disminuyeron rápidamente antes de recuperarse.
“Ayer, estábamos muy preocupados”, dijo Meadows a Fox News. “Tenía fiebre y su nivel de oxígeno en sangre bajó rápidamente”.
Pero el presidente, dijo, ha hecho una mejora. “Soy muy, muy optimista en base a los resultados actuales”, dijo, y añadió, “No estará fuera de peligro [hasta que pasen] 48 horas más o menos”.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
