Salud
La sobrecarga en las UCI de algunos hospitales madrileños obliga a modificar los criterios de ingreso

España ha superado este viernes el millar de muertos y los 20.000 infectados por coronavirus, sin que se vislumbre el denominado pico de contagios y con las autoridades sanitarias y los expertos advirtiendo de que los próximos serán los días más duros, mientras se siguen buscando contra reloj materiales de protección y test rápidos del COVID-19.
El Ministerio de Sanidad ha admitido que la «sobrecarga» y «presión» en las UCI de determinados hospitales les está obligando a ser «un poco más restrictivos» a la hora de admitir pacientes. Así lo ha reconocido el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del ministerio, Fernando Simón, preguntado por si se están estableciendo trajes a la hora de admitir a enfermos en las unidades de cuidados intensivos. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha negado que en esta comunidad se atienda a pacientes en función de su esperanza de vida.
CRITERIOS EN LAS UCI
Una expectativa de vida inferior a 1-2 años, la edad «biológica» o el «valor social» del paciente son algunos de los nuevos criterios que los médicos intensivistas creen que hay que tener en cuenta para decidir el ingreso en la UCI de una persona infectada de coronavirus mientras dure la pandemia.
Así se recoge en el documento «Recomendaciones éticas para la toma de decisiones en situación excepcional de crisis por pandemia COVID-19 en las unidades de cuidados intensivos», de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc), que cuenta con el aval de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).
Los intensivistas prevén un «desequilibrio temporal» entre las necesidades clínicas y los medios disponibles a causa del coronavirus, por lo que consideran «lícito» establecer un «triaje» de ingreso de los pacientes, basado «en el principio de justicia distributiva» y evitando seguir el criterio habitual de «el primero en llegar, el primero en ingresar».
Consideran que una situación «excepcional», como la que se puede generar, se debe manejar como las situaciones de «medicina de catástrofe».
Así, el documento recomienda «valorar cuidadosamente» el beneficio de ingreso de pacientes con expectativa de vida inferior a 1-2 años, no ingresar a personas en las que se prevé un beneficio mínimo, priorizar a la persona con más años de vida ajustados a la calidad de la misma o tener en cuenta «el valor social de la persona enferma».
No obstante, «de momento no se puede decir que haya colapso en las UCI españolas, en general, aunque hay hospitales que ya están en una situación complicada, en la que todas las camas están ocupadas y están utilizando camas de otras áreas, lo que produce saturación».
REFUERZO DE LOS HOSPITALES
La Comunidad de Madrid está reforzando al máximo los hospitales públicos madrileños ante el incremento de los ingresados por la expansión del coronavirus en la región, que ya registra 7.165 contagiados y 628 fallecidos.
El Hospital Severo Ochoa de Leganés ha visto incrementada su presión asistencial en la jornada de este viernes, en la que se acumulan en la Urgencia más de 200 pacientes, casi el triple de su capacidad, según han denunciado la asociación de médicos AMYTS y el sindicato CCOO.
Fuentes del Hospital Severo Ochoa han confirmado a EFE que “la Urgencia está con una presión bastante fuerte” y han asegurado que se está trabajando en la reorganización del servicio “de la mejor manera posible”.
Las fuentes consultadas han señalado que la presión asistencial del centro se podrá aliviar cuando abra el hospital que la Comunidad de Madrid está comenzado a acondicionar, con el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), en el pabellón 9 de Ifema con 5.500 camas para casos leves y UCI para los enfermos más graves.
IFEMA COMO HOSPITAL
La Comunidad de Madrid ha comenzado a acondicionar, con el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), el pabellón de Ifema que acogerá el hospital provisional para pacientes con coronavirus, con 5.500 camas para casos leves y UCI para los enfermos más graves.
El número de fallecidos con coronavirus en la Comunidad de Madrid ha aumentado en 130 personas en 24 horas, hasta sumar 628, el 62,7 % de todas las muertes registradas en el país, que acumula 1.002 muertos y más de 20.000 casos de coronavirus.
«El objetivo principal de esta nueva dotación sanitaria será dar una respuesta adecuada a las necesidades de hospitalización y atención en UCI que se producirán, debido al repunte de nuevos casos que se están previendo para la región en los próximos días», ha indicado la Comunidad en un comunicado.
La Comunidad de Madrid también ha puesto en marcha hoteles medicalizados para perfiles clínicos más leves, el primero que se abre en España y contará en principio con 9.000 plazas con atención sanitaria para los enfermos con coronavirus que requieran de una supervisión con la que no cuentan en sus hogares.
HOTELES TRANSFORMADOS EN HOSPITALES
China fue el primer país en convertir el pasado mes de febrero algunos de sus hoteles en hospitales. Este jueves, casi un mes y medio después, Madrid ha habilitado el primer hotel medicalizado de España para aliviar la presión asistencial de los grandes centros sanitarios.
Serán más de 40 hoteles los que se convertirán en hospitales en la Comunidad de Madrid, lo que permitirá sumar 9.000 plazas con atención sanitaria para los enfermos con coronavirus que requieran de una supervisión con la que no cuentan en sus hogares.
El Ayre Gran Hotel Colón ha sido el primer hotel español en hacerlo, un establecimiento de 361 amplias habitaciones, todas exteriores, y que ahora han pasado a formar parte de la lucha contra una pandemia, pero que hace días alojaban a turistas y visitantes en una de las zonas más comerciales de Madrid.
Será, por el momento, el hotel medicalizado encargado de atender la sobrecarga de los hospitales de la capital del país porque a disposición del Hospital Príncipe de Asturias, en Alcalá de Henares, del Hospital Universitario de Torrejón de Ardoz y del Hospital Universitario de Henares, en Coslada, se medicalizará desde este viernes el Hotel Marriot Auditorium.
Salud
Qué puede cambiar en una familia cuando se trabaja desde dentro

Cuando una familia repite los mismos conflictos una y otra vez, no es porque no se quieran o no se esfuercen. Muchas veces, es porque no logran ver qué está pasando realmente. Las emociones se cruzan con los roles, las rutinas con las expectativas, y lo no dicho empieza a pesar más que lo que se habla. En esos casos, acudir a terapia familiar en Madrid puede marcar una diferencia real.
Especialmente cuando se hace en espacios profesionales como Sampai Salud, donde el acompañamiento es cercano, sin juicios, y enfocado en desbloquear dinámicas que ya no funcionan.
Qué es realmente la terapia familiar
A diferencia de otros enfoques, la terapia familiar no se centra solo en un miembro del grupo. Trabaja con el sistema completo: padres, hijos, parejas, incluso miembros que ya no viven en casa pero que siguen influyendo. Se exploran los vínculos, los patrones de comunicación, los silencios, los síntomas y las historias que se arrastran.
No se trata de buscar culpables, sino de entender por qué se repiten ciertos choques, qué emociones no encuentran lugar y qué necesidades no están siendo vistas. En muchos casos, un problema visible (como la rebeldía de un adolescente o la ansiedad de un niño) es la forma que tiene la familia de expresar algo que no se puede decir de otro modo.
Cómo trabaja un centro como Sampai Salud
El equipo profesional trabaja desde una mirada sistémica, que permite ver el problema como parte de una red más amplia. No se busca reparar lo roto, sino fortalecer lo que sí funciona, lo que ya está disponible.
Las sesiones pueden ser con todos los miembros o en formato individual, según la etapa del proceso. Se trabaja con la escucha activa, con preguntas que abren, con ejercicios sencillos que ayudan a tomar perspectiva. También se acompaña en momentos de transición: separaciones, mudanzas, duelos, llegada de un nuevo miembro, enfermedad o cambios escolares.
La intervención es respetuosa, sin forzar, y siempre adaptada a las particularidades de cada núcleo familiar.
Cuándo es útil buscar apoyo
Muchas familias esperan a que el conflicto escale. Pero también se puede acudir cuando hay tensión no resuelta, cuando la comunicación se ha vuelto cortante o cuando uno de los miembros empieza a mostrar señales de malestar sostenido: insomnio, irritabilidad, tristeza, aislamiento.
Otros motivos comunes para iniciar un proceso de terapia familiar en Madrid incluyen dificultades en la convivencia, rivalidad entre hermanos, límites difusos entre padres e hijos o diferencias educativas entre los progenitores.
No hace falta tener una crisis para pedir ayuda. A veces, lo que hace falta es un espacio neutral donde escucharse de otra forma.






