España
La «veleta naranja» utiliza a Vox como coartada para romper con el PP y entregar Madrid a Pedro Sánchez

La «basura naranja» rechaza cualquier acuerdo con Vox pero está dispuesto a entregarle gratis la alcaldía a la alcaldesa de los lazos amarillos y una de las puntas de lanza del secesionismo en la capital catalana. La política española, conducida por traidores, transita sobre un lecho de mentiras y contradicciones morales.
El Comité Ejecutivo de Ciudadanos (Cs) ha aprobado por unanimidad este mediodía no sentarse a negociar con Vox ni darle entrada en ninguno de los gobiernos autonómicos en los que se sienten los liberales. Cs fija como socio preferente al PP y no descarta acuerdos puntuales con el PSOE, pero sí con el partido de Santiago Abascal.
José Manuel Villegas, de hecho, ha advertido al popular Teodoro García Egea de que si insiste en mesas de negociación tripartitas, a su formación no le quedará más remedio que desechar los pactos con el PP. Los liberales pretenden remarcar así su posición de fuerza en aquellos lugares en los que sea necesaria la suma de PP, Cs y Vox para desalojar a la izquierda y, de paso, dejar claro su mensaje de que quiere acuerdos «liberales, centrados y moderados».
No hay ningún cambio en la postura manifestada ya por Villegas hace seis días, pero sí que esta vez hay sustento de la Ejecutiva. Como pasó con el veto a Pedro Sánchez antes de las elecciones generales, se ha producido una votación oficial en la que se marcan las líneas a seguir por Cs: el PP es el «socio preferente»; solo se pactará con el PSOE donde no se alcancen pactos con los liberales y si se desmarcan de «las políticas sanchistas»; y no se negociará ni con Podemos, ni con Vox ni con partidos nacionalistas.
«No va a haber mesas a tres. Vamos a intentar buscar acuerdos con el PP. Si el PP no está dispuesto, que lo diga y desecharemos la opción de acuerdos con el PP», ha advertido Villegas en respuesta al secretario general popular, Teodoro García Egea, que esta mañana ha dicho en Antena 3 que su partido buscará acuerdos con Cs y Vox sentándoles en la misma mesa.
Los acuerdos, ha insistido el número dos de Cs, serán con el PP o con el PSOE, pero con este último partido «excepcionalmente» y «de forma subsidiaria». Con uno o con otro, Cs buscará cerrar pactos a dos en los que se hable de «regeneración y lucha contra la corrupción; simplificación de la burocracia y evitar el enchufismo; defender la bajada de impuestos; defender la unión e igualdad de todos los españoles; proteger a las familias; independencia de los servicios públicos, educación de calidad, excelencia universitaria, igualdad y lucha contra la violencia machista».
Villegas ha evitado en la rueda de prensa en la sede del partido, en la madrileña calle de Alcalá, referirse a la situación en cada territorio y ha argumentado que aún no se han iniciado las negociaciones en ninguno de ellos. Sí ha matizado que en el caso de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento, su partido no hace distinción entre Más Madrid y Podemos. Considera a ambas formaciones «populistas» con las que tampoco iniciarán conversaciones para la conformación de gobiernos.
Fuentes del partido marcan como posibles excepciones en las condiciones que exigirá Cs el caso de Navarra, de Barcelona y de las Diputaciones de Lérida y Barcelona. Allí, Cs será más flexible con los socialistas para evitar que el poder recaiga en manos de nacionalistas e independentistas. El resto de socialistas que quieran pactar con Cs deberán comprometerse por escrito con la aplicación del artículo 155 de la Constitución.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






