Opinión
La vergüenza de una Nación: España el único País del mundo, al que se le ha negado la letra en su Himno. Por Miguel Sánchez
Cada vez que escucho la música de mi Himno, me entra una enorme tristeza, porque los políticos, de una tendencia u otra, TODOS, se han negado a enseñar a los niños en las escuelas, desde pequeños, la letra del Himno Nacional, como es absolutamente normal en el resto de Países.
Esta “Democracia” deprimente y dictatorial, nos ha quitado todo, no solo la Letra de nuestro Himno Nacional, además, nos ha impuesto una Falsa Historia Comunista, que emborrona la historia real, vivida y pasada, por lo que es imposible de modificar a gusto y complacencia de quien quiera hacerlo, pero además, con el consentimiento y conformidad de la “derechona masona” y la firma de los reyes que la rubrican, con eso de: “YO EL REY”
Siento vergüenza, cuando salen los jugadores de cualquier equipo de fútbol y no solo escuchan la letra de su himno, sino que todos la cantan y la rubrican, poniendo su mano en el corazón. No son militares, tan solo son “Patriotas con Orgullo”
Al menos, los españoles, cuando escuchan el Himno Nacional, podían poner su mano en el corazón, pero si hay alguno que lo quisiera hacer, le tacharían de “Ultraderecha”, “Radical franquistas”, “Hitleriano” o “Cabeza rapada”. Y solo con ese gesto, sin duda sería su último partido en la selección.
No existe parangón en el mundo, ni País alguno, que esto exista. Pero, no solo se ha cercenado su magnífica letra, aquella que escribió el insigne escritor, poeta y académico Don José Maria Pemán y que lo hizo en el año 1.928, lejos de la llegada de Don Francisco Franco al Gobierno. La preciosa música se la debemos a Don Bartolomé Pérez Casas de 1.908. La anterior databa del 1.761, realizada por Don Manuel Espinosa de los Monteros, como compositor.
Y fue en 1.928, cuando el gran poeta y escritor Don José María Pemán, al que tuve el honor de conocer y ser atendido y agasajado por varias veces, en su casa de Felipe IV, a pocos metros de la Real Academia de la Lengua.
Y decía así:
¡Viva España!
Alzad la frente «alzad los brazos», hijos
del pueblo español,
que vuelve a resurgir.
Gloria a la Patria,
que supo seguir,
sobre el azul del mar
el caminar del sol.
Gloria a la Patria,
que supo seguir,
sobre el azul del mar
el caminar del sol.
¡Triunfa España!
los yunques y las ruedas «los yugos y las flechas»
cantan al compás
del himno de la fe.
Juntos con ellos cantemos de pie
la vida nueva y fuerte
del trabajo y paz.
¡Viva España!
Alzad la frente («alzad los brazos»), hijos
del pueblo español,
que vuelve a resurgir.
Gloria a la Patria
que supo seguir
sobre el azul del mar
el caminar del sol.
Sobre esta letra original, en época del Régimen de Franco, solo se variaron dos frases:
1º).- En lugar de: “alzad la frente» por «alzad los brazos».
2º).- En lugar de: «los yunques y las ruedas» por «los yugos y las flechas»
Tampoco es tanto, no?
Himno nacional (Letra original de J. M.ª Pemán, 1928) Versión larga
https://www.youtube.com/watch?v=_N2Dy86exE8
Pero eso no es lo malo, sino que como norma, se han negado unos y otros y todos, poner una nueva letra al Himno Nacional, al gusto y medida de esos demócratas antipatriotas.
Himno de España «Gloria a España» … 1a Presentación. Letra propuesta para el Himno Nacional 2020
https://www.youtube.com/watch?v=w7ewPM2DzbY
Versiones hay muchas, pero ninguna ha sido aprobada, porque lo que unos y otros desean fervientemente es quitarle la esencia a una Nación milenaria, que lo tuvo todo, todo lo consiguió. Fue la mayor evangelizadora de la tierra. Descubrió tierras, mares y océanos. Fue admirada, respetada y temida.
Marta Sánchez & Plácido Domingo – Himno de España – Starlite Festival
https://www.youtube.com/watch?v=G0_PMcSaGS8
¡Hay mi pobre España, pisoteada, despreciada y en estado agónico!
Himno de España con Letra – Interpretado por Mario Camps de Los Meconios
https://www.youtube.com/watch?v=YAGS3SWroSI
Y esta miseria de trato hacia un País, por los propios, gobernantes y monarcas que deberían defenderle, es que está totalmente prohibido democráticamente, no solo cantar el Himno, sino abrir la boca, por si acaso se va una estrofa.
Los jugadores de la selección española de fútbol fueron criticados por John Taylor Kilclooney, exmiembro del Partido Unionista de Ulster y ex político del grupo mixto parlamentario por un motivo sorprendente: no cantaron el himno.
“Increíble que todos los miembros del equipo italiano cantaran su himno nacional mientras que todos los del equipo español se quedaron absolutamente en silencio. ¡Ninguno cantó el himno español!”, escribió en Twitter Kilclooney.
Pero claro, este buen hombre, con sentido común y raciocinio, no sabía, que en España está prohibido cantar su letra, porque:
“Tenerla la tiene” y “haberla hayla”
Y para colmo, ni este Himno, que solo es para la Selección, tampoco puede ser cantado.
La Roja Baila (Himno Oficial de la Selección Española) (Videoclip Oficial)
https://www.youtube.com/watch?v=g7f6pHtis4o
Así que visto lo visto, seguimos con el: lo, lo, lo…
De Fans’ Embassay Spain
Y son estos mismos políticos y demás parafernalia, ejemplares muy democráticos ellos, los que hablan de haber sufrido una Dictadura feroz, radical y fanática.
¡Vivir para ver y escuchar para oír!
¡Qué Dios, nuestro Salvador, nos ayude, porque como estemos esperando a los hombres, lo tenemos claro!
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
