Internacional
Las ‘comunidades identitarias’ proliferan en Europa con un objetivo: vivir de espaldas al sistema y a la multiculturalidad

Antonio Valdivia.- Ante las grandes dificultades que atraviesa el modelo de vida occidental, la claudicación de sus líderes ante el islam, la aceptación oficial del relativismo cultural y antropológico, así como la conversión de la mundialización en dogma de fe, empiezan a florecer tanto en Europa como en los EEUU numerosas comunidades autosuficientes donde se vive según conforme a valores, principios y preferencias éticas comunes. Es la vida de la autosuficiencia o del autoabastecimiento.
En países como Chequia o Eslovaquia existen ya comunidades que han vuelto a los bosques para liberarse de la presión política y social que exprime sin piedad a todos los ciudadanos en beneficio de unos pocos, la llamada casta dirigente. Así pues, son muchas la comunidades que se están creando y que viven al margen de la actual organización social injusta a la que se veían sometidas.
También en España ya hay muchos que han decidido retornar a sus pueblos de origen para retomar los huertos y tierras de labor, así como recurrir a los animales que antaño los sustentaban. Muchos, que personalmente conozco, están a punto de dar el salto y organizarse. Quieren liberarse de una sociedad degradada y corrompida por los poderes políticos y económicos.
Algunas de estas comunidades en ciernes llevan el signo identitario, al rechazar sus miembros cualquier injerencia cultural que no sea la suya propia. En este sengtido, se muestran contrarios a cualquier forma de “multiculturalidad” y a la convivencia con personas o grupos cuya base moral de valores sea distinta.
“Aquí convivimos con quienes nos gusta, vivimos según nuestra cultura y nos desarrollamos espiritualmente conforme a nuestro propio cuadro ético, sin que el sistema debe decirte lo que debes hacer, lo que debes sentir, lo que debes pensar y con quien debes convivir”, señala Pelayo Carrasco, ingeniero de profesión y uno de los promotores de esta experiencia piloto en España.
Por otra parte, los residentes aspiran a crear colegios propios, aunque homologados por los gobiernos, como ocurre por ejemplo en Suráfrica. Estos centros aplicarían recetas prácticas para el desarrollo personal del alumno.
Asimismo, la creación de huertos y cabañas ganaderas comunes fomentará el cooperativismo y el máximo aprovechamiento de los medios para un abastecimiento seguro, no dependiente de los caprichos de los mercados, lo que garantizará productos naturales y sin los costes adicionales a las fluctuaciones de intereses ajenos que condicionan los precios. En esta situación, solo existirá el trabajo de la comunidad y la aportación que cada miembro esté dispuesto a hacer. Ya hay docentes, ingenieros, médicos… dispuestos a dar el paso junto a sus familias. Creen que la vida será difícil al principio, pero están convencidos de que el esfuerzo puede merecerles la pena.
Con relación a otros detalles logísticos, explica Carrasco que la obtención del suministro de energía necesaria para la vida comunal será posible mediante molinos de autogeneración y de placas fotovoltaicas. También se aprovechará el gas metano de la auto combustión de los residuos orgánicos, lo que permitirá generar electricidad. “Simplemente es cuestión de organizarse y de cambiar la vida solitaria y personalista, por la comunitaria y cooperadora, es decir, pasar a vivir y no a depender”, indica.
Hoy es posible, y ya se están dando los primeros pasos para dejar de depender de una casta que exprime y oprime, que nos hace ser cada día más dependientes de ellos y que nos arrebata lo más importante de la dignidad humana: la libertad de elegir y el derecho a la libertad.
“Si usted se halla parado o quiere vivir a partir de sus propias pautas culturales, identitarias y morales, ahora tiene la alternativa de la autosuficiencia. Si vive esperando a que el sistema le solucione las cosas, jamás lo conseguirá. Es hora de tomar las riendas de nuestro propio destino y de que dejen de manipularnos en su propio interés. Si somos muchos, podremos estar empezando a cambiar las cosas”, concluye nuestro interlocutor.
Internacional
La taiga da otro bofetón a los calentólogos: en 35 años creció una superficie como la de España y media Francia

Un estudio científico certifica el crecimiento de la mayor masa boscosa de la Tierra y su desplazamiento al norte, aunque muy lento.
Expertos de universidades y centros de investigación de Estados Unidos, China y Portugal han confirmado que la cobertura arbórea boreal, el sistema boscoso conocido también como taiga, se expandió en un 12%, entre 1985 y 2020, lo que significa que en ese periodo ganó unos 840.000 kilómetros cuadrados, una superficie similar a la suma de España y la mitad de Francia.
El equipo investigador, dirigido por dos científicos de la empresa norteamericana terraPulse –dedicada a analizar datos satelitales de interés medioambiental y agroforestal– estudió la evolución del bosque boreal, que en las últimas décadas ha experimentado el calentamiento más rápido de todos los biomas forestales.
Los resultados se han hecho públicos en un artículo difundido por la web de la European Geosciences Union –la organización líder en Europa dedicada a la investigación en ciencias de la Tierra, planetarias y espaciales– en el que los científicos reconocen que han encontrado una expansión forestal de una magnitud inesperada.
Por supuesto, este dato contradice una vez más las predicciones más alarmistas sobre el cambio climático, que aseguraban que el aumento de temperaturas conllevaría un gran incremento de los incendios y la expansión de las enfermedades de los árboles, lo que haría descender el total de la masa arbórea.
Lo que sí se ha confirmado es otra de las predicciones catastrofistas, aunque con matices: la taiga se está moviendo hacia el norte, pero a un ritmo bastante lento, ya que el estudio ha certificado que en las tres décadas y media que abarca el estudio, este sistema natural se ha desplazado en 0,29 grados de latitud media, es decir, en 32,3 kilómetros, lo que supone menos de mil metros al año.
Estos resultados resultan muy significativos porque durante el último siglo la región boreal ha registrado el calentamiento climatológico más rápido de cualquier bioma forestal, con un aumento de más de 1,4 °C en la temperatura superficial anual. A pesar de ello, como se ve, la masa forestal ha crecido con fuerza.
Según el artículo, el bioma boreal es el bosque más extenso y ecológicamente intacto de la Tierra, cuya superficie forestal comprende un tercio del total mundial y representa el 20,8 % del sumidero global de carbono forestal.






