Opinión
Las «hazañas» de la exdelegada del gobierno en Madrid, Concepción Dancausa Treviño, y del exsubdelegado del gobierno en Madrid, Luis Martínez-Sicluna Sepúlveda, actuales altos cargos de la Comunidad de Madrid. Por el Coronel Efrén Díaz Casal.

Oye, Francisco Martín Aguirre:
Como puedes comprobar, desde mi último correo que figura después de estas líneas ha transcurrido un plazo suficientemente razonable para que me hayas respondido, por cuanto la demora de tu respuesta induce a prever que tal plazo resulta inadmisible para la paciencia humana y el respeto al ciudadano.
Puedes comprobar que el tratamiento protocolario que te aplico en el presente correo, diferente al del correo anterior que figura después de estas líneas, es el que tú mismo te aplicas al renunciar inexplicablemente a las competencias que te asigna el Artículo 73.3 de la Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público.
Por otra parte, el tratamiento protocolario que te aplico es el que te corresponde como lacayo del ministro Bolaños, que acude sin haber sido invitado intentando colarse en la tribuna de los actos institucionales del 2 de mayo en la Puerta del Sol con evidentes intenciones de reventar el acto, amilanándose ante la resuelta actitud de la jefa de protocolo de la Comunidad de Madrid por carecer de los arrestos necesarios para hacerle frente.
No menos digna de mención es tu indudable conformidad con las listas que EH Bildu ha presentado en las CC.AA vasca y navarra para las próximas elecciones del 28 de mayo con 44 candidatos que fueron condenados por pertenencia y colaboración con ETA, entre ellos siete por asesinato, criticado hasta por la propia ministra de Educación. Tu asistencia a cualquier acto de homenaje a las víctimas del terrorismo, ganaría un buen puñado de votos para tu partido en los próximos comicios electorales del presente mes de mayo.
Tu ejecutoria, incompatible con racionales comportamientos y sensatas complicidades, causa repudio en el electorado que no tolera decadencia e inmoralidad en un delegado del gobierno que no respeta una Ley Orgánica, provocando la hilaridad en el concierto internacional con las inherentes consecuencias negativas para la economía española.
Tu antecesora en el cargo que denigras, Mercedes González Fernández, que ha vulnerado contumazmente la Ley Orgánica 9/1983, de 15 de julio, reguladora del derecho de reunión, en la tramitación de actos religiosos en la vía pública, ha sido premiada con el cargo de directora general de la Guardia Civil, es decir que en lugar de haber sido sancionada ha sido premiada ascendiéndola de categoría.
El responsable de tal nombramiento todavía no se ha enterado de que no es así como se ganan elecciones sino que hay que ganarlas durante toda una legislatura cumpliendo y haciendo cumplir la ley pues como decía Sófocles “Un Estado donde queden impunes la insolencia y la libertad de hacerlo todo, termina por hundirse en el abismo”.
El silencio ante el hecho de que el gobierno de la Comunidad de Madrid albergue a una exdelegada y a un exsubdelegado del gobierno en Madrid, contumaces transgresores de la Ley Orgánica 9/1983, reguladora del derecho de reunión, en la tramitación de actos religiosos en la vía pública, y la indolencia ante la usurpación de tus atribuciones por parte del Ayuntamiento de Madrid a los mismos efectos, favorecen al PP y perjudican a tus compañeros de partido que presentan sus candidaturas en los próximos comicios electorales del presente mes de mayo.
Por tanto, o recuperas la dignidad perdida respetando y haciendo respetar en tu jurisdicción territorial la Ley Orgánica 9/1983, de 15 de julio, reguladora del derecho de reunión, en la tramitación de actos religiosos en la vía pública, o continuas faltando a tu propio juramento/promesa en la toma de posesión de tu auto mermado cargo.
Estás incitando al electorado a no creer en tu palabra obligándole a que te emplace que te vayas a tu casa sin pérdida de tiempo pues, en lugar de mandar las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del Estado de tu jurisdicción, si no rectificas debes huir de ellas.
Atentamente,
Efrén Díaz Casal
Coronel de Infantería (R)
España
Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».
Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.
Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.
Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?
Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.
Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.
En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.
Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.
Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.
Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.
El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.
Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.






