Connect with us

Opinión

«Lo que te has perdido esta Semana Santa» por Juan Manuel Jiménez Muñoz

Avatar

Published

on

Tocaban torrijas, buñuelos con miel, potaje viudo, procesiones de vírgenes, nazarenos encapirotados y Cofradías de Semana Santa. Es natural. No todo iba a ser guerra, subida de la luz y del petróleo. A veces, hay que participar en la Feria de las Vanidades y desconectar de tantas penas, y de tanto Facebook, y de tanto Telecinco, por el culo te la hinco. Yo, por ejemplo, he estado cinco días sin escribir. Cinco. Que ya son días.

Pero con tanto retiro vacacional te has perdido lo mejor. No, no, lector. No me refiero al cursillo promovido por el Ayuntamiento de Soria titulado “Píntate el toto”, que como su nombre indica consiste exactamente en eso: en pintarse el toto. Qué va. Tampoco hablo de los aficionados futboleros alemanes que se colaron en el campo del Barsa para pitar el himno culé (jode bastante, ¿verdad?). En absoluto. Ni hablo de los pelotazos millonarios de las mascarillas de Madrid, unas mascarillas que han salido más carillas de la cuenta. Qué va. La corrupción es crónica. Tampoco me refiero a que Podemos pidiera ayer la independencia del País Vasco. Nada de eso. Peccata minuta. Ni siquiera aludo a que Vladimir Hijodeputin haya seguido masacrando civiles en un país que no es el suyo. Eso, por desgracia, forma ya parte del paisaje internacional. Me refiero a otro asunto muy curioso: al Congreso Internacional Antifascista celebrado en Venezuela los días 11, 12 y 13 de abril, mientras aquí nos untábamos Flogoprofén tras portear los tronos.

Como todos sabemos, Venezuela, el paraíso mundial antifascista, protagoniza el mayor fracaso social y económico del continente americano tras sólo dos décadas de Revolución Bolivariana, con más de seis millones de ciudadanos que han huido del país para no morir de hambre, y con la reducción en un 80% de su Producto Interior Bruto pese a poseer las mayores reservas de petróleo del planeta. El derrumbe de sus servicios públicos (transporte, red eléctrica, sanidad, educación…) golpea todos los días a los venezolanos, mientras Nicolás Inmaduro y sus generales son investigados por crímenes de lesa Humanidad en la Corte Penal Internacional, incluidas ejecuciones extrajudiciales, salvajes torturas, violaciones, aberraciones sexuales con los detenidos, desaparición de opositores y detenciones arbitrarias.

Es cierto que Venezuela está muy sola. Muy, muy sola. Fíjate si estará sola, que los venezolanos invitan a los Testigos de Jehová a pasar al interior de sus viviendas. Por ello, no es de extrañar que a este paraíso antifascista llegaran el 11 de abril unos doscientos invitados de Inmaduro, en su mayor parte procedentes de Cuba, Argentina, Bolivia, Rusia y España. Eran los doscientos antifascistas más antifascistas de todos los antifascistas. En realidad, eran los doscientos antifascistas más motivados del mundo. Más motivados que MacGyver en una ferretería. Más motivados que Colombo estrenando gabardina. Más motivados que un funerario en plena pandemia.

Por parte de España asistió Nohemí Egea, separatista de Esquerra Republicana de Cataluña y muy conocida en su casa. Pero el compatriota más importante de todos, el antifascista más antifascista que acudió a rendir pleitesía a don Nicolás Inmaduro, el invitado estrella del sátrapa, fue (¡cómo no!) don Juan Carlos Billetero, el fundador de Podemos.

Advertisement

Billetero, por un módico precio cuya exacta cuantía aún se desconoce, loó la figura de Inmaduro y se enorgulleció de haber exportado a la nación española, en forma de movimiento podemita, el pútrido fruto de la Revolución Bolivariana. Por si a alguien le cabía alguna duda, éstas fueron las palabras exactas del fundador de Podemos en el Congreso Antifascista de Caracas:

<<Nos han atacado en España por haber aprendido aquí muchas cosas que luego hemos podido hacer en España, con coraje y con muchas dificultades. Y si nos hemos atrevido, es porque aprendimos del coraje del pueblo venezolano>>.

Dicho esto, Billetero pasó a loar la figura de Vladimir Hijodeputin, que es de lo que en realidad iba todo aquel tinglado del Congreso Antifascista, para qué nos vamos a engañar. Las palabras del prócer fueron éstas:

<<En Latinoamérica, la posición de Rusia es favorable al Pueblo Soberano. Pero en Europa, el fascismo está creciendo desmesuradamente. Por más que lo oculten, o le cambien la palabra, la realidad es que Ucrania tiene un ejército nazi, basta ver determinadas fotografías y las banderas que ondean. A mí me estremece ver a José Borrell diciendo, con gran ardor guerrero, que en vez de hablar de diplomacia hay que hacerlo de armas. Quiero que Europa vuelva a hablar de paz, y que no alimente una guerra que va a perjudicar a todo el mundo. Pero parece que la solución es la contraria: silenciar a los medios del Kremlin, no buscar la diplomacia y alimentar las barbaridades en los medios>>.

Hala, lector. Ahí quedan las palabras del ideólogo de Podemos para que luego no haya discusión ni dudas sobre quién está con el tirano ruso, y quién con sus víctimas ucranianas. Antifascistas, con Vladimir Hijodeputin. Fascistas, con el pueblo de Ucrania. Repetimos para los repartidores de carnés. Antifascistas, con Vladimir Hijodeputin. Fascistas, con el pueblo de Ucrania. Repetimos para los mononeuronales que no ven la relación entre el comunismo soviético de antaño y las actuales ansias imperiales de un sicario de la KGB. Antifascistas, con Vladimir Hijodeputin. Fascistas, con el pueblo de Ucrania.

Joder. En ocasiones como ésta, me alegra ser un fascista.

Pues eso, amigo lector. Eso es lo que te has perdido en la Semana Santa: a una víbora visitando la guarida de una cobra. Aunque aquí, quien cobra (¡cómo no!) es Juan Carlos Billetero.

Advertisement

Qué cabrón. Digo la cobra. No el Billetero.

 

Firmado:

Juan Manuel Jimenez Muñoz.

Lengua viperina.

Advertisement
Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

España

Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

Avatar

Published

on

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».

Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.

Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.

Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?

Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.

Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.

Advertisement

En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.

Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.

Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.

Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.

El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.

Advertisement

Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.

Continue Reading
Advertisement
Advertisement Enter ad code here