Economía
Los transportistas cifran en 100 millones las pérdidas por los cortes de carreteras en Cataluña
Más de 100 millones de euros. Eso es lo que han perdido los transportistas en Cataluña por los cortes en las carreteras realizados por los radicales independentistas en la región tras conocerse la sentencia del Tribunal Supremo, que condena a los líderes del ‘procès’ a 100 años de cárcel.
Son los cálculos de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), que cifra en 100 horas las pérdidas de trabajo por los actos vandálicos de las últimas semanas.
La Cetm responde así al ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, al respecto de que el Gobierno no se plantea pagar indemnizaciones por el conflicto en Cataluña, y ha recalcado a Efe que «sigue estudiando» presentar reclamaciones por daños y perjuicios a las administraciones española y catalana.
La patronal ha estimado que, con la afirmación del ministro, el Gobierno «se declara al margen» de los posibles daños que se han causado a los transportistas por el bloqueo de algunas carreteras en Cataluña.
La Cetm ha puntualizado que «es verdad que el Gobierno no tiene fondos presupuestados para este tipo de cosas», si bien ha añadido que están recopilando pruebas videográficas y reportes de prensa para demostrar los daños causados al sector.
Reclamaciones
En cuanto al procedimiento a seguir para la reclamación de esas indemnizaciones, las mismas fuentes han indicado que «todas las vías están abiertas», incluida una demanda por lo contencioso-administrativo de forma colectiva o bien interpuesta por cada asociado.
La patronal, con 31.000 empresas asociadas, ha recordado que en otras ocasiones, como el caso del cártel europeo de camiones, han facilitado acuerdos con despachos de abogados con condiciones ventajosas por el volumen de demandas.
La Cetm ha agregado que esperará a que el conflicto en Cataluña concluya para elaborar una valoración final de las pérdidas económicas ocasionadas a los transportistas.
De manera parcial, la patronal ha calculado unos 15 millones en pérdidas para el sector por cada 24 horas que se cierra el paso de la frontera con Francia por carretera.
Ábalos ha confirmado esta mañana en la cadena SER que solo tienen cuantificados los «sabotajes e incidencias» que se produjeron en el ferrocarril y en el aeropuerto de El Prat, cuyos daños, ha indicado, están «por encima» de los 7 millones.
Economía
El turismo internacional impulsa las estancias largas en la costa de Alicante
La llegada de viajeros internacionales a la costa mediterránea está cambiando algunos patrones habituales dentro del sector turístico. Más allá de las vacaciones cortas de verano, crece el número de visitantes que optan por pasar varias semanas, e incluso meses, en destinos con buen clima y un ritmo más tranquilo durante gran parte del año.
Villajoyosa empieza a notar esa transformación. Su ubicación, el tamaño de la ciudad y una oferta menos saturada que otros puntos de la costa alicantina la están posicionando como una alternativa atractiva para turistas europeos que buscan una estancia más estable.
El apartamento gana terreno frente al alojamiento hotelero
Uno de los cambios más visibles está en la forma de alojarse. Muchos viajeros internacionales priorizan espacios que les permitan mantener cierta rutina durante su estancia, especialmente cuando el viaje supera unos pocos días.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa se ha consolidado como una de las opciones más buscadas por este perfil de visitante. Cocinar, disponer de más espacio o trabajar a distancia desde el alojamiento son aspectos que influyen directamente en la elección.
La vivienda turística deja así de entenderse únicamente como un lugar de paso y se convierte en una especie de residencia temporal.
Teletrabajo y movilidad internacional cambian el perfil del visitante
El auge del trabajo remoto ha modificado la relación entre turismo y tiempo de estancia. Muchos profesionales ya no necesitan limitar sus viajes a periodos vacacionales concretos y pueden instalarse temporalmente en otros países mientras mantienen su actividad laboral.
Este fenómeno está teniendo impacto en destinos como Villajoyosa, donde el entorno más tranquilo y el clima estable resultan especialmente atractivos. La demanda de viviendas bien equipadas y con buena conexión digital ha crecido de forma notable.
El alquiler vacacional en Villajoyosa se adapta bien a este modelo, ofreciendo alternativas más flexibles para quienes buscan combinar trabajo y descanso.
Visitantes europeos priorizan destinos menos masificados
Otro aspecto que está favoreciendo este crecimiento es el interés por destinos que mantengan cierta autenticidad. Frente a zonas con mayor presión turística, muchos viajeros valoran entornos donde todavía exista vida local más allá del turismo.
Villajoyosa conserva parte de ese atractivo. El casco histórico, el comercio tradicional y una densidad más moderada generan una experiencia distinta para quienes buscan una estancia más relajada.
Este perfil de visitante suele permanecer más tiempo en el destino y establecer una relación más cercana con el entorno.
Estancias más largas y gasto repartido durante todo el año
El aumento del turismo internacional vinculado a largas estancias también tiene impacto en la actividad económica local. Al distribuirse durante más meses, ayuda a reducir la dependencia de la temporada alta.
Restauración, comercio y servicios empiezan a notar una actividad más estable fuera de los meses tradicionales de verano. Este movimiento favorece un modelo turístico menos concentrado y más sostenible en términos de ocupación.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa forma parte de esta dinámica, ajustándose a un tipo de turismo que prioriza la permanencia frente a las visitas rápidas.
Una nueva forma de viajar ligada a la flexibilidad
El concepto de vacaciones también está cambiando. Las fronteras entre viaje, trabajo y descanso son cada vez menos rígidas, especialmente entre perfiles internacionales con mayor movilidad.
El alquiler vacacional en Villajoyosa encaja en esta evolución ofreciendo una fórmula flexible, donde el visitante puede adaptar la estancia a sus necesidades reales. No se trata solo de pasar unos días cerca del mar, sino de instalarse temporalmente en un entorno que facilite una vida más tranquila y adaptable.
