Economía
Madrid y Murcia, las que más crecen mientras Extremadura dispara su deuda
Las elecciones en doce autonomías que se producirán en un mes –además de las que se acaban de celebrar en Comunidad Valenciana– dan la oportunidad de hacer balance económico de estos cuatro años en cada una de las regiones para evaluar el buen hacer de cada gobierno en cuestión.
Pese a que la recuperación ha permitido que todas crezcan y reduzcan el desempleo, a diferencia de la legislatura anterior, la evolución de los últimos cuatro años dibuja comportamientos muy diferentes que ilustra que ha habido una mejora a dos velocidades, además de un ajuste fiscal que varía por barrios.
En el primer campo, Murcia y Madrid fueron las comunidades que más crecieron en estos cuatro años, con un 3,9% y un 3,5% de media cada ejercicio, por encima del 3,1% del conjunto de España. Ambas se beneficiaron de las buenas cifras de turismo de estos años, así como del incremento de la construcción, acompañado del aumento de las exportaciones en el caso de Murcia. Otras regiones que mejoraron el desempeño nacional fueron Castilla-La Mancha, Galicia, Cataluña –las tres con un 3,3%–, así como Baleares, con un 3,1%.
Por el contrario, las comunidades que menos avanzaron en estos cuatro años fueron Extremadura y La Rioja –con un crecimiento medio del 2,2%–, Castilla y León –del 2,4%–, Asturias –del 2,5%– y Aragón – del 2,7%–. De esta forma, mientras las regiones del litoral mediterráneo y Madrid han sido los motores de la recuperación, las comunidades de interior y la cornisa cantábrica estuvieron a la zaga.
Renta por habitante
Si bien se observa cierta convergencia en el PIB per cápita entre la comunidad con mayor actividad –Madrid, con 34.916 euros por cabeza– y la de menor –Extremadura, con 18.174–, esta se ha producido por la reducción de la población en esta última y no tanto por un recorte real de las distancias. Salvo Murcia, Castilla-La Mancha y Galicia, las regiones que más crecieron tienen un PIB per cápita por encima de la media nacional en estos años, por lo que la recuperación de esta legislatura ha tendido a aumentar las distancias entre las regiones de mayor y menor renta.
Una tendencia que también se confirma en las cifras de desempleo. Al observar las cifras de bajada de la tasa de paro, se observa que mientras hay regiones en las que el repunte de la actividad explica su recorte del desempleo, en otras este se produce también por la caída de la población activa. La comunidad que más redujo su desempleo fue Navarra con un 47,7% de reducción, seguida de Castilla-La Mancha, con un 45,1%, mientras que Asturias (-20,9%) y Baleares (-23,5%) fueron las que menos bajaron su desempleo.
Pese a ello, la recuperación no alteró la distancia entre comunidades por su tasa de paro e incluso incrementó las distancias: en marzo de 2015, Andalucía era la región líder en desempleo, con más del doble de paro (un 33,6%) que la región que menos tenía, Navarra (15,6%). Cuatro años más tarde, el liderato y el farolillo rojo, se repiten, pero la distancia entre Navarra (8,19% de paro) y Andalucía (21%) es mayor que en 2015.
Gestión presupuestaria
No obstante, donde se observa la acción directa de los gobiernos autonómicos es en sus finanzas públicas. La recuperación económica y de los ingresos, así como la consolidación fiscal, han permitido que todas las autonomías hayan reducido su déficit y cinco de ellas incluso tengan ahora superávit (Canarias, Navarra, PaísVasco, Galicia yAsturias, las tres primeras con regímenes fiscales distintos a las del resto).
Con estos mimbres, Canarias fue la comunidad que más saneó su posición de 2014 a 2018, un 308% de mejora del déficit que tenía hace cuatro años y que ahora es superávit. De media las comunidades ajustaron estos años sus números rojos un 87%, del 1,66% de 2014 al 0,23% de 2018. Eso sí, entre las rezagadas en 2015 destaca el caso de Extremadura, que pasó de un déficit público del 2,44% en 2015 a alcanzar el equilibrio en 2018, dejando de ser una de las regiones con mayor agujero en sus cuentas.
En el otro lado de la balanza está Comunidad Valenciana, que fue la que menos redujo sus números rojos, un 50%, al 1,3% del PIB que cosechó en 2018, duplicando la meta anual. Junto a Murcia –la otra región que más déficit tiene, con un 1,35%, y que menos redujo su desequilibrio, con una bajada del 54%–, ambas regiones están infrafinanciadas por el modelo autonómico.
Pero hay una diferencia considerable entre ambas y la propia Autoridad Fiscal así lo recordó en su última evaluación de los planes autonómicos, cuando criticó que la región que preside Ximo Puig engordara su gasto a ritmos anuales superiores al 6% en los últimos dos años, creando incluso un nuevo canal de televisión, mientras Murcia solo lo aumentó un 2%.
Las siguientes que menos han reducido el déficit fueron Andalucía (un 73,4% de bajada) y Baleares (un 79,2%), lo que postula que algunas de las comunidades socialistas han hecho un ajuste menor frente a otras regiones.
Extremadura, la que más aumenta la deuda
Eso sí, si Extremadura destaca en la reducción del déficit, no lo hace así al observar la evolución de su deuda. Fue la región que más la aumentó en la última legislatura, con un alza del 28,1% que, pese a todo, la sitúa con un pasivo ligeramente inferior a la media, del 23,7% del PIB frente al 24,5% autonómico. Como la región alcanzó el equilibrio en sus cuentas el año pasado, en los próximos debería ir reduciendo su pasivo. Le sigue Aragón, con un incremento del 19,6% que deja la deuda en el 21,9%. Ambas regiones, curiosamente, fueron amonestadas por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en 2016 por pagar tarde a sus proveedores, problema que solventaron.
En el otro lado del ranking, seis comunidades han reducido su pasivo, siendo la que más ha mejorado Baleares, con una bajada del 7%, seguida de Navarra (con una caída del 6,1%) y País Vasco (del 2,8%). También han aliviado su pasivo Castilla-La Mancha (-2.2%), Galicia (-2,1%) y Canarias (-1,9%). Como fuere, Comunidad Valenciana (con un 41,8% del PIB), Castilla-La Mancha (35,2%) y Cataluña (33,9%) siguen siendo las regiones más endeudadas cuatro años después, mientras que al igual que entonces las más desapalancadas son País Vasco (13,6%) y Madrid (14,6%). En términos absolutos, las regiones que más aumentaron su deuda, íntegramente con el Estado a través de los mecanismos de liquidez, fueron Cataluña –con 14.266 millones más hasta los 78.732– y Comunidad Valenciana, 9.662 millones hasta los 47.084.
Estas cifras de déficit y deuda arrojan qué comunidades han tenido una gestión más prudente estos años, y servirán de base para la futura reforma de la financiación autonómica, que observará como las comunidades han capeado la crisis y la posterior recuperación a la hora de decidir el futuro sistema. Hasta entonces, las urnas esperan.
(ABC)
Economía
El turismo internacional impulsa las estancias largas en la costa de Alicante
La llegada de viajeros internacionales a la costa mediterránea está cambiando algunos patrones habituales dentro del sector turístico. Más allá de las vacaciones cortas de verano, crece el número de visitantes que optan por pasar varias semanas, e incluso meses, en destinos con buen clima y un ritmo más tranquilo durante gran parte del año.
Villajoyosa empieza a notar esa transformación. Su ubicación, el tamaño de la ciudad y una oferta menos saturada que otros puntos de la costa alicantina la están posicionando como una alternativa atractiva para turistas europeos que buscan una estancia más estable.
El apartamento gana terreno frente al alojamiento hotelero
Uno de los cambios más visibles está en la forma de alojarse. Muchos viajeros internacionales priorizan espacios que les permitan mantener cierta rutina durante su estancia, especialmente cuando el viaje supera unos pocos días.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa se ha consolidado como una de las opciones más buscadas por este perfil de visitante. Cocinar, disponer de más espacio o trabajar a distancia desde el alojamiento son aspectos que influyen directamente en la elección.
La vivienda turística deja así de entenderse únicamente como un lugar de paso y se convierte en una especie de residencia temporal.
Teletrabajo y movilidad internacional cambian el perfil del visitante
El auge del trabajo remoto ha modificado la relación entre turismo y tiempo de estancia. Muchos profesionales ya no necesitan limitar sus viajes a periodos vacacionales concretos y pueden instalarse temporalmente en otros países mientras mantienen su actividad laboral.
Este fenómeno está teniendo impacto en destinos como Villajoyosa, donde el entorno más tranquilo y el clima estable resultan especialmente atractivos. La demanda de viviendas bien equipadas y con buena conexión digital ha crecido de forma notable.
El alquiler vacacional en Villajoyosa se adapta bien a este modelo, ofreciendo alternativas más flexibles para quienes buscan combinar trabajo y descanso.
Visitantes europeos priorizan destinos menos masificados
Otro aspecto que está favoreciendo este crecimiento es el interés por destinos que mantengan cierta autenticidad. Frente a zonas con mayor presión turística, muchos viajeros valoran entornos donde todavía exista vida local más allá del turismo.
Villajoyosa conserva parte de ese atractivo. El casco histórico, el comercio tradicional y una densidad más moderada generan una experiencia distinta para quienes buscan una estancia más relajada.
Este perfil de visitante suele permanecer más tiempo en el destino y establecer una relación más cercana con el entorno.
Estancias más largas y gasto repartido durante todo el año
El aumento del turismo internacional vinculado a largas estancias también tiene impacto en la actividad económica local. Al distribuirse durante más meses, ayuda a reducir la dependencia de la temporada alta.
Restauración, comercio y servicios empiezan a notar una actividad más estable fuera de los meses tradicionales de verano. Este movimiento favorece un modelo turístico menos concentrado y más sostenible en términos de ocupación.
El alquiler de apartamentos en Villajoyosa forma parte de esta dinámica, ajustándose a un tipo de turismo que prioriza la permanencia frente a las visitas rápidas.
Una nueva forma de viajar ligada a la flexibilidad
El concepto de vacaciones también está cambiando. Las fronteras entre viaje, trabajo y descanso son cada vez menos rígidas, especialmente entre perfiles internacionales con mayor movilidad.
El alquiler vacacional en Villajoyosa encaja en esta evolución ofreciendo una fórmula flexible, donde el visitante puede adaptar la estancia a sus necesidades reales. No se trata solo de pasar unos días cerca del mar, sino de instalarse temporalmente en un entorno que facilite una vida más tranquila y adaptable.
