España
Mordidas, malversación, fraude y pilinguis. Por Jesús Salamanca Alonso
«Si Santos Cerdán era secretario de organización del PSOE y todo se lo contaba a Pedro Sánchez, ¿quién se cree que el presidente no sabía nada del reparto de mordidas y otras fechorías?»
«No vamos a romper la estabilidad para ponernos en manos de PP y Vox, la peor oposición que ha tenido nuestro país», dijo el presidente en su comparecencia ante los medios. ¿Se habrá escuchado la barbaridad que ha soltado? ¿Se puede ser más antidemocrático que este nefasto personaje chulesco y engreído? Él puede pactar con proetarras, independentistas y bandoleros golpistas, pero los demás han de pactar sólo con quien él diga. Dudo que alguien le haya explicado al falsificador de tesis doctorales que Franco murió en 1975, en la cama y velado por treinta y cinco millones de españoles, incluido Sabiniano. Y como tanto anhela a Franco, se va a hartar del nombre cuando en el Bernabéu escuche los ánimos al jugador argentino, Franco Mastantuono: ¡Franco! ¡Franco! ¡Franco!
El presidente ha tropezado con la realidad y eso por la manía de no decir ni una sola verdad. El personaje está podrido y enfermo, no dice la verdad ni al médico. Él no está legitimado para hablar de limpieza y transparencia de las cuentas de su partido ni de muchos otros temas. ¿De quién parten las órdenes de negociar con Ábalos o Aldama para que mantengan la boca cerrada? No le han debido de informar sobre las irregulares cuentas de su partido, por eso ha tenido que ser el Tribunal de Cuentas quien ha desmontado el discurso del presidente, tras el revuelo de la dimisión de Cerdán. Por cierto, no pierdan de vista a la persona que le va a sustituir, que también aparece en los informes de la UCO.
En un intento de aminorar la crisis socialista por enfangamiento de la mafia del Peugeot (él aún no ha salido, pero saldrá) no ha dudado en asegurar que los informes del organismo fiscalizador «siempre han sido positivos», si bien se puede comprobar que los documentos dicen lo contrario. ¡Maldita condición de mentir! Claro que, es cierto que nosotros a él le tenemos por inmaduro, mentiroso, fraudulento, psicópata y despreciable personaje. Si al menos dijera una verdad, se evitarían bulos, inventos y maledicencias, no por casualidad al Palacio de Moncloa se le conoce como «Moncloaca», por ser la sede oficial del fango gubernamental.
El audio clave donde intervienen Koldo y Cerdán repartiéndose mordidas, parece ser que se grabó en Ferraz, sede del partido socialista. Si Cerdán era secretario de organización del PSOE y todo se lo contaba a Pedro Sánchez, ¿quién se cree que el presidente no sabía nada del reparto de mordidas y de la entrada en Ferraz de bolsas negras con dinero? Casualmente, Sánchez ha afirmado que su mujer era honrada y que él no sabía nada de sus asuntos. ¡Que suenen las campanas, leñe!
Debe ser cosa de familia porque el «hermanísimo» tampoco sabía dónde estaba la sede de artes escénicas en Badajoz, lugar donde teóricamente él trabajaba, aunque no acudía al puesto de trabajo, como tampoco acudía Jessica al suyo. ¿Realmente eran trabajos con un mínimo de seriedad, rigor y dignidad o eran núcleos de vagancia descontrolada donde las falsas trabajadoras cobraban en dinero y los colocadores lo hacían en carne? En pocas palabras: Sánchez volvió a mentir y, desde que le conocemos, también sabemos que se coge antes a un socialista mentiroso que a un cojo.
Debió de pensar el presidente del gobierno que el Tribunal de Cuentas era decorativo. Dicen en mi terruño que, a veces, la Guardia Civil por coger al que no es, coge al que es. Y claro que lo han cogido, pero en este caso a dos que se repartían comisiones o mordidas. En el informe de la UCO, y en lo relativo a Santos Cerdán, confirma la Unidad Central los pagos a Koldo por las gestiones en el complejo rescate de Air Europa. ¡Qué manía con poner el cazo y rascar de todos montoncillos! Por cierto, la UCO acaba sabiendo hasta los números de cuentas bancarias, el momento de apertura y si alguna de ellas su cerró con posterioridad y en qué fecha.
¿Por qué Víctor de Aldama pagaba 10.000 euros mensuales a Koldo? ¿Sería por lo de Air Europa, por los contratos sanitarios o por simples mordidas? Tenían montado un burdel económico que daba más pasta gansa que trabajando honradamente. Y si seguimos hablando de dinero, a ver qué nos cuenta María Jesús Montero porque, según se ha sabido, no dejó de controlar el proyecto del «hermanísimo» que, casualmente, Moncloa coló de rondón en un fondo de la Unión Europea de cerca de 500 millones: para ser más preciso fueron 475. ¡Manda huevos!, que diría Federico Trillo.
¡Qué afán tienen los socialistas con meter mano, y no sólo al dinero! Ahora entiendo que, cuando pasa cerca un socialista, la gente le mira a las manos e introduce las suyas en el bolsillo, por si acaso. Pero hay más magro sospechoso con María Jesús, no sólo con lo de las loterías. En dos días, o seguramente mañana, conoceremos cuestiones heladoras sobre su número tres del Ministerio.
También se menciona dinero y me avergüenza escuchar los audios de Koldo y Ábalos eligiendo y rifándose «pilinguis»: –«Ésta se enrolla que te cagas». –«Pues la que tú quieras. O las dos». Tanta práctica en el reparto sirve también como práctica para otro tipo de distribuciones o asignaciones como son las comisiones y presuntos amaños de obras, dato ese que la UCO menciona con suma claridad en su informe del 5 de junio pasado y, particularmente, en la zona norte de España, territorio que Cerdán consideraba como un derecho suyo.
Hoy no entramos en la obsesión de Santos Cerdán con lo de Sevilla. Mejor otro día. No obstante, sí es importante plasmar que la UE ha estallado contra Sánchez: «No sabemos dónde han ido a parar los 40.000 millones entregados a España». Por cierto, yo tampoco me explico qué han hecho para multiplicar por 14 los gastos en estos siete años y generar en el Banco de España un socavón de 236.000 millones. ¡Pobres pensiones en 2026!
El lío vendrá si la UCO descubre y demuestra que de los fondos europeos también ha habido mordidas, malversación o uso indebido. Por eso la fiscalía europea ya investiga a España y pide información documental al Ejecutivo, que hasta ahora éste no envía.
España
Europa se muere de «multiculturalismo». Matémoslo antes de que nos mate
Pierre Claire.- En 2001, el primer ministro neerlandés Wim Kok gobernaba un país que se enorgullecía de ser el laboratorio mundial del multiculturalismo. Un año después, Pim Fortuyn (sociólogo, antiguo marxista, figura de la ultra derecha neerlandesa que criticaba el multiculturalismo, la inmigración y el islam en los Países Bajos) fue asesinado por haber dicho que el modelo no funcionaba. El debate se cerró antes de empezar, estaba imposible discutir en el paraiso multicultural de Europa…
Ese es el problema central del multiculturalismo como ideología, porque ha vuelto imposible su propia evaluación. Criticar el modelo es estar contra la diversidad según los progresistas. Cuestionar sus resultados es abogar por el repliegue identitario, algo que a algunos les parece detestable y por lo que te insultan.
El multiculturalismo como hecho es interesante con sociedades compuestas por culturas distintas que coexisten, intercambian. El multiculturalismo como dogma es otra cosa con la afirmación de que todas las prácticas culturales valen lo mismo, que exigir una adaptación es una forma de opresión y que señalar las disfunciones equivale a racismo encubierto. Ese deslizamiento entre el hecho y la doctrina es el juego de manos intelectual del que nadie habla.
Es ese dogma el que produjo el escándalo de Rotherham, en el Reino Unido, dónde durante quince años, más de 1.400 jóvenes fueron víctimas de redes organizadas de abuso sexual, bandas de captación formadas principalmente por hombres paquistaníes. Los trabajadores sociales lo sabían. La policía lo sabía. Los cargos electos locales lo sabían. Nadie actuó, por miedo a ser acusado de racismo. El informe oficial de 2014 lo dijo con todas las letras. No fue un fallo de información. Fue un fracaso moral sistémico, producido por una ideología.
El mismo mecanismo explica lo que pasó en Colonia, en diciembre de 2015, con cientos de agresiones sexuales en la Nochevieja, deliberadamente minimizadas durante días por las autoridades alemanas. No por incompetencia, pero por cálculo político. Admitir los hechos amenazaba con estigmatizar a una comunidad. Asi, se silenciaba a las víctimas, y las feministas no decían nada porque los delincuentes no eran los buenos.
La izquierda no puede hacer este balance. Reconocer que el multuculturalismo sin limite produce zonas sin ley, comunidades impermeables a los valores liberales, mujeres abandonadas por el feminismo oficial porque sus verdugos pertenecen a una minoría protegida, sería repudiar treinta años de política identitaria. Un repudio del que ningún partido de izquierda es todavía capaz.
Y sin embargo los hechos se acumulan. En Francia, diversos estudios documentan el retroceso de la convivencia mixta, de la libertad vestimentaria femenina y de la práctica religiosa extrema en ciertos barrios, por la presión comunitaria. En Suecia, la violencia de bandas ha alcanzado cifras récord, concentrada en barrios donde la integración había sido declarada exitosa durante décadas.
La integración exitosa no es el borrado de las culturas. Es la adhesión compartida a una base común de derechos y deberes, que se aplica a todos sin excepción cultural. Exigir el respeto de ciertas valores y leyes no es un crimen racista, sino algo normal…
El verdadero racismo (el que la izquierda no ve) está en el silencio. Tratar a comunidades enteras como menores morales a quienes no se puede aplicar los mismos estándares que al resto no es benevolencia, es condescendencia disfrazada de virtud.
La igualdad real empieza por la exigencia igual. No por la exención permanente.
