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¡MUY GRAVE! El COVID-19 ES UN ARMA, HA SIDO CREADO EN UN LABORATORIO Y TENEMOS LAS PRUEBAS: Documentos filtrados del Banco Mundial indican que el Covid fue creado en 2018 en laboratorios y que durará hasta el año 2025

Informes filtrados del Banco Mundial indican que la propagación del Covid forma parte de un plan diseñado en 2018 y que se prolongará hasta 2025. De acuerdo a las mismas fuentes, el Banco Mundial previó la compra masiva de test en el año 2018, lo que reforzaría los argumentos de quienes sostienen que la pandemia surgió deliberadamente.
Según los informes, el virus surgió de la mezcla y selección de genes virales de murciélagos y cerdos. Entre 2016 y 2017, se identificó un coronavirus en los murciélagos de herradura y confirmó que fue el responsable de la muerte de unos 25.000 lechones en el país asiático, utilizados presumiblemente como cobayas.
Entre 2016 y 2017, miles de cerdos recién nacidos en numerosas granjas de la provincia meridional de Guangdong empezaron a morir misteriosamente, padeciendo síntomas como diarrea y vómito.
En principio los investigadores sospecharon que el culpable era el virus de la diarrea epidémica porcina (PEDV, siglas en inglés), pero nuevos exámenes, basados en análisis genéticos, les permitieron comprobar que se trataba del SADS, o síndrome diarrea aguda porcina.
«Cuando pusimos este germen bajo el microscopio, confirmamos que era un virus nuevo de la misma familia del PEDV y el SARS (Síndrome Respiratorio Agudo y Severo). Los murciélagos son reconocidos como depositarios de un gran número de patógenos, por lo tanto empezamos a rastrear el virus en muestras de murciélagos», dijo Shi Zhengli, un virólogo del Instituto de Virología de Wuhan, subordinado a la Academia de Ciencias de China.
De acuerdo con Shi, los investigadores recolectaron 591 muestras de murciélagos, mayoritariamente de aquellos de la familia de herradura, entre 2013 y 2016. De todas ellas, el 10 por ciento resultó positivo.
La investigación fue desarrollada de manera conjunta por científicos de China, Singapur y Estados Unidos, y los descubrimientos fueron publicados la semana pasada en la prestigiosa revista Nature.
«El estudio subraya la importancia de identificar la diversidad y la distribución de los coronavirus en los murciélagos para mitigar futuros brotes que podrían amenazar al ganado, la salud pública y el crecimiento económico», de acuerdo con los investigadores.
Los expertos manifestaron sentirse «aliviados» de comprobar que el virus no es transmisible a los seres humanos, después de examinar a los trabajadores que habían entrado en contacto con los cerdos contagiados en Guangdong.
«Muchas enfermedades infecciosas en los humanos, como el SARS, son de origen animal. Es posible que en el futuro el SADS se transmita de los murciélagos a los animales domésticos y, luego, de estos a los seres humanos», advirtió Ma Jingyun, investigador de la Universidad Agrícola del Sur de China, y uno de los coautores del artículo de investigación.
El trabajo fue una colaboración entre científicos de EcoHealth Alliance, Duke-NUS Medical School, Wuhan Institute of Virology y otras organizaciones, y fue financiado por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, un componente de los Institutos Nacionales de Salud.
Por consiguiente, la noticia ya no es tanto la conspiración en sí misma, sino que «alguien» ha filtrado esos documentos para que no quede ninguna duda de que nos hallamos ante una pandemia creada por el hombre, confirmando así los argumentos defendidos por militares franceses hace sólo unos días.
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Los dos minutos de odio. Por Diego Fusaro

Quienes hayan leído 1984 de George Orwell (una lectura muy recomendable siempre, y más aún en nuestra época tan orwelliana), recordarán sin duda la emblemática figura de Emmanuel Goldstein.
Él es el principal enemigo del Partido que gobierna Oceanía.
Debido a su oposición al Gran Hermano, todos los días, a partir de las 11:00, en todas las oficinas y lugares públicos, se celebran manifestaciones de histeria colectiva contra él: los «dos minutos de odio», como los califica la obra maestra de Orwell. Las masas hipnotizadas por la propaganda del Gran Hermano suspenden toda actividad para manifestar histéricamente su odio hacia Emmanuel Goldstein, del que no saben nada más que lo que el partido les dice a diario sobre él, presentándolo precisamente como el enemigo por excelencia, como la amenaza que pone en peligro la paz de su mundo.
También en este caso, como en muchos otros, la fantasía distópica de Orwell parece superada con creces por nuestro presente completamente distópico. También el Occidente actual, rectius uccidente, tiene su Emmanuel Goldstein, que sin embargo se llama Vladimir Putin.
A todas horas, la radio, la televisión y los periódicos de la civilización falsamente democrática del Gran Hermano repiten propagandísticamente que él es el enemigo, el peligro máximo, la amenaza suprema para el paraíso occidental Y las masas tecnonarcotizadas y teledependientes se prestan con estúpida euforia a esta representación de histeria colectiva, exhibiéndose en otras tantas variaciones tragicómicas de los dos minutos de odio de la memoria orwelliana.
Es una práctica antigua y probada del poder hacer creer que la contradicción y el enemigo están al otro lado del muro, en el espacio exterior con respecto a la sociedad totalmente administrada por el propio poder: de este modo, desviando siempre la mirada de las contradicciones internas de nuestra sociedad, se produce una unificación ficticia del interior, llamado a cooperar en función de la resistencia al enemigo exterior, del que tal vez, como hoy (pero lo mismo vale para Emmanuel Goldstein), se dice que está listo para invadir nuestra civilización.
Al igual que en la novela de Orwell, siempre hay un Emmanuel Goldstein detrás de cada contradicción, detrás de cada distorsión, detrás de cada mal, y lo mismo ocurre hoy en día en el orden discursivo dominante, que siempre y de nuevo señala a Putin —el nuevo Emmanuel Goldstein— como responsable de todos los males.
¿Alguien se atreve a discrepar de la Unión Europea de la vestal de los mercados apátridas Ursula von der Leyen?
Debe haber detrás la longa manus de Putin. ¿Alguien se atreve a criticar las políticas imperialistas de las barras y estrellas? Debe ser un agente secreto enviado por Putin a Occidente. ¿Alguien se atreve a cuestionar los equilibrios de la globalización neoliberal, cada vez más asimétrica? Por necesidad, es un infiltrado solapado de la Rusia de Putin. Releer a Orwell puede ser realmente beneficioso para un despertar colectivo del hechizo hipnótico de la sociedad del espectáculo y la manipulación milimétrica de las conciencias.
Apaguen la radio y la televisión, lean a Orwell. Quien se lo sugiere es, por supuesto, un espía enviado por Emmanuel Goldstein…
Por Diego Fusaro






