Deportes
Nadal, más cerca que nunca de superar a Federer como el tenista con más Grand Slams
La lucha por ser el tenista que más Grand Slams ha conquistado en la historia está más que abierta.
El triunfo de Rafa Nadal en Roland Garros le sitúa más cerca que nunca de atrapar a Roger Federer, y Djokovic viene por detrás. Es un apasionante duelo a tres que ahora mismo sitúa al suizo en primera posición con 20 “grandes” (8 Wimbledon, 6 Abiertos de Australia, 1 Roland Garros y 5 Abiertos de Estados Unidos), seguido de Rafa con 18 (1 Abierto de Australia, 12 Roland Garros, 2 Wimbledon y 3 Abiertos de Estados Unidos) y de Djokovic con 15 (7 Abiertos de Australia, 1 Roland Garros, 4 Wimbledon y 3 Abiertos de Estados Unidos). Es la vez que el español está a menos distancia de alcanzar la cima de Federer, que en los últimos tiempos había conseguido dejar la ventaja en tres torneos. Ahora son dos. A favor de Nadal está la edad, pues acaba de cumplir 33 años, mientras que Federer llegará a los 38 el próximo agosto. Por mucho que el helvético haya demostrado estar en una buena forma, tiene menos margen para seguir sumando “grandes”. La duda de Rafa es por las lesiones, ya que la gira de tierra la puede realizar sin problemas, pero tiene que ganar más Grand Slams en otras superficies y en el último año y medio apenas ha podido concluir los torneos en pista dura por sus problemas físicos.
El gran dominio de Federer se vivió entre 2003 y 2009. En esos seis años alcanzó 15 de sus 20 Grand Slams, logrando en tres temporadas (2004, 2006 y 2007) ganar todos menos Roland Garros, donde Nadal le cerraba la puerta en la final. En 2009 la ventaja era de nueve Grand Slams: 15 para Federer, que ya había superado el récord anterior de Sampras, y 6 para Nadal. Djokovic había sumado el primero en 2008. La remontada de Rafa comenzó ahí. También el despertar de Djokovic. En 2014 la diferencia ya era de tres: 17-14 y Djokovic alcanzaba los siete. El serbio pegó un acelerón aprovechando esos años, con Federer algo decaído y Nadal dos años seguidos sin conquistar Roland Garros (2015, superado por Nole; y 2016, por lesión). Al acabar 2016 el ránking estaba con Federer 17, Nadal 14 y Djokovic 12. Quien entró en crisis al curso siguiente fue el serbio, mientras que Federer despertó y Nadal regresó: sumaron dos cada uno en 2017, y todo quedó igual. Desde mediados del año pasado el que volvió en esta carrera apasionante fue Djokovic, que en París buscaba encadenar los cuatro “grandes” de forma seguida, pero Thiem le frenó en semifinales. Después, Nadal ha podido con Thiem en la final y por eso se ha colocado a dos de Federer. No hay que descartar a ninguno de los tres en esta pelea. Próxima parada, Wimbledon, en apenas un mes.
Los Grand Slams, año a año
() Entre paréntesis, los que suman ese año
2003
Roger Federer: 1 (Wimbledon)
Rafa Nadal 0
Novak Djokovic: 0
2004
RF: 4 (Australia, Wimbledon, Abierto de EE UU)
RN: 0
ND: 0
2005
RF: 6 (Wimbledon y Abierto de EE UU)
RN: 1 (Roland Garros)
ND: 0
2006
RF: 9 (Australia, Wimbledon, Abierto de EE UU)
RN: 2 (Roland Garros)
ND: 0
2007
RF: 12 (Australia, Wimbledon, Abierto de EE UU)
RN: 3 (Roland Garros)
ND: 0
2008
RF: 13 (Abierto de Estados Unidos)
RN: 5 (Roland Garros y Wimbledon)
ND: 1 (Abierto de Australia)
2009
RF: 15 (Roland Garros y Wimbledon)
RN: 6 (Australia)
ND: 1
2010
RF: 16 (Australia)
RN: 9 ( Roland Garros, Wimbledon y Abierto de EE UU)
ND: 1
2011
RF: 16
RN: 10 (Roland Garros)
ND: 4 (Abierto de Australia, Wimbledon, Abierto de Estados Unidos)
2012
RF: 17 (Wimbledon)
RN: 11 (Roland Garros)
ND: 5 (Abierto de Australia)
2013
RF: 17
RN: 13 (Roland Garros y Abierto EE UU)
ND: 6 (Abierto de Australia)
2014
RF: 17
RN: 14 (Roland Garros)
ND: 7 (Wimbledon)
2015
RF: 17
RN: 14
ND: 10 (Abierto de Australia, Wimbledon, Abierto de Estados Unidos)
2016
RF: 17
RN: 14
ND: 12 (Abierto de Australia y Roland Garros)
2017
RF: 19 (Australia y Wimbledon)
RN: 16 (Roland Garros y Abierto EE UU)
ND: 12
2018
RF: 20 (Australia)
RN: 17 (+1 Roland Garros)
ND: 14 (Wimbledon y Abierto de Estados Unidos)
2019
RF: 20
RN: 18 (Roland Garros)
ND: 15 (Australia)
Deportes
Las ciudades incorporan zonas deportivas abiertas para reducir el sedentarismo urbano
Los espacios públicos están adquiriendo un papel cada vez más activo dentro de las políticas municipales relacionadas con salud y bienestar. En muchos municipios, la instalación de áreas deportivas abiertas forma parte de estrategias destinadas a fomentar hábitos saludables sin depender exclusivamente de instalaciones cerradas o de pago.
El crecimiento de estas zonas responde a una realidad evidente: gran parte de la población pasa demasiadas horas sentada y encuentra dificultades para incorporar actividad física a la rutina diaria. La posibilidad de entrenar en parques o paseos urbanos facilita un acceso más directo y espontáneo al ejercicio.
El entrenamiento al aire libre gana usuarios de todas las edades
Lo que empezó como una iniciativa orientada principalmente a personas mayores o circuitos básicos de movilidad ha evolucionado hacia espacios mucho más completos. Actualmente, jóvenes, adultos y usuarios habituales de gimnasios utilizan estas instalaciones como complemento o alternativa a centros deportivos tradicionales.
Los aparatos para gimnasios en exterior se diseñan cada vez con mayor variedad de usos, incorporando ejercicios de fuerza, resistencia y movilidad dentro de un mismo recorrido. Esto permite adaptar el entrenamiento a distintos niveles físicos sin necesidad de grandes infraestructuras.
Además, muchas zonas deportivas urbanas se integran en parques o áreas verdes, favoreciendo una experiencia más abierta y menos condicionada por horarios.
Materiales preparados para uso intensivo y condiciones climáticas
Uno de los principales retos en este tipo de instalaciones es garantizar su durabilidad. El uso constante y la exposición a lluvia, humedad o altas temperaturas obligan a trabajar con materiales especialmente resistentes.
Las máquinas de gimnasio al aire libre actuales incorporan tratamientos anticorrosión, estructuras reforzadas y sistemas que requieren poco mantenimiento. Los municipios buscan soluciones capaces de mantenerse operativas durante años sin deteriorarse rápidamente.
La resistencia del equipamiento se ha convertido en un aspecto prioritario, especialmente en ciudades costeras o zonas con gran afluencia de usuarios.
Espacios deportivos integrados en la vida cotidiana
Otro de los factores que explica el crecimiento de estas instalaciones es su facilidad de acceso. Al estar ubicadas en espacios públicos, permiten realizar actividad física sin necesidad de desplazamientos específicos ni cuotas mensuales.
Muchas personas incorporan estos espacios a sus rutinas diarias aprovechando paseos, trayectos habituales o momentos de ocio al aire libre. Esto favorece una práctica más espontánea y constante del ejercicio.
Los aparatos para gimnasios de exteriores empiezan así a formar parte del paisaje urbano cotidiano en numerosos municipios.
Nuevos diseños para fomentar la interacción y el uso compartido
Las áreas deportivas abiertas también están cambiando en su diseño. Ya no se plantean únicamente como zonas individuales de entrenamiento, sino como espacios donde conviven distintas actividades y perfiles de usuario.
Circuitos funcionales, zonas de calistenia y áreas de estiramiento se combinan con bancos, recorridos peatonales y espacios verdes para generar entornos más dinámicos. El objetivo es favorecer tanto la actividad física como la interacción social.
Esta combinación contribuye a aumentar el uso continuado de los espacios públicos.
El urbanismo incorpora la actividad física como elemento estructural
La expansión de las máquinas de gimnasio al aire libre refleja un cambio más amplio en la planificación urbana. Las ciudades comienzan a integrar la actividad física dentro del diseño cotidiano de calles, parques y zonas comunes.
El ejercicio deja de entenderse como algo reservado exclusivamente a instalaciones deportivas cerradas y pasa a ocupar un lugar visible dentro del espacio público. Este enfoque busca crear entornos más activos y accesibles para distintos perfiles de población.
La tendencia apunta hacia ciudades donde deporte, ocio y vida urbana conviven de forma mucho más natural dentro del mismo entorno.
