España
Ni ocho días, ni un minuto, ¡Sánchez, mójate con Venezuela, ya!
Paloma Cervilla.- Han pasado cinco días desde que el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, se proclamó presidente de este país hispanoamericano, y nuestro presidente, Pedro Sánchez, todavía no lo ha reconocido como tal.
Una cobarde actitud que pone de manifiesto la sumisión a Podemos con la que Pedro Sánchez está gobernando este país. Por no molestar a Pablo Iglesias, que es el que le mantiene subido al Falcón la mayor parte de los días de la semana, nuestro presidente prefiere mirar para otro lado y no apostar por la democracia y la libertad de Venezuela.
De mirar para otro lado ha pasado, tres días después, a darle una prórroga de ocho días para que Nicolás Maduro convoque unas elecciones libres. Si no lo hace, reconocerá la legitimidad de Guaidó como presidente.
La excusa que ha puesto Sánchez para no respaldar en el minuto uno a Juan Guaidó es la necesidad de acordar una posición conjunta en la Unión Europea, y me parece muy bien. Pero a él, que tanto le gusta liderar iniciativas, como ya hizo con la inmigración saltándose la postura común europea al aceptar la llegada del buque “Aquarius” lleno de inmigrantes ilegales, ya podía haber tomado la batuta y posicionarse en contra de Maduro al minuto siguiente del paso al frente de Guaidó.
Entonces habría sido más creíble que ahora, porque habría hecho valer el peso que tiene España en la comunidad latinoamericana. Pero no, ha sido arrastrado, en contra de su voluntad, a enfrentarse al dictador Maduro.
En España, mucho querer sacar de la tumba a un dictador muerto ya hace más de cuarenta años, pero en Venezuela no se puede desalojar del poder a otro, que ha llevado a un pueblo a la ruina, a la represión y al aislamiento internacional.
España
«La náusea socialista»: nuestros impuestos están para contrabando de joyas y resorts de lujo para inmigrantes ilegales. En esta ocasión, ¡13 MILLONES DE EUROS!
El Gobierno gasta 13 millones de euros en un centro para refugiados con gimnasio, huerto y pista de baloncesto
El Gobierno de Pedro Sánchez ultima la puesta en marcha de un Centro de Acogida de Protección Internacional en Soria con una inversión total superior a los 13 millones de euros. El complejo, que comenzó a construirse en febrero de 2025 y está previsto que abra sus puertas a finales de este año, contará con gimnasio, sala de musculación, huerto, pista de baloncesto semicubierta y casi 2.400 metros cuadrados de zonas ajardinadas.
El nuevo centro, denominado oficialmente Centro de Acogida de Protección Internacional (CAPI) de Soria, se levanta sobre la antigua residencia de mayores San Juan de Sahagún, en el barrio de Los Royales. El Ejecutivo ha informado este jueves de que ha dado nuevos pasos para su puesta en funcionamiento con la formalización del contrato de suministro de mobiliario, adjudicado por 254.020 euros a CAFESA División Comercial S.L., una pyme de Toledo, según consta en el Boletín Oficial del Estado.
El expediente ha sido tramitado por la Dirección General de Gestión Migratoria del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Según ha difundido la Subdelegación del Gobierno en Soria, el contrato completo asciende a 313.675 euros e incluye también un segundo lote de lencería textil, adjudicado a Barcotex Servicios Integrales S.L. por 59.655 euros.
El lote de mobiliario contempla sillas, mesas, escritorios, armarios, librerías, sofás, bancos, muebles de oficina, mobiliario de dormitorio, comedor y cuarto de estar, somieres, colchones y cunas. El lote de lencería incluye mantas, ropa de cama, sábanas, fundas de almohada, toallas y almohadas.
El proyecto fue adjudicado a Ortiz Construcciones y Proyectos S.A. y se financia a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y de los fondos europeos Next Generation EU. El edificio se construye en una parcela adquirida al Ayuntamiento de Soria, una ciudad gobernada de forma ininterrumpida por el PSOE desde hace 27 años.
El complejo tendrá capacidad para 203 personas. Este punto ha provocado críticas del PP y de Vox. Los populares sostienen que el centro supera el límite de plazas fijado por la Junta de Castilla y León para municipios de más de 20.000 habitantes, situado en 120 plazas. Vox, por su parte, ha advertido de las consecuencias que este tipo de infraestructuras pueden tener sobre la seguridad y los servicios públicos.
El Ministerio que dirige la ministra Elma Saiz sostiene que los CAPI son establecimientos públicos abiertos destinados a solicitantes o beneficiarios de protección internacional y temporal, así como a solicitantes de la condición de apátrida, siempre que carezcan de recursos económicos suficientes.
Según el Ejecutivo, el centro de Soria formará parte del Sistema de Acogida de Protección Internacional, que presta alojamiento, manutención, intervención social, traducción e interpretación, atención psicológica, atención sanitaria, formación y empleo.
El debate político vuelve a situarse así en el reparto territorial de los dispositivos de acogida, el uso de fondos europeos y el impacto real que estas instalaciones tienen en municipios de tamaño medio. En el caso de Soria, el Gobierno avanza en un proyecto millonario mientras PP y Vox cuestionan tanto la dimensión del centro como sus efectos sobre una ciudad gobernada por los socialistas desde hace casi tres décadas.
