Opinión
Nulos mecanismos de control para los fondos europeos. Por Jesús Salamanca Alonso

«Seguimos sin saber cómo y en qué se gasta el Gobierno español los 140.000 millones de fondos UE. Iremos a España porque el Gobierno oculta los fondos de recuperación», en palabras de la presidenta de la Comisión de Control Presupuestario.
Cuentan las malas lenguas que el Gobierno fraudulento de Pedro Sánchez oculta dinero de los fondos europeos para comprar votos, algo que en la administración socialista andaluza ya se hacía, hasta el punto de haberse perdido más de tres mil millones de euros. Tuvo que ser la nueva Junta de Andalucía quien destapara los 3.000 millones de euros en subvenciones descontroladas por Susana Díaz. A ver por dónde sale el petulante falsificador de votos y traidor al socialismo español. Y es que de Antonio «El Moro» ya no se fían ni en su entorno: se coge antes a un socialista mentiroso que a un cojo adormilado.
Cualquier ciudadano puede perder el mechero, la mascarilla, la cartera o el móvil, pero la «sultana» Susana llegó a perder tres mil millones de euros. ¿Repito la cantidad? Dice un amigo mío, inspector de los tributos en proceso de jubilación, que esa cantidad puede perderla cualquiera en un simple descuido. ¿Quién no ha perdido alguna vez tres mil millones?, pues, claro, hombre, es algo habitual. El caso es que aquel dinero se encontraba en paradero desconocido. Alguien lo había cambiado de sitio; seguramente algún alto cargo del Gobierno socialista de Susana Díaz, o de los anteriores presidentes. Piensen que tal vez se le cayó en uno de los cinco prostíbulos andaluces donde el PSOE-A hacía sus trapicheros y montaba sus orgías de dinero, drogas y copas, pero siempre garantizando el acompañamiento y presencia de mujeres de moral distraída.
Eso sí, el dinero se había ocultado y robado a los parados andaluces. Claro, si los parados no lo necesitan, seguramente lo necesitan más los banqueros, altos cargos socialistas y grandes empresarios. Debe ser que, por eso mismo, el acoso a los ricos contagia a comunistas y socialistas del Gobierno, aunque Nadia Calviño, Isabel Rodríguez y «el perejil» Bolaños hayan marcado distancia frente a los bocazas de turno y ocasión: ahí pueden incluir a la «niña del exorcista», incluso a la ya desautorizada, Yolanda Díaz.
María Jesús Montero siempre ha tenido prisa por asaltar el mundo del dinero, como ya hizo en Andalucía, comunidad que se encontraron los chicos del PP en las últimas. La prueba es que por el paso del tiempo y errores de procedimiento ha habido que retrasar juicios y, en otros casos, suspenderlos «sine die». La ministra de Hacienda ya incurrió en errores mayúsculos en el famoso Impuesto de Solidaridad (debió llamarse de Insolidaridad). Recuerden aquello de los patrimonios de más de 3,7 millones, si la memoria no me falla, se escaquearon de pagar el tributo y era un escaqueo legal Las prisas nunca fueron buenas consejeras.
Ya es un hecho que la Oficina Europea Antifraude anuncia que investiga «irregularidades» en España con los fondos europeos. ¿Y se entera ahora después de cientos de denuncias? Pedro Sánchez es el irresponsable del descontrol de los fondos europeos. Pedro Sánchez, el mentiroso y fraudulento presidente, y las «nenas mimadas» como Nadia Calviño y María Jesús Montero, están en el disparadero. Si bien se está en fase de investigación, el hecho se debe a que hay indicios racionales de corrupción, opacidad, descontrol y desaparición de dineros públicos.
A nadie se le ocurre investigar si no hay denuncias fundadas. En el caso del Gobierno socialcomunista de España, las dudas y el olor a putrefacción se extienden más y más a medida que pasan las semanas. Hace meses que numerosas empresas y políticos españoles han comunicado oficialmente que los fondos no llegaban y que no existían criterios claros para la adjudicación, además de la inexistencia de un órgano que llevara el control reglamentario, tal y como se hace en todos los países europeos.
El Tribunal de Cuentas Europeo sospecha de la aplicación y destino de algunos fondos otorgados a España y no le gustaría comprobar que «se quedaron en un cajón». Una dificultad añadida es que la UE encuentra problemas para el normal seguimiento de los planes y cuanto se refiere a su control. «Hemos visto que los mismos organismos que diseñan la implementación de los fondos son los mismos que financian». Juan Palomo, como siempre: yo me lo guiso y yo me lo como. «Iremos a España porque el Gobierno no nos dice dónde están los fondos de recuperación», en palabras de la presidenta europea de Control Presupuestario.
Veremos cuando contrasten algunas dotaciones y comprueben que han ido a parar a los sindicatos para arreglar sedes (¿No habrán sembrado langostinos?) o cuando los fondos destinados al volcán de la Palma comprueben que nunca llegaron en la mayor parte, como denunció Coalición Canaria y su líder Ana Oramas. ¡Zorros y gallinas en calurosa amistad!
Solo falta que la Comisión Europea grite al Gobierno español: «¡A los ladrones, a los ladrones…!» Pues no lo descarten. Ahora sabemos que el mafioso Gobierno solo concedió a las empresas en torno al 17% de los 54.000 millones de fondos UE que se aprobaron. En dos años solo han resuelto 9.500 millones de ayudas a favor de empresas privadas. No sé si un Gobierno puede ser más sinvergüenza, pero más opaco, torticero y traicionero es difícil.
Llegó a decir el Gobierno español que la Comisión Europea estaba encantada con el uso que hace España de los fondos europeos, pero la auditora del Tribunal de Cuentas de la UE no ve clara la aplicación de los fondos en España. En los informes de auditoría, el Gobierno español no aclara, ni explica, ni especifica las “iniciativas culturales e innovadoras”, ni especifica el tipo de acciones. Mejor no hablar de las acciones de agenda urbana, cuya ejecución terminó en 2020.
Veremos cuando el Tribunal citado pregunte por los buques y lanchas costeros que el Gobierno quería comprar. ¿Los habrá comprado de verdad el Gobierno o también ha desaparecido el dinero de los fondos destinado a ello? Miedo me da que hayan mentido hasta en los contratos públicos como miente en el paro, el empleo juvenil, los fijos discontinuos, los ingresos desmesurados debido a la inflación y tantos otros temas. ¿Es que siempre va a estar presente la mentira en toda acción del desprestigiado Gobierno socialcomunista?
No hay duda de que la opacidad del Gobierno español es un hecho con los fondos europeos. Y lo es en cuanto a adjudicación, reparto, proyectos, ocultamiento de dinero para dedicarlo a sus fines electoralistas en mayo y un largo etcétera.
Al fraudulento Gobierno español le han cogido la matrícula.
España
Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».
Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.
Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.
Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?
Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.
Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.
En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.
Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.
Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.
Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.
El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.
Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.






