Opinión
Al PSOE que lo vote Txapote. Por Jesús Salamanca Alonso
Juan Lobato debería saber que mediocre e indigno no llevan acento, pero con el tiempo se acentúan.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, suele llamar a las cosas por su nombre, aunque moleste a algunos que no saben entender la segunda intención o que decir lo del sanguinario «Txapote» es ponerle al PSOE delante del espejo y explicitar que, tal y como ha gobernado estos años, solo merece que lo vote lo peor de la sociedad y la concentración de porquería que se ha arremolinado entorno al partido del asesino de José Calvo Sotelo. ¡Ojo, quieren convencernos de que no es lo mismo el socialismo que el «Sanchismo»!
El PSOE ya expulsó a Pedro Sánchez de Ferraz porque lo pillaron, detrás de unos biombos, falsificando votos a su favor y llenando la urna con papeletas que llevaban su nombre. En cualquier partido serio lo hubieran echado a palos o llevado al Gólgota de la corrupción y la malversación. Es al partido de este personajillo al que seguramente votarán únicamente Txapote, los violadores, los agresores sexuales, los pederastas, los malversadores, los proetarras o Bilduetarras, los sediciosos, los agradecidos golpistas catalanes y posiblemente toda la porquería que allegó Unidas Podemos al Congreso de los Diputados, además de la inmundicia que dejó esa formación mamerta tras la huida de la vicepresidencia del actual «fantasma» de la Complutense.
No me sorprende que gente seria, honrada y muy equilibrada, como Rubén Múgica, hijo del socialista tristemente asesinado por la banda asesina vasca, no difiera mucho del pensamiento de la ínclita Díaz Ayuso, algo que sí parece contrastar con la forma de verlo de Consuelo Ordóñez. Desde mi punto de vista, la presidenta de COVITE no ha entendido nada y su ataque frontal a Díaz Ayuso ha sido un innecesario exabrupto porque solo ha servido para la confrontación inservible. Jamás debería pensar esta muchacha que a su hermano lo hemos olvidado: sigue siendo un referente de valores, honradez, trabajo, diálogo…y muchos otros. ¡Nunca lo dude, Consuelo!
¿Por qué no ha entendido nada Consuelo Ordóñez de la expresión de Isabel Natividad? Pues sencillamente porque la presidenta de la Comunidad madrileña siempre ha demostrado un respeto y una elegancia de trato especial y digna de alabanza hacia las víctimas del terrorismo traidor y socialista. ETA y PSOE son socialistas, aunque los socialistas sin rabo ni tridente tengan sus ancestros en el nacionalsocialismo. Alguien dijo que no se puede ser socialista si antes no se ha sido fascista. No se pueden negar las raíces socialistas del fascismo. «El fascismo es una forma de socialismo. Como tal, no entra en una confrontación entre izquierda y derecha, sino entre diferentes ideologías de izquierda», en palabras de Emmanuel Rincón.
Ahí tienen el «Sanchismo» con sus ramalazos fascistas, su cobardía ante el comunismo y sus permanentes atentados a la convivencia, desprecio a las mujeres, admiración por los violadores, etc. ¿Alguien cree que la reforma que pretende el PSOE de la ley del «Solo sí es sí» es por convencimiento? ¿Alguien cree que importa a socialistas y comunistas la liberación de violadores, pederastas y agresores sexuales? No, mejor que no se equivoquen. El PSOE tan solo ve números que no le son favorables de cara a los comicios de mayo.
Muchas mujeres en el Consejo de ministros, pero han ido a nombrar a lo cortito de cada federación, no sea que al fraudulento presidente se le suban a la chepa, lo ridiculicen en Europa o lo lleven a Marruecos de las orejas. Por cierto, cuentan las malas lenguas que Mohamed VI no estaba en Gabón y sí en España cuando llamó a «Antonio» Sánchez. Su verdadero amor es Granada, aunque el CIS no se entere y el CNI no se quiera enterar. ¡Lo que se habrá reído el «fantasma» de la Complutense!
Insisto en que lo que piensa Consuelo Ordóñez no es lo que piensan otras víctimas, en palabras de la presidenta madrileña. «Las víctimas merecemos ser tratadas con RESPETO –dice Consuelo Ordóñez– banalizar con un hashtag al asesino de tantos inocentes, entre ellos de mi hermano Gregorio Ordóñez, demuestra su falta de principios y lo poco que le importamos». Díganme, ¿dónde ve Consuelo esa banalización de la que habla? ¿dónde aparece esa falta de principios a la que alude? ¿Quién ha dicho que a Ayuso y a los españoles de bien no nos importan las víctimas?
No es de recibo el tuit de Consuelo. Todas las víctimas, señora Ordóñez, siguen mereciéndonos todo el respeto del mundo. Quien no nos merece ningún respeto son los asesinos, los falsos justicieros, tampoco las familias de los verdugos que hoy se autoproclaman «gudaris» cuando son simples cobardes de tomo y lomo, así como asesinos con mayúsculas a quienes bendice Marlasca, el PSOE (primo carnal de ETA) y saca en procesión Unidas Podemos.
¿Saben ustedes que gracias a Grande Marlasca solo hay cinco asesinos de ETA fuera de las Vascongadas? El actual ministro de Interior ha atentado contra la política de dispersión que se aplicaba a los etarras. Para desarmar al terrorismo es fundamental esa política a la que recurrieron Mayor Oreja y el señor Corcuera. Nada que ver la dignidad y sabiduría de esos ínclitos ministros, con la traicionera indignidad de Marlasca. Miedo me da que Grande Marlasca se atrinchere en su despacho y acabe cantando contra «Dani Rabocop». A ver, que levanten la mano quienes se fíen del ministro Marlasca: lo ven, nadie.
Tengo la sensación de que Juan Lobato está encantado de que le voten el tal Txapote, agresores sexuales, violadores, malversadores y sediciosos, además de simpatizantes de golpistas perdonados e independentistas mantenidos como republicanos de lujo. No creo que voten muchos más. Serán, sin duda, muchos más los que ansíen botarlo, pero con «b». El tal Lobato debe de saber que mediocre e indigno no llevan acento, pero con el tiempo se suelen acentuar. Él, como portavoz del PSOE en la Asamblea madrileña, ha hecho mérito sobrados para eso. Pues, Lobato, Juan de nombre: «¡Que os vote Txapote!».
La presidenta, Díaz Ayuso, ha sabido estar a la altura y Consuelo Ordóñez no debe retorcer los pensamientos ni las palabras: «Creo que quienes están cometiendo verdaderos excesos contra la normalidad, la legalidad y la igualdad de los españoles son otros», ha concluido la presidenta, Díaz Ayuso.
España
Los sindicatos reactivarán algaradas y movilizaciones. Por Jesús Salamanca Alonso
«La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas»
Con tanta ayuda pública, los sindicatos mayoritarios viven en la abundancia como señores feudales venidos a menos. Permiten llevar una vida de lujos y privilegios; eso hizo hace unos años que, en algunas sedes de las formaciones mayoritarias, colgaran longanizas como forma de llamarlos «chorizos»: esas debieron de ser bien acogidas porque no las devolvieron, confirmando lo que ya se sabía.
Mientras se dan una vida de lujo y sin sobresaltos, los trabajadores ven cómo los recortan y aprietan cada vez más. Por eso, la ciudadanía en general, exige que sean los afiliados quienes mantengan a esas organizaciones tan costosas, tan poco rentables y desprestigiadas. Protestar, deben de protestar mucho, pero en lo de trabajar ya tengo más dudas y una prueba es que más del 30% de los convenios colectivos siguen sin aprobar, pero como no afecta directamente al bolsillo de ellos, pues tranquilidad, no hay prisa. Si esa es su forma de actuar en todo, mejor que cierren sus sedes, envíen al tajo a sus liberados y se jubilen los dirigentes, que ya chirría y molesta hasta su imagen degradada y despreciada sindicalmente.
¡Qué diferencia, de lidiar con esta gente que se agarra como lapas al sillón, a negociar con Marcelino Camacho, Nicolás Redondo y, posteriormente, José Mª Fidalgo y Cándido Méndez! Hay que destacar que Nicolás Redondo luchó y padeció el franquismo y siempre fue un referente en la lucha obrera en las acerías navales de Vascongadas. Y puesto que vive en el mismo municipio del que es natural Patxi López, no estaría de más que le diera unas lecciones de urbanidad, educación básica, cortesía, dignidad y protocolo; tal vez de esa forma dejaría de hacer el ridículo en las controladas y sesgadas ruedas de prensa del Congreso de los Diputados, más propias de un dictador que de un demócrata. No por casualidad lo llaman «el zorro del Congreso» por sus espantadas.
Volvamos al gran logro que ya planifican las comunidades donde la derecha y VOX trabajan para formar Gobierno: la eliminación y dependencia de las ayudas públicas. Andalucía lo tiene claro y ya ha anunciado que retirará el 50% de las ayudas sindicales. Sin duda, es un intento fallido, ya que debe ser el 100% si no quiere tener problemas a corto plazo, lo mismo que Castilla y León. De Aragón apenas ha trascendido nada al respecto, pero es firme el convencimiento de seguir la misma línea que las demás comunidades. Extremadura también acabará con ese atropello que ha existido durante años: tal vez se chupen menos cabezas de gamba y se respete más a los pobres crustáceos emparentados con el langostino y el camarón.
Lo prometido por Andalucía es el camino que seguirán las demás, excepto las dos comunidades rebeldes, más egoístas y aprovechadas e insolidarias. También es el momento de que los trabajadores se organicen contra los sindicatos sectarios y de clase y convoquen movilizaciones contra ellos. En una reunión de amigos, el más político de todos comentaba que «si VOX no cumple su compromiso, lo mejor es que no participe en los gobiernos autonómicos y calle en lo sucesivo» La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas. Desde que se celebraron las elecciones ya va siendo hora de que se formen los gobiernos. Han perdido demasiado tiempo con la constitución de las mesas de cada Parlamento y cualquiera diría que les da miedo dar el paso de formar los gobiernos. ¡A trabajar, gandules!

A ver si es verdad que se les acaba el abuso público y se inicia la transparencia que nunca ha existido, ni en las comunidades y no digamos en el Gobierno central donde nos ocultan hasta los viajes viciosos, lascivos y deshonestos del Falcon al ser declarados treinta y nueve de ellos como secreto de Estado. Eso no huele bien y menos los que llevaban destino a República Dominicana y a Venezuela vía Colombia.
Llevamos sin una huelga general muchos años y no será que no ha habido motivos para ello: corrupción, latrocinio, malversación, mordidas, comisiones, nula transparencia, ataques a los jueces, corrupción del exfiscal general y otras instancias más respetables que el Gobierno del felón «cum fraude». Ahora que se sienten rechazados los sindicatos, las huelgas se cuadruplican en este año 2026, debido al bloqueo de las negociaciones salariales. Más de un 30% de los trabajadores están afectados.
Hay que recordar que desde 2022 parecía que la relación entre empresas y trabajadores se había normalizado o, por lo menos, se había calmado debido al acuerdo entre CEOE, Cepyme y el sindicalismo fantasma de la izquierda bolchevique, protegidos por doña Yolanda «Tucán», hoy caída en desgracia en el Gobierno sanchista. Sus traiciones al sanchismo y a Podemos le han pasado factura. Nadie le admite en sus filas porque lo que toca, lo desgobierna. ¡Si tendrá capacidad de traición y facilidad para la misma que hasta a su principal mentor lo «apuñaló» por la espalda! ¿Se acuerdan de Xosé Manuel Beiras, político y economista gallego, además de líder del BNG? Si a ello añaden la protección y encubrimiento al pederasta Ramiro Santalices por pare de Yolanda, pues ya tienen todos los ingredientes para que nadie se fie de ella y genere un rechazo brutal, menos en UGT y CC.OO. a quienes ha regado de euros y prebendas.
Las solicitudes de huelga y los conflictos laborales ya han comenzado y aumentarán si hay adelanto electoral y se hunde, como es previsible, la zurda sindical, falsaria y ruinosa. Quienes llevan siete años tirándose a la bartola se reactivarán con las algaradas y las movilizaciones.
Tan sólo las huestes del felón tranquilizan a esos sindicatos radicales y reaccionarios cuyo logro de la «derechita cobarde» será eliminar por completo las abundantes ayudas y subvenciones públicas que reciben los dos sindicatos sectarios y falsarios amparados y amamantados también por la mafia criminal sanchista.
