Sociedad
Partido Popular y Ciudadanos comparan al ministro Fernando Grande-Marlaska con Luis Roldán y piden en el Senado su dimisión
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska ha comparecido en la comisión de Interior del Senado, una intervención que estaba solicitada desde el mes de enero y que por la crisis del coronavirus se tuvo que aplazar.
Intervino coincidiendo con la polémica del cese del coronel Pérez de los Cobos y la dimisión del DAO Laurentino Ceña como consecuencia de las posibles “injerencias” desde el Ministerio del Interior con respecto a las investigaciones de las manifestaciones del 8-M. Sin embargo, Fernando Grande Marlaska no hizo ninguna alusión a ello durante su intervención inicial, algo que criticó duramente la oposición.
“Purgas” en la Guardia Civil
Muy contundente y crítica fue la intervención del senador del PP, Fernando Martínez-Maillo quien inició su intervención pidiendo la dimisión de Grande-Marlaska. “Es su primera intervención y espero que sea la última”. Le recriminó que pidiera a un coronel que “cometiera un delito” y le recordó que el “prestigio que tenía” como juez “no le valida como Ministro”. “No es opcional manchar el nombre de la Guardia Civil” y su desprestigio está «al nivel de Roldán”. “Siendo juez, es más gravoso”.
El PP le atribuyó falta de “honestidad” y transparencia, la misma de la que presumió el ministro en su intervención y no respetar los hechos ni la verdad. Maillo le hizo una batería de preguntas a modo de interrogatorio sobre el cese de Pérez de los Cobos: «¿Qué pasó el domingo? ¿Dio instrucciones al general Berrocal y Santafé para recriminarle que no le hubiera dado el acceso a ese informe? ¿Lo pidió usted? ¿Dio instrucciones a la directora general de la Guardia Civil para que llamara a Pérez de los Cobos interesándose por ese informe? ¿Le mandó cesarlo? ¿Por qué tenía confianza en el coronel hasta el domingo? ¿Le llamó el presidente del Gobierno pidiéndole el informe que inculpaba a su gobierno? ¿Sabe que lo que hizo fue no cometer un delito de revisión de secretos?
El senador del PP tildó de “bulo” las explicaciones de “pérdida de confianza” y preguntó quién controla los bulos de los que los controlan. El PP aseguró que Pérez de los Cobos debería ser ascendido por proteger una investigación judicial. “Han pasado de protegerse en los uniformes a purgarlos”. “Es reincidente en la tarea de la purga. El ministerio del Interior y usted son incompatibles”, recordándole todas las anteriores que llevó a cabo como la del jefe de riesgos laborales de la Policía nacional o el jefe de la UCO, Sánchez Corbí.
Sobre la equiparación salarial, en el que Marlaska dijo que no estaba presupuestado, le afeó que se lo arrogue el PSOE y le recordó que no estaba en los presupuestos porque hubo una moción de censura de Pedro Sánchez. “Han cumplido un acuerdo que nosotros firmamos y no tienen ni la grandeza de reconocerlo”, le espetó. Además, le apuntó que “faltan cien millones» y el informe de la nueva consultara que tiene que contratar Interior. “Dice que no se arrepiente de nada, porque eso implica culpabilidad”.
La senadora de Vox preguntó al ministro por “el privilegio” que se dio a un etarra de ETA para viajar por fallecimiento de su padre por “razones humanitarias”, “cuando a miles de españoles se les ha negado despedir a sus familiares”. También se refirió al cese del coronel Pérez de los Cobos. “¿Tiene relación con la investigación del 8-M? ¿Está haciendo purgas contra los que no se acomodan a sus mandatos?” “¿Al servicio de quién está?»
Ciudadanos, se refirió también al pago del tercer tramo de la equiparación salarial, “pero no de la equiparación real y efectiva”, le recordó, una cuantía que dijo no se realizaría hasta los Presupuestos Generales y nunca por decreto. “Un hecho que atribuyó a la “cortina de humo” que activó Interior por las “purgas”. Sobre ese asunto, el senador de Cs le pidió que aclare los “motivos reales” de la destitución de Pérez de los Cobos que “no ha hecho más que servir a la patria» y sobre qué opinión tiene de la dimisión del DAO, además de la relación que guardaría sobre la investigación abierta por las manifestaciones del 8-M. “Una purga sin pudor para nombrar a dedo a sus afines”. También le preguntó por “¿dónde ha estado la directora general del Cuerpo durante esta pandemia?” El senador de Cs pidió a Grande Marlaska le pidió «encarecidamente que dimita” y que pida perdón por “los errores cometidos”.
JxCat le preguntó también por el cese de Pérez de los Cobos, un “señor al que siempre hemos perdido la confianza”. “Este señor fue responsable de la violencia policial del 1-O de la gente que solo quería votar en paz y convivencia” y apuntó a que al Gobierno le “molestan” los informes en las manifestaciones del 8-M. “Ahora los destituyen porque les tocan a ustedes”, le recriminó. “
Bildu llamó a Pérez de los Cobos personaje “oscuro y siniestro” y dijo que que por eso se confió en dicho coronel, para liderar el 1-O “inoculando el terror”.
Guardias civiles piden personarse en la causa del 8-M para proteger la neutralidad de los investigadores del Cuerpo
Por otra parte, la Asociación Unión de Oficiales de la Guardia Civil (UO) ha presentado un escrito de personación como “acusación popular” en la investigación judicial abierta por las manifestaciones del 8-M sobre la propagación de la Covid-19.
La decisión de dicha asociación de guardias civiles llega después del cese del coronel Diego Pérez de los Cobos y tras la dimisión un día después del DAO, Laurentino Ceña. El comandante Javier Montes, vicepresidente de la UO destaca que en los últimos días se han vivido decisiones que a los guardias civiles “nos cuesta entender” donde, detrás de la situación podría encontrarse el “intento de injerencia” en el trabajo imparcial de la Guardia Civil en el seno de una investigación judicializada». Por ese motivo y tras la deliberación de la Junta Directiva de la Unión Oficiales, han decidido tomar acciones judiciales al respecto personándose en la causa que se sigue en el juzgado de instrucción número 51 de Madrid, que dirige la magistrada Carmen Rodríguez Medel por “supuesto delito de prevaricación por autorizar determinadas reuniones que pudieran contribuir a la propagación del virus”.
La Unión de Oficiales considera que su personación en la causa es necesaria para proteger el trabajo independiente de los investigadores del Cuerpos. “Quede claro que la UO empleará todas las herramientas jurídicas a su alcance para garantizar que la Guardia Civil siga siendo un Cuerpo imparcial y neutral al servicio de España y de los ciudadanos”.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
