España
Pedro Sánchez utilizó el helicóptero oficial para acudir a la boda de su cuñado y movilizó a medio centenar de efectivos
Pedro Sánchez utilizó el helicóptero oficial para acudir a la boda de su cuñado, el hermano de su mujer, en un pequeño pueblo de La Rioja, según cuenta El Confidencial. El presidente del Gobierno voló desde La Moncloa hasta la base aérea de Agoncillo, a 57 kilómetros de Aldeanueva de Cameros, el destino final de su viaje, para luego recorrer en coche la última parte del trayecto. Y es que el líder socialista le está sacando mucho partido al helipuerto que tiene el complejo de La Moncloa y está usando con frecuencia los helicópteros Super Puma del 402 Escuadrón del Ejército del Aire destinados al traslado de importantes personalidades del Ejecutivo. Desde Presidencia, argumentan que el presidente del Gobierno lo es las 24 horas del día y que sus desplazamientos se valoran por «criterios operativos y de seguridad».
El enlace familiar fue el pasado sábado 30 de junio. Sánchez había estado el jueves y el viernes anteriores con una agenda muy completa en Europa. Viaje a Bruselas para participar en el Consejo Europeo y ya el viernes por la tarde desplazamiento a París para reunirse con la alcaldesa de la capital francesa, Anne Hidalgo. El presidente regresó esa misma tarde del día 29 a Madrid. Lo hizo en uno de los cinco Falcon 900 que el Ejército utiliza para los largos trayectos fuera de España que deben realizar los miembros del Gobierno. El sábado, Sánchez despejó su agenda oficial para acudir a la boda de su cuñado Miguel, hermano de su esposa Begoña.
El sábado, Pedro Sánchez y su esposa utilizaron el Super Puma para volar desde el complejo de La Moncloa hasta La Rioja. La nave aterrizó en la base aérea de Agoncillo, que cuenta con una parte militar y otra civil. Sánchez llegó a esta última. Allí le estaba esperando una comitiva (su coche oficial y varios vehículos de escolta) para trasladarle 57 kilómetros por carretera, la N-111, al lugar del enlace, Aldeanueva de Cameros, un pueblecito de apenas una veintena de habitantes censados. Su cuñado tiene una casa en esta localidad desde hace años, adonde Sánchez ya ha viajado con anterioridad.
El servicio de seguridad del presidente blindó el pueblo, muy pequeño, impidiendo el acceso a personas ajenas al enlace, curiosos y periodistas. De hecho, no hay imágenes ‘robadas’ de la boda, a pesar de que algún medio local intentó obtener instantáneas. Solo las que han publicado en sus redes sociales algunos de los invitados. El cuñado de Pedro Sánchez, Miguel, contrajo matrimonio con Fayette Proper, fundadora y directora del estudio de interiorismo Nimú. La boda fue civil, al aire libre (el tiempo acompañó), y contó con unos 85 invitados.

Uno de los Super Puma del 402 Escuadrón, estacionado en Cuatro Vientos.
Para asegurar los desplazamientos de ida y vuelta entre Agoncillo y Aldeanueva de Cameros, la Delegación del Gobierno tuvo que diseñar un dispositivo compuesto por medio centenar de agentes que se encargó de garantizar la seguridad en el aeródromo y también de guiar y escoltar el vehículo oficial de Sánchez. Asimismo, se organizó una segunda operativa para establecer un perímetro de protección en el propio lugar en que se celebraba el enlace. Esos agentes fueron los que impidieron que la prensa local pudiera acercarse al presidente antes, durante y después de la boda. Según fuentes consultadas por este diario, gran parte de ese dispositivo habría sido innecesario si el jefe del Ejecutivo hubiera llegado a La Rioja por carretera. El presidente regresó el domingo también en el Super Puma a Madrid.
El Escuadrón 402 es un grupo especial del Ejército del Aire destinado al transporte de personalidades del Gobierno e invitados en visita oficial. Está formado por cuatro Super Puma y dos Cougar. Las seis aeronaves están estacionadas en el aeródromo madrileño de Cuatro Vientos y se suelen utilizar en viajes de media distancia, rara vez más allá de la Península o las islas Baleares. Su tripulación oscila entre los dos y los cuatro miembros. Se trata de un helicóptero pesado con un importante coste, unos 5.000 euros la hora de vuelo. El que más utiliza Sánchez es el modelo AS332 M1, y desde este mismo año se les ha rotulado el título ‘Reino de España’.

La mujer del presidente, Begoña, en un momento de la celebración.doctor, helicóptero, oficial, boda, cunado
Desde que prometió el cargo el pasado 2 de junio, Sánchez está usando el helicóptero para muchos de sus desplazamientos cortos, sobre todo para moverse por la Península. La mayoría de estos trayectos han sido para llevarlo de su residencia oficial en La Moncloa a la base aérea de Torrejón de Ardoz, donde hace trasbordo y coge un avión para los viajes oficiales más largos. Para ir a la reunión, por ejemplo, que tuvo con sus ministros en agosto en la finca que el Estado tiene en Quintas de Mora, en Toledo, usó el Super Puma. A finales de julio, en cambio, utilizó un avión Falcon para ir con su mujer a Castellón para que la pareja viera en directo uno de sus grupos favoritos, The Killers. Un viaje que provocó las críticas de la oposición.
Presidencia explica que, por «criterios operativos y de seguridad», el presidente del Gobierno solo puede desplazarse por los medios oficiales que facilita el Parque Móvil del Estado (en el caso del coche oficial) y el Ejército del Aire (en el caso de aviones y helicópteros). «Hay informes que así lo avalan». El servicio de seguridad del presidente y las instituciones que proporcionan este transporte deciden qué medios utilizar en cada caso, teniendo prioridad los aéreos. Las mismas fuentes explican que estos criterios se han endurecido desde el accidente del avión de Germanwings en marzo de 2015, cuando el copiloto estrelló a propósito la nave matando a 149 personas. «El presidente siempre tiene que desplazarse en medios oficiales. Preferentemente aéreos», insisten desde La Moncloa.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.

Ramiro
07/07/2019 at 14:15
Supongo que la Intervención General del Estado DESGLOSARÁ EL COSTE TOTAL DE ESE CAPRICHO, y le pasará el cargo correspondiente, que pueden DEDUCIRLE DE SU SUELDO COMO PRESIDENTE DEL GOBIERNO, POR EJEMPLO.
¿A qué no lo hacen…?
Ramiro
24/09/2018 at 12:04
Supongo que la Intervención General del Estado DESGLOSARÁ EL COSTE TOTAL DE ESE CAPRICHO, y le pasará el cargo correspondiente, que pueden DEDUCIRLE DE SU SUELDO COMO PRESIDENTE DEL GOBIERNO, POR EJEMPLO.
¿A qué no lo hacen…?