Sociedad
Pese a que la «derechita cobarde» del PP quiere echarla como a Cayetana… Ayuso burla la ‘ley Celaá’ y blinda ¡SEIS años más! la educación concertada en Madrid
Es el segundo movimiento del PP contra la nueva norma de Educación, ya que recientemente el Ejecutivo madrileño adelantó las matriculaciones al mes de abril para «garantizar la libertad de elección de las familias»
El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid tramitará este miércoles un decreto para elevar a diez años la duración de los conciertos educativos en la región. Este movimiento del Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso servirá para blindar la Educación Concertada durante seis años más.
«Ante la actual situación, se ha decidido dar mayor seguridad a las familias que optan por la educación concertada alargando la duración de los conciertos hasta diez años, de modo que no vencerán dentro de 2 años, sino dentro de seis años», explican fuentes de la CAM.
En la misma nota, aseguran que «la duración de la educación obligatoria es de diez años y, por ese motivo, se ha considerado acertado hacer coincidir ese plazo con la vigencia de los conciertos y dar a las familias madrileñas esa garantía«.
Las mismas fuentes indican que esta decisión pretende «garantizar la libertad de elección de las familias en materia educativa, pero también en sanidad, en el comercio, en lo empresarial».
Adelanto de las matriculas
Este movimiento de Ayuso se produce días después de que la Comunidad de Madrid tomase la iniciativa y decidiese adelantar al próximo mes de abril el proceso de admisión del curso 2021/2022. El objetivo de esta medida, señalaron, es «garantizar la libertad de elección de las familias» ante la inminente aprobación de la nueva ley educativa, la Ley Orgánica de Modificación de la LOE (LOMLOE), conocida como ‘ley Celaá’.
El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, ya anunció este pasado sábado que las comunidades en las que gobierna su partido (Madrid, Andalucía, Murcia, Castilla y León y Galicia) adelantarían la matriculación del próximo curso para que no les afecte la polémica norma.
Así, con este nuevo movimiento que realizará mañana el Ejecutivo regional madrileño, Ayuso encabeza la rebelión contra la nueva ley de Educación del Gobierno de Pedro Sánchez.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
