Europa
Polonia. Andrzej Duda no es un ultra: es un católico sin complejos. Por eso le llaman ultra

Duda no ha dudado en irse a agradecer su triunfo a la patrona de Polonia, Nuestra Señora de Jasnagora. Y habla claro: España está sometida a la dictadura LGTBI.
Eulogio López.- El reelegido presidente de Polonia, Andrzej Duda, no se arredra. Ha ganado las elecciones por la mínima pero ha sido reelegido. Toda Europa se la ha echado encima, España a la cabeza. Razón: ¿es un ultraderechista? No, es un católico y no se avergüenza de serlo.
Así que, tras su triunfo en las presidenciales, Duda viajó hasta el Santuario de Jasna Gora, donde se venera la imagen de la Patrona del país.
En otras palabras, a Duda le tilda de ultraderechista no porque sea un extremista peligroso, que no lo es, sino porque es crsitiano.
A los católicos se nos permite existir siempre que no pretendamos comportarnos como tales en la esfera pública. A eso no tenemos derecho, que no sería libertad sino inadmisible libertinaje. Si quieres amar a Cristo vale, pero hazlo en tu conciencia, no lo manifiestes en público ni mucho menos te atrevas a escribirlo. No es propio de un Estado aconfesional.
Y algo más; si eres católico no subirás en la escala social ni profesional.
Y si ya has subido y no hemos podido impedir el prestigio que hayas podido alcanzar en tu ámbito de cobertura, entonces, sintiéndolo mucho, no tenemos otro remedio que calificarte de ultra.
A la postre, ‘ultra’ será todo aquel que se atreva a discrepar de lo políticamente correcto.
Por cierto, Duda, como no es progre, se permite el lujo de hablar claro, Y dice que España está dominada por la tiranía LGTBI. A ver si va a tener algo de razón.
España
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El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado
La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas
Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.
El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.
El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.
El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.
La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.
Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.
Modernización total
El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».
Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión». Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española 
Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».
Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.
El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.
Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.






