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Opinión

PSOE y Podemos engañan de nuevo a los inquilinos

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El pasado viernes se aprobó un Real Decreto por el que los contratos de arrendamiento, que tenían una duración ordinaria de tres años, pasaban a ser de cinco años. Nada más.
Los precios siguen siendo libres, es decir, claramente abusivos.

Y, lo que es peor, en la mayoría de los casos opacos al fisco, mediante cobro en efectivo, sin dejar “huella” bancaria del pago, contratos de arrendamiento que no se registran en ningún sitio, en la mayoría de los casos tampoco se efectúa el depósito de las fianzas en las arcas de la comunidad autónoma correspondiente, u organismo creado al efecto, etc.

Tras la desaparición de las Cámaras Oficiales de la Propiedad Urbana, precisamente por su oposición a la “política socialista” sobre la vivienda, consistente en aumentar los impuestos hasta extremos insospechados (¡tiene cojones que tengas que pagar un auténtico “alquiler” al Gobierno para poder vivir en tu propia casa, que has sudado sobradamente!), el sector inmobiliario se ha convertido en un terreno totalmente especulativo, donde se refugia el dinero negro, muchas veces procedente de la delincuencia: tráfico de drogas y personas, “industria” del sexo, venta de armas, etc.

Actualmente nadie sabe el número real de pisos o locales alquilados, el movimiento económico que ello genera, quiénes son los beneficiarios de las rentas correspondientes, muchas veces utilizando testaferros o sociedades interpuestas, etc.

¿Por qué el Gobierno no mete mano en este campo, dónde seguramente circula más dinero negro?

No quiero ser mal pensado, pero habida cuenta de que una buena parte de nuestros políticos son grandes propietarios inmobiliarios, creo que por ahí van los tiros. ¡Nadie se dispara un tiro a su propia pierna!

Mi hijo reside en Madrid, haciendo un máster. Hemos alquilado una simple habitación en un piso compartido por cinco postgraduados o estudiantes universitarios. Pagamos prácticamente quinientos euros al mes, que multiplicado por cinco, hace una bonita renta de 2.500 euros.

Que multiplicado por doce meses que tiene el año, supone unos ingresos de 30.000 euros anuales, limpios de polvo y paja.

Tenemos firmado un papel, una especie de contrato de arrendamiento, que, por supuesto, no está registrado en ningún sitio.

Los dos meses depositados de fianza se los ha quedado el dueño, suponemos, y el cobro lo hace por medio de un “administrador”, pero siempre en dinero efectivo, es decir no quiere domiciliar el cobro, emitir recibos mensuales, etc., o que nosotros le hagamos una transferencia o ingreso dinero a su cuenta. Obviamente porque todo es dinero negro, y no declara absolutamente nada a la Hacienda Pública.

Y como este caso, hay cientos de miles, posiblemente millones, a lo largo y ancho de toda España.

¿Cómo es posible que la AEAT no inspeccione y controle este sector, para lo cual sería básico obligar a registrar los contratos, bien ante Hacienda o ante algún organismo como las antiguas Cámaras, sancionar duramente a quiénes no lo registren, etc.?

Por supuesto habría q ue establecer deducciones fiscales a quienes pagan esos alquileres… Hace años existía, y había una casilla en la declaración de la renta para poner los datos del beneficiario, pero por las razones que fueren, creo se suprimió esa deducción, dada la voracidad fiscal de nuestro elefantiásico Estado.

Vemos, una vez más, como el PSOE y PODEMOS han traicionado a quienes dicen representar, a los más desfavorecidos de nuestra sociedad.

No solo eso, sino que los propietarios ya están diciendo que si van a quedar obligados durante 5 años, en lugar de 3, van a incrementar notablemente los alquileres que ahora cobran, en una espiral que amenaza con hacer imposible que los jóvenes puedan independizarse de sus padres.

Pero nada de esto quita el sueño a los nuevos “marqueses de Galapagar”, que ellos sí disfrutan de una dacha de categoría… ¡Ya solo falta que hagan garitas en las esquinas, para que los siete guardias civiles a los que los españoles les pagamos el sueldo, pero que están exclusivamente a su servicio, puedan protegerles en condiciones humanamente soportables!

Y es que todavía hay clases…, castas y castuza podemista.

*Abogado y escritor.

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    Antonio

    07/07/2019 at 13:37

    Estos partidos se dedican a engañar a los trabajadores, y a las clases bajas de nuestra sociedad, pues realmente ESTÁN AL SERVICIO DE LOS PODEROSOS, DEL CAPITALISMO.

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    Antonio

    18/12/2018 at 18:39

    Estos partidos se dedican a engañar a los trabajadores, y a las clases bajas de nuestra sociedad, pues realmente ESTÁN AL SERVICIO DE LOS PODEROSOS, DEL CAPITALISMO.

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España

Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

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«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».

Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.

Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.

Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?

Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.

Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.

En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.

Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.

Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.

Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.

El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.

Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.

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