Europa
¿Qué plazos va a seguir el Brexit tras la rotunda victoria de Johnson?

La mayoría absoluta va a facilitar al primer ministro británico, Boris Johnson, ratificar sin complicaciones el acuerdo sobre los términos de salida de la Unión Europea (UE) al que ha llegado con Bruselas.
Estas son las etapas que previsiblemente atravesará el proceso del «brexit» en los próximos meses:
APROBACIÓN DEL ACUERDO
El Gobierno espera reiniciar la actividad en la Cámara de los Comunes la próxima semana y comenzar antes de las Navidades el procedimiento para aprobar el acuerdo del «brexit».
Según el calendario que contempla Johnson, el texto pactado con los 27 socios comunitarios restantes quedará ratificado por Londres durante el mes de enero.
SALIDA OFICIAL DE LA UNIÓN EUROPEA
Si se cumplen los plazos previstos, el Reino Unido dejará de ser un Estado de la Unión Europea el próximo 31 de enero.
En ese momento comenzará un periodo de transición que durará, según está por ahora estipulado, hasta diciembre del próximo año.
Durante esos once meses, el país continuará en la práctica integrado en las estructuras comunitarias y cumpliendo las regulaciones de la UE, a fin de evitar una ruptura abrupta que golpee a las economías de ambos lados del canal de la Mancha.
FUTURA RELACIÓN CON LA UE
En las semanas posteriores a la ruptura oficial comenzará la negociación sobre la futura relación entre Londres y Bruselas, cuyos detalles no están incluidos en el acuerdo de salida.
Se anticipan unas negociaciones complejas, en las que Johnson aspira a firmar un acuerdo de libre comercio con la UE similar al que el bloque mantiene con Canadá y retirarse del mercado único comunitario.
Quiere negociar al mismo tiempo acuerdos individuales con países como Estados Unidos, lo que complicará el encaje de los términos comerciales que el Reino Unido espera pactar con la Unión y puede envenenar el diálogo con Bruselas.
EXTENDER LA TRANSICIÓN
El negociador jefe de la UE para el «brexit», Michel Barnier, ha advertido de que es «poco realista» intentar negociar un acuerdo comercial completo en tan solo once meses.
Bruselas ha advertido de que en torno a junio será necesario tomar la decisión de extender o no el periodo de transición hasta 2021 o 2022, algo que el primer ministro británico ha descartado hasta ahora.
Los analistas han advertido de que si se agota la transición sin haber formalizado un nuevo tratado el Reino Unido se enfrentará a un escenario similar al de un «brexit» sin acuerdo.
Los intercambios entre ambos lados del canal de la Mancha pasarían en ese caso a regirse por las normas básicas de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
España
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El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado
La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas
Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.
El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.
El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.
El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.
La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.
Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.
Modernización total
El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».
Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión». Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española 
Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».
Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.
El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.
Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.






