España
Rasputín en la Corte de Sánchez
Tomás Gómez.- Para algunos, lo de Iván Redondo no tiene calificativo, para otros es digno de estudio. A pesar de que su imagen es la de un auténtico mercenario de la política, ha trabajado con casi todo el espectro, siempre al servicio del mejor postor.
Con el PP extremeño hizo las prácticas como asesor áulico de José Antonio Monago. Allí mostró su capacidad para dañar al adversario utilizando todo, incluso lo no imaginable, como por ejemplo, husmear en la vida privada de Guillermo Fernández Vara para intentar encontrar alguna cosa. Después, sirvió armas con Xavier García Albiol, acercándose a posiciones en las que Vox estaría más que cómodo.
Finalmente, Pedro Sánchez vio algo en él que hizo que naciese un enamoramiento que llega hasta el día de hoy.
Redondo representa a ese grupo de profesionales a los que las ideologías les parece cosa del pasado, solo creen en la táctica y el manejo de los medios y las redes sociales.
También es un experto en salir ileso de las debacles. Así, por ejemplo, justificó el hundimiento de Monago porque le desoyó en un par de ocasiones y el de Albiol, porque no daba más de sí.
El cerebro, que ha sido arquitecto de la catástrofe de la repetición de las elecciones, ha construido una imagen pública de profesional solvente e invencible que le hace cotizar al alza.
En este momento, para tener más poder, se ha fijado otro objetivo a batir, la vicepresidenta Carmen Calvo. El enfrentamiento no es nuevo y la eficacia de Redondo es mayor que la de la Calvo, prueba de ello es que ha sabido minimizar los aciertos de la vicepresidenta, así como agrandar sus errores y debilidades.
Desde esa perspectiva, no es de extrañar que el jefe de gabinete de Sánchez esté más próximo, en este momento, a Podemos que a una buena parte de los ministros socialistas.
Para rematar a su adversaria en el gobierno, ha aprovechado la última crisis con los morados, debilitando a su cliente, el PSOE, y aliándose con los ministros de Iglesias en contra de la vicepresidenta.
Recuerda a Rasputín, un campesino de la Rusia del siglo XVIII que logró llegar a la corte del Zar y hacerse poderoso. Utilizó todo lo que tuvo a su alcance, no solo para ganarse el favor de la familia real, sino que también buena parte de la aristocracia se rindió ante él.
Pocos historiadores dudan de que la influencia de este personaje fue decisiva para el hundimiento definitivo de la monarquía rusa en un momento en el que era débil.
Hace semanas, un destacado dirigente opinaba que es difícil la convivencia cuando en un corral hay dos gallitos. Sin embargo, lo que hay en realidad, es un Rasputín en la Corte.
Ya veremos si termina hundiendo a su cliente, aunque, si eso ocurre, rápidamente fichará con cualquier otro partido como Podemos o Vox, porque Iván Redondo no tiene bandera y siempre es responsable de los éxitos y sus clientes de los fracasos.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox
El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».
