España
REVELACIONES BRUTALES: El BBVA estaba detrás de los audios de LEIRE y la UCO: ALVISE PÉREZ INFORMA
BBVA detrás del escándalo de los audios de Leire y el ataque a la UCO:
Fuentes próximas a la investigación señalan al BBVA como el verdadero cerebro tras el escándalo mediático que involucra a Leire, la fontanera de confianza del PSOE, y los audios que apuntan a operaciones encubiertas contra altos mandos de la Unidad Central Operativa (UCO).
El verdadero objetivo no era proteger al Gobierno, sino acabar con Javier de la Rosa, con Dolset y desviar el foco de la Pieza 9 del caso Tándem, en la que El Confidencial se retiró misteriosamente de acusar directamente al BBVA, a pesar de haberlo hecho en otras piezas del macrocaso Villarejo (comprobaremos en 2026 qué dinero habrán recibido por ello estos meses)
¿El motivo? La guerra bancaria entre BBVA y el Sabadell. La ofensiva mediática y jurídica busca dinamitar cualquier resistencia a una futura fusión hostil, usando a periodistas y fiscales como peones en una partida de ajedrez financiero.
Además, el pago de gastos de prensa por parte del BBVA a ciertos medios en esta trama refuerza las sospechas de que el banco está utilizando el poder mediático para fabricar enemigos y neutralizar obstáculos, con una estrategia propia de servicios de inteligencia.
Mientras tanto, la Guardia Civil ve cómo se intenta manchar la reputación de sus unidades más eficaces… y los ciudadanos siguen sin saber quién escribe realmente los guiones de las cloacas del poder.
Esta es la REALIDAD del estado profundo de España, aunque los medios lo oculten a cambio de publicidad corporativa e institucional.
Fusión BBVA-Sabadell: intereses familiares y poder financiero
La fusión entre BBVA y Sabadell no responde únicamente a criterios económicos. Detrás hay una lucha de poder histórico entre grandes familias financieras. BBVA, tradicionalmente dominado por apellidos vascos como los Ybarra, con influencia histórica en decisiones estratégicas y conexiones políticas, se enfrenta al Sabadell, dirigido por la familia catalana Oliu, que ha mantenido su independencia como banco regional frente a grandes fusiones anteriores.
Informes técnicos revelan que BBVA busca esta fusión para incrementar su cuota de mercado al 27% en depósitos nacionales y consolidar activos por valor de más de 650.000 millones de euros. Sabadell, con un valor en bolsa inferior pero estratégicamente clave por su penetración en pymes y empresas catalanas, representa un objetivo crucial.
Los recientes escándalos mediáticos, incluidos los audios que involucran al PSOE y a la UCO, tienen como objetivo específico eliminar resistencias clave: Javier de la Rosa y Dolset. Estos nombres representan obstáculos regulatorios y mediáticos que podrían complicar o retrasar la fusión, siendo así objetivo directo en esta operación estratégica.
El verdadero juego de poder no está siendo publicado por el fuerte peso de ambos bancos en la financiación masiva de los medios, pese a que esta guerra en la sombra influya directamente en los productos bancarios, tipos de interés y capacidad crediticia a nivel nacional de nuestro país.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
