Tribunales
Rivera exige a Sánchez que «saque las zarpas» de la Justicia

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha exigido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que «saque las zarpas» de la Justicia y no intente torcer la «voluntad del poder judicial» sobre Cataluña con presiones como, según ha dicho, han denunciado los propios jueces.
Rivera, en la presentación de una proposición de ley de Mecenazgo en el Museo Lázaro Galdiano, ha pedido a Sánchez que «deje de hacer de abogado defensor de Junqueras y de promover indultos para los presos del ‘procés’ porque esa injerencia «es intolerable».
«Basta ya de humillaciones al pueblo español, bastante nos humillaron los golpistas, como para que el presidente del Gobierno intente cambiar el criterio de los jueces», ha insistido Rivera al acusar a Sánchez de querer cambiar el criterio de éstos, «minimizar las penas» y hacer de abogado defensor de los golpistas.
A diferencia del presidente del PP, Pablo Casado, que acusó a Sánchez de ser «responsable y partícipe» del golpe de Estado en Cataluña, Rivera no lo cree así, pero sí piensa que es un «irresponsable» al gobernar con los que «intentaron liquidar España» y le ha emplazado a volver a la senda del constitucionalismo.
Albert Rivera ha puntualizado a Sánchez que en una democracia son los jueces los que determinan si se ha producido un delito o no y deciden las sentencias y las absoluciones. «Bastante tienen con aguantar la presión del separatismo como para encima aguantar la presión del Gobierno y de Sánchez».
Y lo está haciendo con tal de sacar adelante los Presupuestos y seguir «un cuarto de hora más en la Moncloa», ha acusado Rivera, recordando a Sánchez que hace tan solo seis meses afirmaba justo lo contrario «y se atrevía a decir que sí hubo delito de rebelión» en Cataluña.
El líder del partido naranja ha subrayado que hay que dejar trabajar a los jueces, que son quienes deben decidir si hay delitos de sedición, rebelión o malversación de fondos públicos.
Aquellos que defienden el Estado de derecho, ha dicho sobre los jueces, «no se merecen que se vaya contra ellos, en este caso presionando e insinuando cuándo debe haber o no delito», aludiendo, entre otras cosas, a unas palabras de Sánchez en las que sugería que el delito de rebelión podría no ser aplicable a los hechos de octubre del año pasado en Cataluña.
De paso, Rivera ha aprovechado para emplazar a los líderes del PP y del PSOE a que en lugar de «fingir peleas en público», refiriéndose al duro cara a cara que mantuvieron ambos el miércoles, se sienten todos juntos a «combatir el nacionalismo y el populismo».
Porque, según Rivera, son los separatistas los más interesados en estos escenarios de tensión y los que pueden sacar partido de la «división» de las fuerzas constitucionalistas.
Está convencido de que hay muchos socialistas «que no están en el sanchismo» y que en un futuro los constitucionalistas «serán mayoría».
España
El juez del Tribunal Supremo que investiga al Fiscal General le acusa de «destruir pruebas». Pero aquí no dimite nadie

El juez que investiga a García Ortiz le reprocha que haya hecho «desaparecer pruebas»
Hurtado señala la «falta de colaboración» del fiscal general del Estado por no haber comunicado al tribunal la eliminación de sus mensajes
El juez del Tribunal Supremo que investiga al fiscal general del Estado por revelación de secretos -por la filtración de datos reservados del empresario Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso- ha reprochado a Álvaro García Ortiz que haya hecho «desaparecer pruebas» de sus móviles, tras constatar la Unidad Central Operativa (UCO) que eliminó sus mensajes en los días claves de la divulgación de esa información confidencial sobre la investigación al empresario por fraude tributario.
Así lo pone de manifiesto el magistrado Ángel Hurtado en la resolución en la que -tras la queja del fiscal general sobre la incorporación de datos reservados a los informes de la UCO- acuerda que acusaciones y defensas puedan consultar los anexos de esos dictámenes en la propia secretaría del tribunal, para reducir así el riesgo de filtraciones. El instructor toma esta decisión tras recibir el último informe de la UCO, fechado el pasado día 21, que incorpora tres anexos sobre lo «cambios de móvil» del fiscal general
El instructor señala que «es una evidencia» que García Ortiz «ha hecho desaparecer pruebas que podrían encontrarse en sus terminales móviles» a lo largo de la instrucción. Y «aunque ha dado distintas explicaciones para hacerlo», añade, «de haber mostrado algún grado de colaboración con el esclarecimiento de los hechos, bien podía haberlo comunicado antes de llevar a cabo tal desaparición» y «no aprovechar» para llevar a cabo ese borrado masivo el mismo 16 de octubre del pasado año, «cuando es notorio que este Tribunal Supremo se declara competente para conocer de la causa, a raíz de auto de 15 de octubre».
«Precauciones para sustraerse a la acción de la Justicia»
Ante esa eliminación de datos, y «el cauteloso «conjunto de precauciones para sustraerse a la acción de la Justicia», como dice nuestra LECrim -asegura-, se han acordado diversas diligencias «para tratar de recuperar pruebas», para lo que «ha sido necesario acudir a la realización de una serie de medidas de investigación tecnológica en búsqueda de los dispositivos móviles con los que se presume que ha desplegado su actividad delictiva, en las que, previsiblemente, el propio investigado debió haberse representado la posibilidad de encontrar datos relativos a terceros, que no había razón para descartar que ofrecieran información que contribuyese a ese esclarecimiento de los hechos».
Hurtado se refiere de forma expresa a lo que señala a este respecto la Exposición de Motivos de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (Lecrim) cuando se refiere -con el lenguaje propio de finales del siglo XIX- a la «desigualdad» de condiciones entre el investigado y el Estado en un procedimiento penal en la medida en que «desde que surge en su mente la idea del delito, o por lo menos desde que, pervertida su conciencia, forma el propósito deliberado de cometerlo», aquel «estudia cauteloso un conjunto de precauciones para sustraerse a la acción de la Justicia y coloca al Poder público en una posición análoga a la de la víctima, la cual sufre el golpe por sorpresa, indefensa y desprevenida». Para restablecer esa igualdad, expone la norma procesal, «menester es que el Estado tenga alguna ventaja en los primeros momentos siquiera para recoger los vestigios del crimen y los indicios de la culpabilidad de su autor».
Y aunque deja claro que «no desconoce» que «carece de relevancia penal que un investigado llegue a hacer desparecer pruebas», añade que «tampoco se debe ignorar» que ese borrado de mensajes de su móvil (y también de las copias de seguridad, según ha constatado la UCO) «no tenga incidencia en el desarrollo de una instrucción penal».
La consulta de documentos, en el Supremo
Hurtado acuerda que, a partir de ahora, los anexos de los oficios que realice la UCO no se entregarán a las partes, que únicamente podrán consultarlos en la secretaría del alto tribunal. García Ortiz se quejó de una supuesta vulneración de la normativa de protección de datos por la divulgación de información reservada en los anexos a esos dictámenes.
El magistrado se ampara en el artículo 236 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que faculta a los jueces a adoptar las medidas necesarias para suprimir datos personales de resoluciones y documentos «siempre que no sean necesarios para garantizar el derecho a la tutela judicial efectiva», y sin que en ningún caso, pueda producirse indefensión a las partes.






