A Fondo
Roberto Centeno calcula que el coronavirus terminará provocando en España 300.000 muertos y 30 millones de infectados
Por Roberto Centeno.- La auténtica negligencia criminal con la que el gobierno sin Patria y sin Dios del guerracivilista Sánchez y sus secuaces comunistas y separatistas, aparte de que acabará produciendo 30 millones de infectados y 300.000 muertos, más que en toda la Guerra Civil, nos llevará a un caos económico sin precedentes y muy superior al de 2008. Los sectores más afectados serán el turístico, las pymes y los autónomos, y los pequeños negocios desde el pequeño comercio, los bares y restaurantes para los cuales el estado de alarma tendrá consecuencias devastadoras.
El viernes pasado en el Consejo de Ministros, un Iglesias enloquecido ejerciendo de lo que es, un revolucionario que trata de dinamitar el Estado desde dentro, por aprovechar una emergencia sanitaria como jamás se había conocido desde las pestes medievales, para dar un golpe de Estado comunista, ante un Sánchez acobardado, golpe que se iniciaría con la la nacionalización de la sanidad privada que es el 65% del total, y sustitución de los actuales gestores por comisarios políticos sociocomunistas analfabetos, así como la toma de control de los medios de comunicación. Un dislate que solo la firme oposición de la vicepresidenta Calviño, que amenazó con dimitir, consiguió aplazar que no frenar, después de un tenso debate de 7 horas. Como decía Alfonso Guerra el gobierno con los comunistas acabará en drama.
El resultado fue una presentación de Sánchez de pura palabrería con pretensiones grandilocuentes y cara de funeral, mientras que las medidas económicas, lo mas importante de todo, quedaron aplazadas al Martes 17, mientras millones de trabajadores y trabajadoras se han quedado sin empleo, y nadie sabe quien ni cuando se pagarán sus sueldos, y eso es sencillamente inaceptable.Y el numerito de falsa autoridad del guerra civilista y traidor Sánchez, quedará en agua de borrajas, ya que tanto el nazi Torra como el separatista Urkullu, han dicho que no lo acatarán, y es obvio que este felón a quien solo le interesa el poder, mirará para otro lado en lugar de meter en la cárcel a estos dos miserables, y que es a lo que le obliga la declaración del estado de alarma.
De momento este gran felón ha excluido la intervención de la Unidad Militar de Emergencias, del País Vasco, que es la segunda zona con más infectados después de Madrid gracias al 8M, y de Cataluña que es la tercera. Y la Guardia Civil y la Policía Nacional probablemente también quedaran excluidas, lo que de confirmarse sería de una infamia sin nombre. “El coronavirus no entiende de fronteras”, diría este canalla en su campanudo discurso, y se le olvidó decir, “excepto en Cataluña y el País Vasco”.
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Y mientras tanto la pandemia sigue creciendo exponencialmente. Este miércoles había 624 muertos y más de 13.900 casos confirmados, de los que 5.637 solo en Madrid que el 8M, el día de la manifestación de las feminazis era solo de 202, cuando las sectarias descerebradas coreaban a gritos la memez de las Sras de Sánchez e Iglesias “Madrid será la tumba del fascismo” , como si estuviéramos en 1936, y la única tumba iba a ser la suya, contagiándose a millares. Pero lo grave esta por venir, porque el crecimiento es exponencial, y el domingo próximo estaremos en 35.000 infectados y 1.500 muertos. Y la cifra suma y sigue.
Pero centrándonos en el caos económico que se avecina, la situación de la economía era ya desastrosa, y el cálculo del grupo de profesores y economistas independientes, a pesar de las mentiras del gobierno avaladas por el Banco de España y por la AIReF, cuyos responsables respectivos han cambiado poder por infamia , nos daba un crecimiento cero para 2020 y un incremento del paro de 300.000 personas. Sin embargo el brote de coronavirus ha convertido nuestras previsiones en ciencia ficción, pues estamos ante la peor crisis nunca imaginada, y a día de hoy estimamos una caída del PIB entre el 8 y el 10% y un incremento del paro entre 1,5 y 2 millones de trabajadores.
Solo el sector turístico, que esta ya perdido para todo el año y que supone el 15% del PIB y 2,8 millones de empleos, si estimamos la pérdida en un tercio, llevaría la caída del PIB al -5%, y el desempleo a casi un millón de personas. Y si en vez de un tercio se pierde la mitad, estaríamos hablando de una caída del PIB del – 7,5% y del empleo en 1,5 millones de personas solo por esta causa. Pero es que además, decenas de miles de PYMES y cientos de miles de autónomos, que constituyen el 90% del tejido productivo y que han visto caer en picado su facturación, están en riesgo cierto, de desaparecer sino se toman la medidas, no solo adecuadas, sino que produzcan efectos inmediatos, ya que una vez muertas nada ni nadie las va a resucitar, medidas que no se van a tomar por lo que se conoce de las intenciones de este gobierno de ineptos, guerra civilistas y traidores.
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Y esta necesidad imperios de inmediatez, solo puede conseguirse con la adopción de medidas radicales. La primera, al igual que se ha hecho en Alemania, la creación de una red de seguridad que impida a las pymes quebrar o despedir empleados, red que no puede ser otra que el poner en marcha en forma inmediata de un programa de avales sin limites por parte del Estado. La segunda, los ciudadanos debemos a Hacienda en todo momento dinero de impuestos, en España mas de 17.000 millones de euros de media mensual, pues bien durante todo el tiempo que dure el estado de alarma, la Agencia Tributaria deberá dejar de cobrar impuestos por cualquier vía, unos 8.500 si dura 15 días y algo mas de 17.000 si dura un mes. Como complemento a esta medida drástica y urgente, cuya finalidad es el incrementar de forma inmediata la renta disponible de las familias, se elimin arán durante tres meses todos los impuestos sobre las nóminas, desde el IRPF a cuenta a las cuotas de la Seguridad Social.
Adicionalmente deben tomarse medidas para garantizar sin límite, puesto que están avaladas por el Estado, la liquidez necesaria a las empresas, pero esto ya lo ha hecho el BCE, que ha puesto en marcha un amplio plan de de incremento de la liquidez a todo el sistema bancario de la Eurozona. Finalmente, debe darse la mayor flexibilidad a los despidos, para no cargar con costes desproporcionados a las empresas que están perdiendo facturación a chorros, y derogar al menos la última subida del SMI. Nada de esto va a ser realizado por esta chusma de izquierdistas radicales y comunistas bolivarianos que nos desgobierna, así que prepárense para una crisis económica y social mucho mas larga y profunda que la del 2008.
A Fondo
Pánico total en los sindicatos. Por Jesús Salamanca Alonso
«Hoy, los trabajadores ven unos sindicatos fundidos, acomplejados, vendidos al poder, lamerones de lo ajeno, aprovechados y con menos credibilidad que la Fiscalía general del Estado, el Tribunal Constitucional, …»
Dos insignes sindicalistas vallisoletanos me confiesan que los sindicatos mal llamados «obreros» han entrado en pánico ante futuros gobiernos de VOX y de la «derechita cobarde», que se ha tenido que amoldar al acuerdo para formar gobierno regional. Ya sucedió en Castilla y León la legislatura pasada hasta que la insigne derecha de VOX se rasgó las vestiduras, pero se dio un paso importante de legislatura como fue eliminar las subvenciones multimillonarias que recibían los sindicatos «comegambas» o «rebaña-ostras».
Aquel paso, que llevaba tiempo reclamando la ciudadanía, tuvo una vergonzosa retrocesión por parte del PP al verse desamparado, acobardado y sin apoyos, pero quedó patente que los ciudadanos exigen que ese paso se dé de forma permanente. Y ahora se debe hacer; los sindicatos clasistas de la izquierda ventajosa y fomentadora de odio y desigualdad no han hecho nada importante para ser mantenidos por papá Estado a toda costa y a lo grande. Hasta la ministra, Yolanda “Varufakis” Díaz o Yoli «cohete», alias «Tucán», ha hecho el más burdo ridículo con las subvenciones sindicales. Lo raro es que no los haya traicionado, que es su especialidad, aunque nunca es tarde. Está apartada del Consejo de ministros desde que se marchó a la entrega de los Óscar. Cada día despierta más desprecio y menos simpatías. Doy fe.
En los últimos siete años de izquierda presuntamente (y sin presunta) corrompida con apoyos golpistas, comunistas, independentistas y terroristas ha habido infinidad de motivos para convocar huelgas sectoriales y hasta generales, pero el dúo «comegambas» practica el famoso «do ut des». En pocas palabras: dame pan, llámame perro y lléname la faltriquera. ¡Manda huevos! Bien es verdad que han perdido la calle, se han hecho casta, incluso se creen con derecho de pernada con los trabajadores y hoy corren el riesgo de que se les echen encima esos trabajadores responsables, honrados y que no viven de un mundo subvencionado ni duermen hasta las doce de la mañana por estar liberados. Las movilizaciones contra esos sindicatos no se harán esperar y conocerán la horma de su zapato. Al tiempo.
Hay sindicatos sectoriales que no reciben ni un euro, ¿por qué estos vividores sí las reciben? Nunca serán respetados mientras no se hagan cargo de las nóminas de sus propios liberados, ¿qué es eso de que sean las empresas quienes sigan pagándolos si no producen? ¿Qué es eso de que Yolanda y los dos sindicatos más denostados socialmente decidan las subidas salariales sin contar con la patronal? No estaría de más que alguna vez pagaran ellos con el dinero público que reciben. Ellos invitan y el Estado paga con dinero público. ¡Cuánta indignidad y descontrol tienen y cuánta acumulan cada día! ¡Joder, qué tropa!, repetiría incesante don Álvaro de Figueroa y Torres, conde de Romanones.
Este modelo sindical ya no sirve, nadie cree en ellos, son la mofa y el hazmerreír permanente y, cuando salen en TV los líderes de esas formaciones izquierdosas y ultra-izquierdosas, lo primero que se escucha en los bares, restaurantes y mesones es «¡ladrones!» y, además, se enfatiza, repite y contagia a los asistentes. Incluso calificativos, o descalificativos, muchos más gruesos. Y es que han hecho méritos para ello, llevan siete años holgando y presenciando la corrupción de varios miembros del Gobierno y aledaños, incluso viendo y comprobando como huye el galgo de Paiporta o se esconde, a la vez que miente o entorpece la acción judicial, el avestruz de Adamuz o cómo la UCO saca los colores a la «fontanera», «la Paqui», Ábalos, Koldo, Cerdán y demás parroquia, a veces amparados por las hojas parroquiales de izquierdas: las misma que acusan al juez Peinado de tener dos DNI o a Julio Iglesias en falso.
Hoy, los trabajadores ven unos sindicatos fundidos, acomplejados, vendidos al poder, lamerones de lo ajeno, aprovechados y con menos credibilidad que la Fiscalía general del Estado, el Tribunal Constitucional, el Ministerio de Transportes o la presidencia de las Cortes, por no añadir a Felisín Bolaños, Yolanda «Tucán» o Isabelita Rodríguez, más parada que un baile agarrado de los años setenta.
El gran logro sindical español se alcanzará cuando los sindicatos paguen la nómica de sus propios liberados y los gastos de mantenimiento del propio sindicato. Ese día llegará, doy fe de que llegará y tendrá el apoyo de los organismos europeos y de los propios trabajadores. Precisamente será el momento del nacimiento de la modernidad sindical en España y sospecho que Juanma Moreno será quien dé el primer paso junto con Castilla y León, que ya tiene práctica de ello.
Tras las elecciones andaluzas, y el futuro nuevo gobierno de Moreno, ha anunciado que revisará y recortará drásticamente las subvenciones públicas que reciben CC.OO. u UGT cada año. Hablamos de decenas de millones de euros que reciben esas formaciones y cuyo control deja mucho que desear. Ni siquiera sabemos si actúa el Tribunal de Cuentas al respecto ni cómo actúa. Lo del patrimonio sindical lo dedicaremos artículo aparte y en exclusiva.
Los líderes sindicales ya han salido en tromba y planean movilizaciones para seguir mangoneando y chupando del bote, aunque saben que no tienen apoyo de los trabajadores y menos de la ciudadanía en general, pero tranquilos, que llega el día grande de las gambas, el 1º de mayo.
Está claro que lo que proyectan esos sindicatos es «¡un ataque a los trabajadores!» y una amenaza a la Administración para seguir mangoneando y desprestigiándose, aunque ya no pueden desprestigiarse más.
Yo, como trabajador, sigo luchando para acabar con esos privilegios de señoritos y abusadores. Ni creo en ellos ni he creído nunca y jamás me han reportado nada. De ello, doy fe.
