Sociedad
Rusia ofrece a la UE 100 millones de dosis de Sputnik V en el segundo trimestre de 2021 pero la UE está supeditada a sus Amos… y prefiere dejar morir a la gente
MOSCÚ (Sputnik) — Rusia estaría dispuesta a suministrar a la Unión Europea (UE) 100 millones de dosis de la vacuna Sputnik V en el segundo trimestre de 2021, anunciaron los promotores del fármaco.
«Después de concluida la parte principal de la vacunación de masa en Rusia, el RDIF [Fondo Ruso de Inversión Directa] puede proporcionar a la UE 100 millones de dosis de la vacuna Sputnik V para 50 millones de personas en el segundo trimestre de 2021», publicaron en Twitter.
La iniciativa, según ellos, está «sujeta a la aprobación de la EMA», la Agencia Europea del Medicamento.
«Sputnik V ha sido registrada en 15 países y sus papeles se han presentado a la EMA para una revisión continua», añade el tuit.
La propuesta llega en un momento en que los Veintisiete se enfrentan con la escasez de las vacunas autorizadas para el uso de emergencia en el espacio comunitario, presionan a los proveedores para que respeten las fechas preacordadas de suministros y hasta se plantean bloquear las exportaciones de estos fármacos a terceros países.
El pasado 11 de agosto Rusia registró la primera vacuna contra el COVID-19, denominada Sputnik V y desarrollada por el Centro de Epidemiología y Microbiología Nikolái Gamaleya.
El fármaco, producido en cooperación con el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF), usa dos vectores diferentes basados en el adenovirus humano, lo que permite una respuesta inmune más fuerte y prolongada que las vacunas basadas en un mismo vector para dos dosis, según los desarrolladores. Sputnik V, según los ensayos clínicos, ha mostrado una eficacia de más del 90%.
Serbia negocia producción de la vacuna Sputnik V en su territorio
— Las autoridades serbias sostienen negociaciones sobre la producción de la vacuna rusa Sputnik V en su territorio, declaró el ministro de Innovación y Desarrollo Tecnológico, Nenad Popovic.
«El 11 de febrero esperamos la llegada de los expertos rusos en producción que junto con nuestros expertos en el Instituto Torlak examinarán las posibilidades de lanzar la pronta producción [de la vacuna] en Serbia», dijo Popovic.
La campaña de inmunización arrancó en el país el 24 de diciembre con el fármaco de la compañía estadounidense Pfizer.
Las autoridades serbias apostaron por diversificar las vacunas contra el coronavirus y, en ese sentido, el país también recibió los primeros lotes del fármaco ruso Sputnik V y del chino Sinopharm.
La vacuna consta de dos componentes: el primero se basa en el adenovirus humano tipo 26, y el segundo, en el adenovirus humano recombinante del tipo 5. El medicamento se administra dos veces, en un intervalo de 21 días.
El fármaco fue autorizado ya por Argentina, Argelia, Bielorrusia, Bolivia, Emiratos Árabes Unidos, Hungría, Irán, Palestina, Paraguay, Pakistán, Rusia, Serbia, Turkmenistán y Venezuela.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
