Europa
Salvini rechaza acatar la orden judicial que autoriza al ‘Open Arms’ a entrar en aguas italianas

El ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, ha asegurado este miércoles que no acatará la decisión del Tribunal Administrativo de la región de Lazio de permitir que el barco de rescate ‘Open Arms’ entre en aguas italianas.
El tribunal, con sede en Roma, ha aceptado este miércoles el recurso presentado por Proactiva Open Arms contra la prohibición del Gobierno italiano de abrir sus puertos al desembarco de los 147 migrantes rescatados, autorizando así a la ONG a entrar en aguas italianas.
En su decreto, el tribunal italiano ha aceptado el recurso formulado por la ONG española contra el Ministerio del Interior, el de Defensa y el de Infraestructuras, a la luz de la «situación de excepcional gravedad y urgencia», habida cuenta que buena parte de los rescatados llevan más de trece días a bordo.
Por ello, ha autorizado «la entrada el barco ‘Open Arms’ en aguas territoriales italianas» y que con ello «se preste asistencia inmediata a las personas rescatadas», como ya se ha hecho «en los casos más críticos», en referencia a la evacuación de dos bebés y sus familias con destino a Italia en las últimas horas.
El tribunal administrativo ha considerado que el recurso formulado por la ONG respecto al decreto que prohibía desde el 1 de agosto la entrada de barcos de rescate en aguas italianas y contemplaba multas de hasta un millón de euros «no está del todo desprovisto de fundamento jurídico» en lo que se refiere a «abuso de poder» y «violación del Derecho Internacional del Mar en materia de rescate».
«En las próximas horas firmaré mi no, porque yo no soy cómplice de los traficantes de personas», ha reaccionado Salvini en declaraciones retransmitidas en su perfil de Facebook, cuestionando por qué «un barco español, de una ONG española, en aguas maltesas, presenta un recurso en un tribunal italiano».
En opinión del también viceprimer ministro, este hecho junto a la presencia también en el Mediterráneo del barco ‘Ocean Viking’ de SOS Mediterranée y Médicos Sin Fronteras (MSF), con más de 350 migrantes y refugiados rescatados a bordo, demuestra que «hay un plan para dar marcha atrás, volver a abrir los puertos italianos y convertir a Italia en el campo de refugiados de Europa».
«Yo no me rindo y resisto ante esta vergüenza», ha recalcado el líder de la Liga, que ha aprovechado a lanzar un mensaje de advertencia a sus rivales políticos, ahora que el país parece encaminarse a elecciones anticipadas forzadas por el propio Salvini.
«Estaremos atentos en los próximos días para que no se cree a Roma una alianza contra natura» entre el Partido Democrático y el Movimiento 5 Estrellas (M5S), su hasta ahora socio de coalición, «para reabrir los puertos italianos». «Intentaremos oponernos con todas las energías que tengamos para que a Italia lleguen las personas de bien pero se pueda enviar de vuelta a sus casas a los muchos delincuentes que la izquierda ha hecho llegar en los últimos años», ha zanjado.
EL BARCO SE DIRIGIRÁ A LAMPEDUSA
Así las cosas, el fundador de la ONG Proactiva Open Arms, Oscar Camps, ha anunciado que van a entrar en aguas italianas tras la decisión judicial y solicitar la «evacuación inmediata por motivos médicos» de los 147 migrantes a bordo.
«Estamos a 30 millas de Lampedusa, nos vamos a acercar más y vamos a entrar en aguas territoriales italianas. Vamos a solicitar acercarnos pero ahora no hay ninguna prohibición», ha asegurado Camps este miércoles en declaraciones a la prensa en Madrid, ya que «se ha dictaminado que hay que desembarcar a estas personas y lo único que falta es un puerto».
No obstante, Camps ha precisado que su intención no es entrar a puerto antes de recibir la autorización previa, a pesar de que ya no les puedan intervenir el barco, porque buscan actuar con «la legalidad absoluta». Sin embargo, no ha descartado que «por un estado de necesidad» pudieran llegar a entrar a puerto.
Al mismo tiempo, ha indicado que van a solicitar la «evacuación médica» de todos los migrantes a bordo del ‘Open Arms’ y que es posible que los primeros en ser evacuados sean los niños. En este sentido, ha precisado que están a la espera de que el Tribunal de Palermo dicte el desembarco de los menores de forma inmediata.
«Esperemos que esto acabe porque dudo mucho que tengamos capacidad para aguantar muchos días tal y como está la situación ahora», ha reconocido el fundador de la ONG. Mientras tanto, se dirigirán a aguas italianas, al abrigo de la isla de Lampedusa, al sur, para protegerse de las olas.
También hay que esperar a las negociaciones porque, según ha explicado, se está coordinando el reparto y el desembarco de estos migrantes. «Sabemos que la Comisión Europea está trabajando pero nosotros estamos sufriendo y el límite ya es de horas, no de días», ha avisado.
REUNIÓN CON EL EMBAJADOR DE ALEMANIA EN MADRID
Camps se ha reunido este miércoles en Madrid con el embajador de Alemania en España y le ha pedido que «medie» para crear «un eje reforzado» de los tres estados: Alemania, Francia y España, para tratar el tema de la «plataforma de desembarco» para los rescatados, tanto los del ‘Open Arms’ como los del barco de MSF y para futuros rescates.
Tras el encuentro, Camps cree que la solución está «más cerca» en términos de reparto. «Que pueda haber un mecanismo perpetuo, que no tengamos que esperar 10, 12, 15 ó 17 días a que se pongan de acuerdo y se repartan las personas», ha enfatizado.
El fundador de Proactiva Open Arms ha reconocido que no ha tenido contacto con el presidente del Gobierno en funciones Pedro Sánchez. «Me sorprende el giro que ha dado todo, sus declaraciones, ‘tuits’, pero no soy político, no tengo ni idea de en qué se basa, nosotros seguimos haciendo lo mismo que cuando nos daban muchos premios y nos invitaban a un montón de actos», ha afirmado.
España
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El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado
La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas
Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.
El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.
El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.
El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.
La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.
Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.
Modernización total
El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».
Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión». Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española 
Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».
Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.
El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.
Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.






