Connect with us

Opinión

Sánchez revienta las relaciones con Israel. Por Jesús Salamanca Alonso

Redacción

Published

on

 

«Eli Cohen, ministro de Exteriores israelí, no ha dudado en soltar al embajador español en Israel que “Pedro Sánchez es un completo mamarracho”»

Debo decir una vez más a Sánchez que «me gusta la fruta». Lo digo en voz alta y sincera. A nadie se le oculta que este fantasma es un peligroso psicópata y, si alguien tiene dudas, que lea el libro de Rosa Díaz: «Caudillo Sánchez». Los sentimientos de este personaje son muy enrevesados y difíciles de explicar. Sólo mira por él, es un ególatra visceral y un patoso sideral. El sufrimiento ajeno le importa un bledo y tres pepinos nicaragüenses. Incluso, voy más lejos: si precisara el apoyo y los votos de Netanyahu, la zona de Gaza ya sería un desierto tras la lluvia de bombas en las que él encontraría beneficio y satisfacción.

Al felón y mentiroso habitual le va a costar cara la firmeza mostrada con la propuesta española.  Se ha pasado tres pueblos: ha avisado y pasado por los morros a Netanyahu que, si la Unión Europea no se pone de acuerdo entre todos los países que la forman, España «tomará sus propias decisiones» respecto a Palestina. ¿Sabrá el cabestro, Sánchez, lo que ha comprometido? Será que va a hacer lo que hizo con Marruecos, traicionando al Parlamento español, a la ciudadanía y al Rey. No creo que se queje de lo que le sucede en la calle: no hay ciudadano que no le suelte ese «me gusta la fruta», equivalente a lo que todos sabemos. Este miserable personaje se mete en todos los charcos y fregaos con tal de figurar, aunque nunca trabaja. Bien claro se lo dijo Netanyahu: «No ha hecho nada para liberar a los rehenes». No deja de ser un mandado que lo mismo le da acostarse con terroristas etarras, que con golpistas felones o nacionalistas fascistas con piel de conejo revenido.

Confieso que no ha sido ninguna sorpresa que, Eli Cohen, ministro de Exteriores israelí llamara a capítulo al embajador español en Israel. Dicho embajador ha tenido que soportar la claridad de Cohen, que no se anda con chiquitas, ni con medias tintas, de ahí que -alto y claro- le ha espetado que «Pedro Sánchez (el socio de Bildu) es un completo mamarracho». Ahí tienen las crónicas, las notas de prensa que han llegado desde Israel y las «enseñanzas castizas» del propio Alfonso Rojo.

Advertisement

Yo solo le digo a Netanyahu que mire la foto donde aparece con el felón o la instantánea donde aparece el presidente español con el chaleco antibalas puesto al revés, con lo que parece que lleva un babero en vez de un chaleco protector: algunos han llegado a decir que le dieron una talla pequeña para quitar hierro al error de bulto. Nadie de los acompañantes le indicó el error, con lo que fue haciendo el ridículo todo el tiempo y siendo la mofa de los acompañantes. ¡Qué imagen más esperpéntica! Confío que viendo esa instantánea sepa con quién está tratando o con quién se gasta los cuartos, como dicen en mi tierra. Por otro lado, creo que Netanyahu tiene información de primera mano y no le hace falta que yo se lo diga desde mi tronera informativa.

Vamos a ver dónde se sienta el ridículo felón. El discurso de Sánchez se ideó para contentar a su facción comunista del Gobierno (Sumar Plus) y ha dejado sorprendido, dolorido, avergonzado e insultado a Netanyahu y a la sociedad israelí, también a la española. A Sánchez ya lo acusan desde Israel de «apoyar al terrorismo». ¿Y se enteran ahora? ¿Acaso no tienen sus datos del «Pegasus» los autores originales del programa espía?  Lo cierto es que la embajadora española se la ha tenido que envainar tras ponerse mirando a Cuenca y poner cara de cordera degollada con lágrimas de cocodrilo. Nadie entiende que la embajadora siga en Israel tras los insultos y «navajazos» de Sánchez a Benjamín Netanyahu y al pueblo israelí.

Era de esperar con una ministra cutre y vulgar como Sira Rego, antisemita, proHamás, proterrorista, odiadora profesional e indigno personaje por donde ha pasado; es más, si será rara, vengativa y visceral que en Rivas cambió la entrada de las rotondas para que se hiciera por la izquierda. Ni sé cómo la DGT admitió semejante borregada y barraganada. Ahí la tienen con el puño en alto casi siempre, símbolo de la muerte, el crimen, el odio y la venganza. Cada legislatura, Sánchez se rodea de peores bicharracos: cuando le da la ventolera comete atrocidades envueltas en la obcecación y en las características propias del mamerto o de la mamerta, que haberlas, también haylas.

Con razón dice un amigo mío, alto cargo socialista en Castilla y León, que no tenemos un presidente de Gobierno, «tenemos un espantapájaros ególatra y demente al mando de nuestra nación». También se desahogó pacientemente con el nombramiento del nuevo ministro de Transportes en el sentido de que convirtió Valladolid en la ciudad con peor movilidad de España y lo ponen a dirigir los transportes. «Que tengan cuidado con él porque si sus antecesoras midieron los túneles y no cabían los trenes, este personaje es capaz de subir a Santander, pescar en el Sardinero y sembrarlo en tierras de Castilla a vez si crece. No sería la primera vez que pedía sobres de Correos redondos en el Ayuntamiento para mandar circulares a las familias». En fin, no le dejé explayarse más porque el chascarrillo lo dejo para Alvise Pérez, Javier Negre, Vito Quiles y Patxi López. Otro día.

En fin, tengo muy claro que Pedro Sánchez no recuperará su prestigio, si es que alguna vez lo tuvo, hasta el año de la rana y eso está a buen pelo. Leída la cartilla al felón, bien claro ha dejado Netanyahu que con él no cuente ni para sobar rábanos y mucho menos en aquellos acontecimientos donde el mentiroso represente a la Unión Europea.

Advertisement

Si cree Sánchez que se llevará el gato al agua en cuanto a declarar unilateralmente Estado a Palestina, va de nalgas o de culo y cuesta arriba. Mucho mover la sin hueso, pero nada de nada, aunque él crea estar orondo y morondo.

En fin, nuestro felón y pico de oro vacío sigue perdido en la noche de los tiempos.

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

España

Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

Avatar

Published

on

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».

Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.

Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.

Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?

Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.

Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.

Advertisement

En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.

Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.

Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.

Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.

El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.

Advertisement

Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.

Continue Reading
Advertisement
Advertisement Enter ad code here