Sociedad
SandSoft estrena su nueva joya en Barcelona un estudio de juegos para móviles con ambiciones globales
Como se anunció en el famoso portal de casinos en línea BeTragaperras, En un emocionante paso hacia el futuro del entretenimiento móvil, SandSoft, el renombrado desarrollador de juegos para dispositivos móviles, ha inaugurado oficialmente su Studio Barcelona. Esta sede europea de la compañía internacional líder representa un hito estratégico que busca atraer a talentosos profesionales tanto a nivel nacional como continental.
El líder de este ambicioso proyecto es Alexandre Besenval, quien asume el cargo de Vicepresidente de SandSoft Studio Barcelona. Este nuevo estudio tiene la tarea de infundir vida a nuevas creaciones en una industria sedienta de innovación.
Aunque la apertura de las oficinas de SandSoft en Barcelona se remonta al año pasado, es ahora cuando la empresa intensifica sus esfuerzos, transformándolas en un Studio de desarrollo de juegos para móviles.
Una base estratégica en barcelona para el crecimiento continuo
El Studio Barcelona no solo será la sede europea de SandSoft, sino también el epicentro de reclutamiento de talento local y continental. Con la mira puesta en la creación de nuevos títulos emocionantes, la empresa tiene como objetivo atraer a profesionales de primer nivel que compartan su visión creativa.
La previsión de crecimiento a medio plazo es ambiciosa, con la creación de aproximadamente 60 puestos de trabajo especializados en los próximos tres años. Esta expansión no solo impulsa la presencia de SandSoft en el mercado europeo, sino que también contribuye al desarrollo de la próspera industria de juegos para móviles en la región.
Innovación con un toque clásico en juegos globales para dispositivos móviles
El Studio Barcelona se une a la lista de estudios creativos de SandSoft, que ya cuenta con presencia en Helsinki, Riad y Shanghái. La plantilla diversa del estudio incluye artistas 3D, creativos, animadores, diseñadores, desarrolladores e ingenieros, todos dedicados a impulsar la innovación en el mundo de los juegos para móviles.
Los juegos de SandSoft destacan por ser sociales y accesibles para jugadores de todo el mundo. Aunque son innovadores, mantienen un toque clásico que asegura su relevancia durante años. Un sello distintivo de la marca es su licencia de DC, que le permite incorporar personajes icónicos como Batman, Superman y Wonder Woman en juegos como Justice League.
El compromiso de SandSoft con Barcelona y el mundo
Con su enfoque en la expansión y la creación de contenido emocionante, SandSoft demuestra su compromiso tanto con la comunidad local como con la escena global de juegos para móviles.
El Studio Barcelona está destinado a convertirse en un epicentro creativo, dando forma al futuro de la industria mientras brinda oportunidades de carrera a profesionales apasionados y creativos. La apertura de este nuevo estudio señala un emocionante capítulo en la historia de SandSoft, y Barcelona es testigo de su evolución en la vanguardia de la innovación en juegos para dispositivos móviles.
En líneas generales, los juegos móviles suponen un mercado realmente atractivo y cada vez mayor, por lo que la inclusión de un estudio de juegos exclusivos para dispositivos móviles es una de las mejores estrategias de expansión para SandSoft.
España
Acrecentado fariseísmo sindical. Por Jesús Salamanca Alonso
«Hoy, mencionar a los sindicatos mayoritarios es motivo de chanza, mofa y pitorreo burlesco y descontrolado. Siete años esperando las movilizaciones de calado y no han dado un solo paso».
Los desencuentros entre la CEOE y los sindicatos vasallos del sanchismo se han trasladado a los propios trabajadores. Las discrepancias en la negociación son el motivo de las movilizaciones impulsadas por los sindicatos mayorías que, dicho sea de paso, cada vez representan a menor número de trabajadores. El único «mérito» alcanzado por las dos formaciones mayoritarias es ser muy afines al sanchismo y al desaparecido «yolandismo», que repartía millones y cambiaba de traje como el que reparte chuches entre los niños de educación infantil. Son sindicatos sin credibilidad hacia los que no se descarta una movilización contra su fariseísmo cabalgante, mala gestión, su mediocridad, su parasitismo y su nula ocupación por los problemas de los trabajadores.
Hoy, mencionar a los sindicatos mayoritarios es motivo de chanza, mofa y pitorreo burlesco y descontrolado. Siete años esperando las movilizaciones de calado y no han dado un solo paso. Se han dedicado al parasitismo, a evitar las madrugadas y al pago de viajes de sus afiliados a paraísos exóticos con fondos del Erario público. Ahora investiga la fiscalía europea si tales viajes eran financiados también por fondos europeos. No entramos en sus Agencias de Viales, que son cosa privativa de ellos, siempre que no se usen fondos públicos.
De esos sindicatos, cada vez más afines a la mafia criminal sanchista y al ruinoso «yolandismo tombolero», requieren cada vez mayor control y mayor transparencia, entre otras cuestiones para poder confiar en ellos, aunque lo que no se ha hecho… mal lo pueden arreglar a toro pasado. Esa transparencia pasa por que sea el Tribunal de Cuentas quien actúe con rigor sobre la facturación, subvenciones y otros pagos. También la UCO debe actuar contra los ministerios de riego económico para callar bocas a los sindicatos y domesticarlos, sin asonadas ni alborotos ni movilizaciones ni ruido de ningún tipo.
Lo del «yolandismo» está por salir y sorprende que la prensa de investigación no haya sacado nada: se ha detenido en los siete mil euros del viaje a la entrega de los Óscar, el viaje a ver al Papa y pagos varios en hoteles gallegos y no gallegos. Pero eso es el chocolate del loro. Tranquilidad, que todo se sabe y todo se desgrana: pongamos como ejemplo el recorrido «archisobado» del Peugeot, pues resulta que no era un Peugeot, sino un Mercedes de más de setenta mil euros, que paraba cuatrocientos metros antes de llegar al destino. ¡Manda huevos! Falsos hasta para viajar. Es como si los sindicalistas de un sindicato obrero viajan en un Mercedes para hacer campaña electoral y paran en la misma puerta del destino donde lo pueden ver todos los trabajadores de esa empresa. ¿Entienden lo que quiero decir? ¿Sera, por eso, por lo que Félix Bolaños ha dicho «que no quiere verla (a Yolanda Díaz) en el sanchismo ni en la puerta de entrada. Él sabrá a qué se refiere, en qué está pensando y qué es lo que sabe de antemano que tanto le asusta.
Volviendo a las discrepancias iniciales, éstas tienen un claro origen: los salarios, el incumplimiento de la normativa y la propia negociación. El punto de inflexión no es otro, según la CEOE, que la reducción de jornada a 37,5 horas semanales. Lo sorprendente es que los sindicatos viciados nunca señalan la reducción de salarios en esa misma proporción ni se comprometen a pagar nada. Ellos piden y que paguen otros. ¡Cómo se nota que están acostumbrados a las gambas! Generalmente, cuando se consigue algo, suelen cargarse de méritos que no suelen ser suyos.
¡Qué poca dignidad sindical! ¡Cuánto abuso, corrupción y falsedad acumulan y encubre el Gobierno! Al menos, ya tenemos tres comunidades autónomas que van a ir eliminando las ayudas y subvenciones a los sindicatos y la próxima será la andaluza. Esta gente, con tal de no perder un euro, son capaces de acogerse a la «prioridad nacional» e intentar convencer a sus afiliados que la idea ha sido suya, aunque la defiendan los partidos. Por cierto, la idea de la «prioridad nacional» era la sorpresa que el PSOE tenía guardada para recuperar votos y lanzarla en la campaña andaluza, pero se le ha pinchado el globo y, lo que consideraban extraordinaria medida, ahora la rechazan. Torpes y cenizos hasta más no poder.
El demérito sindical radica en que ahora, cuando ven perdida su situación de privilegio, piden con urgencia que «se blinde su dotación económica». ¡Qué cara más dura y espalda más! ¿Cuántos crustáceos aspiran a descabezar? Hoy por hoy lo único que hay que blindar en los sindicatos es su urgente modernidad y el mantenimiento de sus estructuras con fondos de los afiliados, así como olvidarse de subvenciones, montantes económicos y patrimonio sindical que se otorgan para callar al oponente.
