España
Torra, cuestionado por las cargas de los Mossos, amenaza con un nuevo 1-O
El presidente de la Generalidad de Cataluña, Quim Torra, apostó este domingo por celebrar un nuevo 1-O, «sin miedo, hasta el final y con todas las consecuencias», para poder hacer efectiva la república proclamada hace un año.
«El primero de octubre nos marca un hito para un nuevo momento, para un nuevo 1-O en que tendremos que actuar igual», afirmó. «Tendremos que ser capaces de llevar a cabo un acto de desobediencia civil, nos necesitamos a todos para volver a hacerlo, para hacer la república catalana», remató.
En la víspera de la jornada de conmemoración del día en que se escenificó con toda su crudeza el choque de trenes entre el independentismo y los poderes del Estado, con la celebración de un referéndum declarado ilegal que acabó con fuertes cargas policiales, el dirigente nacionalista reivindicó este domingo el 1-O como lo mejor que los catalanes han sabido construir, el «día de la victoria» en que a su juicio el Estado salió «derrotado» en Cataluña.
Torra, que acudió al colegio donde votó hace un año y recibió en el Palacio de la Generalidad a los afectados por las cargas policiales, recuperó la vía unilateral (la idea de un nuevo 1-O ya la esgrimió en el mes de junio), en un momento de fuerte carga emocional en el secesionismo, pero de fuertes críticas contra el Ejecutivo catalán por las cargas que los Mossos protagonizaron el sábado contra manifestantes secesionistas en Barcelona. Críticas, sobre todo, provenientes del campo soberanista, que ponen a Torra y a su consejero del Interior contra las cuerdas.
La intervención de los Mossos se produjo en el peor momento para el Ejecutivo autonómico. Justo cuando el independentismo se preparaba para sacar toda su artillería para arremeter con dureza contra el Estado español por permitir la intervención de la Policía española en los colegios electorales hace un año.
El foco se ha movido y las imágenes de los Mossos actuando contra los secesionistas comparten espacio en los noticiarios con las cargas de hace un año en el 1-O, lo que enturbia la jornada reivindicativa de hoy, en la que el independentismo ha organizado una agenda completa de movilizaciones para volver a presionar al Estado. Este domingo, algunos de ellos ya se preparaban ante los colegios.
El presidente de la Generalidad tuvo que elevar el tono al ver cómo desde sectores del independentismo le empiezan a situar ya entre los «traidores». Es el caso de los CDR, de la CUP y también de la exconsejera Clara Ponsatí, quien, en Rac-1, lanzó la peor de las acusaciones que podía recibir Torra en la víspera del 1-O: «Este gobierno no nos está acercando a la República».
Hoja de ruta
El dirigente nacionalista amenaza con recuperar la vía unilateral, pero sigue sin dar demasiadas pistas sobre cómo piensa hacer efectiva la república, el objetivo que se marcó al inicio de la legislatura. Ha apuntado que en breve pondrá en marcha un foro para empezar a elaborar las bases de una futura Constitución y llama a la movilización, pero los sectores más radicales le piden más, hasta el punto que la ANC le aprieta para que presente una hoja de ruta antes del 21-D o le pedirá que convoque elecciones autonómicas.
Torra lleva semanas amagando con que el ‘moméntum’ del que habla para hacer efectiva la república podría llegar con las sentencias de los juicios del 1-O. Llegado el caso, señala que se pondrá a disposición del Parlamento catalán para tomar una decisión. El sábado, en TV-3, se resistió a descartar una nueva declaración unilateral de independencia. Pero necesita, pase lo que pase, presión en la calle, de ahí que mantenga la retórica republicana, a pesar de que al mismo tiempo se siente a hablar con el Gobierno de Pedro Sánchez de asuntos autonómicos.
El otro problema de Torra es con la CUP. Los anticapitalistas pidieron el sábado la dimisión del consejero de Interior por las cargas de los Mossos a los manifestantes independentistas. Hubo 24 heridos, algunos de ellos de Arran, la rama juvenil de los antisistema.
También se detuvo a seis personas que este domingo fueron puestas en libertad. El presidente catalán rechazó la destitución a pesar de que el enfrentamiento entre la Generalitat y la CUP sitúa en una posición de debilidad a Junts per Catalunya y Esquerra, que se quedan sin socios para lo que queda de legislatura.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.

hay que joderse
07/07/2019 at 14:15
Amenazas al gobierno de la nación, plantes al rey, más amenazas, desobediencia, sedición, violencia en las calles… ¡Anulación de la autonomía catalana ya!
hay que joderse
01/10/2018 at 09:36
Amenazas al gobierno de la nación, plantes al rey, más amenazas, desobediencia, sedición, violencia en las calles… ¡Anulación de la autonomía catalana ya!