Sociedad
Trading de criptodivisas VS. trading de acciones; en qué son diferentes
Con el permiso del Forex -el mayor mercado del mundo a día de hoy- el trading con criptodivisas y con acciones son dos de los mercados que con seguridad podemos encontrar en cualquier plataforma de trading online para entrar a operar a través de CFDs, cuya definición se puede encontrar pinchando aquí.
Ahora bien, que ambas estén disponibles con el mismo bróker no significa ni mucho menos que sean iguales, de hecho un buen trader de acciones no tiene porque ser un buen trader de criptodivisas y viceversa -aunque siempre podría darse el caso si el trader está dispuesto a invertir tiempo en aprender los secretos de cada mercado-.
A continuación vamos a centrarnos en cada tipo de mercado para ver qué características podemos encontrar en cada uno.
Criptodivisas, la última revolución financiera
A pesar de la juventud de este mercado, si queremos aprender cómo invertir en criptomonedas con el trading online mediante la negociación de CFDs no será difícil encontrar multitud de información para comenzar nuestro camino en este apasionante mundo, ya que las criptodivisas han despertado el interés de multitud de instituciones y particulares en todo el mundo.
¿Cuáles son las principales características de las criptomonedas? Para empezar debemos decir que el mercado de las criptomonedas es muy joven -como ya hemos dicho- y que todavía mueve volúmenes de dinero mucho menores que el conjunto de los índices bursátiles del mundo, también sufre eventos exclusivos que lo diferencian de las acciones y otros mercados, sin ir más lejos este pasado mes de mayo bitcoin experimentó su tercer halving, evento que con el tiempo suele provocar subidas en bitcoin al reducir la recompensa al minarlos a la mitad, y que suele terminar por arrastrar al resto de criptos.
Otra de las características que mejor definen el mercado de las criptomonedas es su extremadamente alta volatilidad -excepto si operamos con las stablecoins, las cuales vinculan su cotización a una o varias monedas fíat u otros activos-, por lo que podemos decir que el inversor en criptomonedas suele tener un perfil menos conservador que el inversor en acciones, ya que salvo la aparición de un cisne negro, en general el movimiento de la cotización de una acción es menos agresivo y más progresivo -aunque también pueden sufrir caídas y subidas pronunciadas y ser bastante volátiles, pueden llegar a serlo más que las criptomonedas, pero parece que el consenso es que lo más habitual es que no se comporten como estas, aunque algunos discrepan-. Por último, el mercado de las criptomonedas está abierto veinticuatro horas al día trescientos sesentaicinco -sesenta seis los años bisiestos- días al año.
Las acciones, fuente de capitalización de todo tipo de negocios
Convertir a multitud de pequeños inversores en propietarios mediante la emisión de acciones ha sido una de las formas más exitosas de obtener capital por todo tipo de empresas, y además arroja dividendos para el inversor, que puede vender sus participaciones si alcanzan una cotización atractiva.
Desgraciadamente es difícil saber cuando una empresa va a triunfar y sus acciones se van a disparar, y por lo tanto es normal enterarnos de que unas acciones son atractivas cuando los precios ya se encuentran por las nubes, si seguimos las noticias de la carrera por conseguir la vacuna contra el coronavirus habremos comprobado que los precios de las acciones de algunas farmacéuticas han subido como la espuma, pero era difícil de prever antes de la pandemia la dramática importancia que iba a cobrar este sector.
Por supuesto hay multitud de factores que influyen en la cotización de una acción, si por ejemplo un gran accionista libera una cantidad muy elevada de acciones de una empresa hará caer el precio de las mismas de forma artificial, provocando una tendencia bajista que no podíamos haber previsto analizando las noticias, los balances trimestrales, o el reparto de dividendos periódico, pero estas alteraciones las sufren todos los mercados -en marzo se vendieron miles de bitcoins y ethereums fruto de un robo lo cual parece que fue una de las causas de la caída de los precios-, y en general podemos decir que el mercado de las acciones en su conjunto es menos volátil que el mercado de las criptomonedas también en su conjunto. Además la información financiera que afecta a las acciones es fácil de seguir mediante calendarios económicos y la prensa generalista.
Lugares comunes del trading online
En el trading online de CFDs -da igual que sean criptomonedas, acciones o cualquier otro activo- hay herramientas que siempre vamos a utilizar, como el apalancamiento, que aumenta los posibles beneficios o pérdidas del trader al incrementar el capital disponible para invertir de este mediante el uso de fondos prestados por el bróker, lo que permite entrar a operar aún con un depósito de capital inicial más o menos pequeño, que será el que afronte ganancias y pérdidas del total de la posición. Por esto mismo esta herramienta debe usarse con compresión de su funcionamiento y mucha precaución a la hora de apalancarse ya que puede llevar a sustanciales pérdidas de capital que, aún hoy en día en el caso de muchas firmas de brókeres online, pueden superar el depósito del trader haciéndole entrar en saldos negativos –cuando la plataforma no aplica protección frente a estos-.
Por lo que recuerden que si se dedican al trading online lo más seguro será trabajar con aquellos brókeres que le ofrezcan protección frente a saldos negativos, algo que algunos brókeres ya aplican en las cuentas de sus traders minoristas, no vaya a ser que el uso del apalancamiento lleve las posibles pérdidas al terreno de las deudas, debemos estar seguros de que arriesgamos solo el dinero que depositamos en nuestra cuenta.
Por último, también existen herramientas de gestión del riesgo de las cuales independientemente de que utilicemos criptomonedas, acciones o cualquier otro activo deberemos aprender su uso correcto.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
