Sociedad
Tras el aborto y la pedofilia, ahora toca el INCESTO: Padre que busca casarse con su hijo, es apoyado por el movimiento que busca despenalizar el incesto
El perverso caso del padre que está siendo juzgado en Nueva York por cometer incesto, y que mantiene habitualmente relaciones sexuales con su hijo adulto, a quien también quiere unirse en matrimonio, es ahora apoyado por el activista australiano vinculado a un movimiento que busca la polémica despenalización del incesto en docenas de países, Richard Morris.
Morris se refirió al caso que se sigue en el Tribunal Federal de Manhattan, diciendo que no deberían ser penalizadas relaciones consensuadas entre adultos, aunque estas personas estuvieran vinculadas con lazos de sangre, de acuerdo con New York Post del 17 de abril.
No obstante, estos polémicos intentos por regularizar como ‘normales’ relaciones contrarias a la estabilidad del ordenamiento social y de sus valores atentan contra la familia, la célula básica que estructura la sociedad.
Por su parte, la psicóloga Lisa Strohman, fundadora y directora del Technology Wellness Center, con sede en Scottsdale, Arizona, se expresó sobre el rol que cumplen los medios de comunicación en este proceso disruptivo.
“Dejamos que los medios de comunicación entren en nuestras casas y vemos como aceptables cosas que jamás se nos ocurriría enseñar a nuestros hijos, como la violencia, la promiscuidad sexual o la falta de respeto a los mayores, pero eso es lo que se les enseña en la televisión”, señaló Strohman.
Cada vez son más frecuentes estas agresiones contra la familia, y en particular contra los niños, quienes dependen impotentes de la guía y la educación que les impartan los adultos, pero son victimizados de diversas maneras.
Una de ellas es la de la pedofilia, en la que los niños son convertidos en objetos sexuales de los adultos, y esclavizados sin entender por qué son abusados de esas maneras, ni por qué se les frustra su desarrollo normal.
En este sentido llamó mucho la atención una oradora del evento Ted Talks TEDX, la alemana Mirjam Heine, quien hizo un polémico llamamiento al público para que aceptara a los pedófilos.
Heine estuvo tratando, en su presentación, de normalizar el que algunos adultos quieran abusar sexualmente de los niños, argumentando que es un comportamiento “normal”.
Sostuvo que aquellos que desaprueban la pedofilia son “inmaduros”, aseverando que “la percepción pública de los pedófilos debe cambiar”, según los informes replicados en numerosos medios independientes.
La disertación, como era de esperarse, estuvo sujeta a críticas y cuestionamientos, sin embargo, al parecer, no fue difundida por los grandes medios de comunicación y hasta fue encubierta por los organizadores. Sin embargo a esta presentación del 2018 siguieron otras similares.
Más aún, los límites se han corrido tanto como para llegar a industrializar controvertidos procedimientos que terminarán extrayendo la sangre a los niños, para rejuvenecer a quienes puedan pagar los inhumanos y costosos tratamientos.
En principio los estudios se centran en la gerociencia, una disciplina científica que busca descifrar y combatir los efectos del envejecimiento. Este proceso del organismo es el que desencadena una serie de enfermedades e inflamaciones que termina con la vida, destaca Newsweek el 7 de abril.
“Los gerocientíficos están tratando de entender cómo estas enfermedades se relacionan con el mayor factor de riesgo de todos: el envejecimiento humano”, escribe Adam Piore.
Y agrega: “Su objetivo es piratear el propio proceso de envejecimiento y, de paso, retrasar o evitar la aparición de muchas de las enfermedades más asociadas a la vejez”.
Los experimentos que se toman como referencia permitieron descubrir que inyectar la sangre de ratones jóvenes en ratones mayores, modificaba sustancialmente su química cerebral rejuveneciéndolos.
Estos estudios fueron realizados por el neurólogo de la Universidad de Stanford, Tony Wyss-Coray, fundador de la empresa Alkahest quien continuó avanzando en el tema. Su empresa fue comprada recientemente por la española Grifols por 146 millones de dólares, según Big League Politics.
José Hermosa
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
