España
Un grupo de generales habrían mostrado al Rey su «absoluta disposición» para impedir más abusos del Gobierno a los españoles
Luis Romero.-
¡Situación límite! Cuentan algunas de mis fuentes que se están moviendo hilos a muy alto nivel contra el Gobierno, cansados de sus supuestos «abusos de poder». Me cuentan que el Rey no quiere firmar los Reales Decretos que les pasa el Ejecutivo.
Entre estos decretos y otros movimientos estarían los de nacionalizar empresas, la renta básica para comprar votos, la persecución y censura a los periodistas críticos, el intento de «comprar» la voz de grandes medios por 15 millones y otras ideas.
Entre los militares, crece cada vez más más la indignación que causó la llegada del vicepresidente Pablo Iglesias al CNI, porque no solo le da acceso a las operaciones secretas del Ejército y la OTAN, sino también a los datos personales de los militares que participan en estas misiones. Les indigna que todos esos datos estén en manos de un vicepresidente que no ha jurado bandera.
Eso significa también que el vicepresidente tendría acceso a los secretos de Estado referentes al 23F, donde el papel del Rey Emérito nunca ha quedado muy claro. Si se hiciera con ellos y los sacara a la luz, muchos estarían en graves apuros. [SIGUE MÁS ABAJO]
Por otra parte, los militares de la UME destinados en Madrid están trasladando a los fallecidos desde los hospitales hasta el Palacio de Hielo y la Ciudad de la Justicia. Es decir, conocen las cifras reales de los fallecidos y les indigna que el Gobierno esté mintiendo a todos.
Otra cuestión es la de los test. Se han dejado de hacer test a los soldados de la UME porque la última estadística arrojó un 90% de infectados. La muestra fue pequeña, 30 militares, pero 27 estaban contagiados. La falta de protecciones y test ha sido determinante en el resultado. Hay otra muestra posterior. De 3 soldados, los 3 estaban infectados.
Entre sus compañeros del PSOE, al presidente le quedan pocos aliados. Los barones regionales ya han empezado a hablar. Por su parte, Quim Torra, bien asesorado por su equipo estratégico, tampoco quiere hundirse con el barco y aprovecha la coyuntura para saltar.
El PNV de Urkullu se la juega en las elecciones autonómicas vascas, aplazadas por la pandemia china, y hace tres semanas que decidió no seguir la hoja de ruta del Gobierno. Hoy trata de desmarcarse de la negligente gestión de la crisis reclamando medidas al Gobierno.
La estrategia de ocultar los fallecidos no le ha funcionado al Gobierno y los presidentes de las comunidades autónomas contradicen la «verdad oficial» con datos que se van a multiplicar a medida que las declaraciones de los primeros contagien a los demás.
Me cuentan que en la UE están indignados con el Gobierno de Sánchez por crear un conflicto diplomático con Turquía a cuenta de los respiradores. Nos contaron que Turquía quería robárnoslo, pero no nos contaron la verdad.
El Gobierno decidió que el avión que venía de China, con una de las compras de material de segunda y sin certificar, parara en Turquía para recoger unos respiradores. Pero a esas alturas, el país ya había prohibido la exportación de material sanitario.
¿Cómo es que el Gobierno no se había informado de esto? ¿Negligencia? ¿Ineptitud? ¿Inexperiencia? Al final, Turquía, por no seguir escuchando a la UE, dejó que salieran los 150 respiradores, que resultaron ser otra mala compra pues estaban obsoletos.
La última ocurrencia, lo que ha colmado el vaso es la encuesta del CIS, con esas preguntas ardid para aplicar la censura a todos los medios de comunicación, entre otros objetivos.
Me dicen que un general le ha trasmitido al jefe de las Fuerzas Armadas la disposición de un grupo de generales de no cumplir órdenes del Gobierno que atenten contra el orden legal. El honor antes que la disciplina.
Por otra parte, dos miembros del Consejo de Ministros han pedido a Sánchez que los destituya o acepte su dimisión, a lo que el presidente se ha negado. La situación es caótica, Sánchez ha sido superado por los acontecimientos y se halla psicológicamente enfermo, me dicen. Y el vicepresidente aprovecha su momento.
La indignación de los empresarios ante los ataques recibidos, pese a sus muestras de lealtad con el Ejecutivo, también es enorme. El Gobierno se ha buscado demasiados enemigos.
Se ha convertido en un peligro incluso para quienes lo apoyaron y ahora dicen: antes de que nos arrastre a todos, hay que acabar con el problema. Por eso vais a ver muchos cambios de «opinión» en los programas y tertulias de televisión, así como en los periódicos, radios y redes.
La presión contra el Gobierno va a ser bestial. ¿Cómo la llamamos? #OperaciónDerribo
España
¿Se hará justicia tras 100 años de mafia criminal? Si se demuestra financiación ilegal, el PSOE podría ser ILEGALIZADO
La situación judicial que rodea al PSOE empieza a adquirir una dimensión inédita en la historia democrática reciente. La irrupción este miércoles de agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en la sede federal del Partido Socialista, en la calle Ferraz de Madrid, supone un salto político y judicial de enorme magnitud. Lo ocurrido hoy no es únicamente un nuevo episodio dentro de la investigación que rodea al entorno socialista: conecta directamente con una advertencia publicada el pasado mes de diciembre, cuando por primera vez se mencionó la posibilidad legal de la ilegalización del PSOE.
Entonces parecía una hipótesis remota. Hoy, tras el registro practicado por la UCO en la propia sede nacional del partido que gobierna España, aquel escenario deja de percibirse como una simple especulación política para convertirse en un debate jurídico y mediático cada vez más presente.
De las sospechas económicas al registro en la sede nacional
La investigación judicial que afecta al entorno socialista llevaba meses avanzando discretamente entre informes económicos, análisis de movimientos financieros y recopilación de documentación interna. Sin embargo, la entrada física de los investigadores en Ferraz representa un punto de inflexión simbólico y procesal.
No se trata ya únicamente de declaraciones, filtraciones o acusaciones cruzadas entre partidos. El registro de la sede central del PSOE visualiza que la investigación ha alcanzado una dimensión estructural que afecta directamente al corazón organizativo del partido.
Precisamente eso era lo que ya advertían diversas fuentes jurídicas consultadas en diciembre: que, si la Audiencia Nacional llegara a concluir que la organización se benefició presuntamente de mecanismos de financiación irregular, corrupción o blanqueo, la responsabilidad penal podría extenderse también a la propia estructura jurídica del partido político.
Que dice realmente el Código Penal sobre el PSOE
La legislación española contempla expresamente la responsabilidad penal de las personas jurídicas, incluyendo partidos políticos. En función de la gravedad de los hechos, las consecuencias pueden ir desde fuertes sanciones económicas hasta medidas extraordinarias como la suspensión de actividades o incluso la disolución.
Aunque jamás se ha aplicado una medida de semejante calibre contra una gran formación política nacional en democracia, los expertos recuerdan que la posibilidad legal existe y está recogida en el ordenamiento jurídico español.
La clave estaría en determinar si existió un beneficio directo o indirecto para la organización y si determinados comportamientos pudieron producirse de manera sistemática dentro de la estructura del PSOE.
Un escenario político sin precedentes para Pedro Sánchez
La entrada de la UCO en Ferraz coloca al Gobierno de Pedro Sánchez en una situación de máxima presión política. La oposición ya reclama explicaciones inmediatas y exige conocer el alcance real de la investigación.
Mientras tanto, desde Moncloa se intenta insistir en la tesis de que cualquier posible responsabilidad correspondería exclusivamente a actuaciones individuales y no al conjunto de la organización socialista.
Sin embargo, el problema político para el PSOE es evidente: la imagen de agentes de la Guardia Civil entrando en la sede central del partido proyecta un deterioro institucional enorme y alimenta inevitablemente el debate sobre las posibles consecuencias futuras del caso.
La información de diciembre cobra hoy nueva fuerza
Cuando se publicó en diciembre la posibilidad de que el PSOE pudiera enfrentarse a consecuencias penales inéditas, muchos consideraron aquella información exagerada o improbable.
Pero el registro practicado hoy por la UCO cambia completamente el contexto. La investigación ya no gira únicamente alrededor de nombres concretos o sospechas periféricas: ahora afecta directamente al núcleo operativo del partido.
La gran incógnita es hasta dónde llegará la Audiencia Nacional y qué tipo de documentación o pruebas buscan realmente los investigadores. Porque, aunque todavía no exista ninguna sentencia ni acusación definitiva contra el partido como organización, el mero hecho de que la investigación haya desembocado en Ferraz convierte el caso en uno de los episodios más graves de la historia reciente de la democracia española.
El PSOE entra en territorio desconocido
La investigación continúa bajo fuerte hermetismo judicial, pero el escenario político ya ha cambiado por completo. Nunca antes un partido que ocupa el Gobierno de España había visto registrada su sede nacional en medio de sospechas relacionadas con financiación irregular y presuntas tramas económicas.
Y precisamente por eso vuelve a cobrar actualidad la pregunta que ya se formuló hace meses: si la investigación terminara acreditando responsabilidades penales estructurales, ¿podría el PSOE enfrentarse a medidas judiciales sin precedentes?
Hoy, tras la entrada de la UCO en Ferraz, esa posibilidad vuelve a situarse en el centro del debate político y jurídico nacional.
