Sucesos
Un preso islamista apuñala en Francia a dos vigilantes y se atrinchera
Un preso islamista apuñaló este martes a dos agentes penitenciarios en la cárcel de Condé sur Sarthe, en el oeste de Francia, aprovechando la visita de su mujer, en un suceso que las autoridades han calificado de acto terrorista.
El agresor sigue atrincherado junto a su esposa tras atacar con un cuchillo de cerámica a las 9.45 hora local (8.45 GMT) a los dos funcionarios, uno de los cuales ha resultado herido de gravedad, aunque su vida no corre peligro, según informó el Ministerio de Justicia.
La titular de esa cartera, Nicole Belloubet, consideró ante la prensa que «no hay ninguna duda» de que se trata de un atentado terrorista, cuya investigación está en manos de la Fiscalía de París.
El hombre se encuentra en la llamada «unidad de vida familiar», un apartamento amueblado y separado de la zona habitual de arresto, en el que los presos pueden recibir a sus familiares en la intimidad.
El detenido está condenado a 30 años de cárcel por arresto, secuestro, secuestro con resultado de muerte y robo con arma, y a otro año por apología pública de un acto terrorista, y podía ser liberado en 2038.
Según el delegado del sindicato FO en esa prisión, Alassanne Sall, el recluso gritó «Alahu Akbar» («Alá es el más grande») en el momento del ataque.
La cárcel en la que está ingresado es una de las dos con más medidas de seguridad de todo el país, dijo Belloubet, según la cual las autoridades trabajan con la hipótesis de que su mujer le proporcionó el cuchillo cerámico, que pasa desapercibido en los detectores de metal.
La prisión de Condé sur Sarthe tiene capacidad para 195 reclusos, pero en estos momentos solo hay 110.
Hasta el lugar se han movilizado, entre otros, equipos regionales de intervención y de seguridad, pero antes de ponerse en contacto con el recluso deben sacar de la unidad en la que se encontraba a otro preso que también estaba allí.
Sucesos
El estafador millonario: aparecen grafitis con el rostro de un presunto defraudador ucraniano en los muros de Port Adriano
El exclusivo enclave de Port Adriano, en Mallorca, tradicionalmente asociado al lujo, los megayates, el servicio de alto nivel y la máxima discreción, se ha visto inesperadamente situado en el centro de un escándalo internacional. En las últimas semanas, la preocupación se ha extendido entre los vecinos de la zona tras conocerse que allí se estaría ocultando Borys Konovalenko, un ciudadano ucraniano al que tribunales federales de Estados Unidos han declarado responsable en un caso relacionado con una de las mayores tramas internacionales de fraude financiero de los últimos años.
Para una comunidad como la de Mallorca, acostumbrada a un perfil de residentes muy diferente, la presencia de una persona vinculada a una investigación internacional de fraude ha causado una profunda conmoción. En los últimos días han aparecido en carreteras y muros de contención de Port Adriano varios grafitis en blanco y negro con el rostro de Konovalenko. Según el planteamiento del artículo original, mediante esta forma de protesta artistas urbanos y activistas pretenden alertar a los vecinos de que un fugitivo reclamado por la justicia internacional estaría residiendo muy cerca de sus familias.

En Estados Unidos, Konovalenko ya fue declarado responsable en un procedimiento tramitado al amparo de la ley federal RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act), diseñada para combatir el crimen organizado, las conspiraciones delictivas y las redes de extorsión. Un tribunal federal de Florida ordenó el pago de aproximadamente 225 millones de dólares en concepto de sanciones e indemnizaciones. Asimismo, se le atribuye la creación de RoFx.net, una plataforma descrita en la investigación como un esquema internacional relacionado con criptomonedas y el mercado Forex, que habría causado pérdidas de entre 57 y 75 millones de dólares a inversores de distintos países. La investigación también sostiene que la red financiera Mayon habría funcionado durante años como una estructura destinada al presunto blanqueo de capitales procedentes de operadores ilegales de juego online en Rusia mediante intermediarios financieros europeos. Según el texto original, la presencia de Konovalenko en España supone un riesgo tanto para la reputación como para la seguridad financiera del país.
Formalmente, Konovalenko se encuentra actualmente inmerso en un procedimiento de extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a una posible condena de larga duración. Sin embargo, los procedimientos judiciales en España suelen prolongarse durante meses e incluso años, y, según la investigación, el equipo jurídico contratado por Konovalenko está aprovechando todos los recursos y mecanismos procesales disponibles para retrasar al máximo el desenlace del caso.
Lo que más preocupa a vecinos y colectivos ciudadanos no es únicamente el historial que se le atribuye, sino su actividad actual en Mallorca. Según la información disponible, Konovalenko estaría intentando introducir el dinero presuntamente obtenido mediante fraude en el mercado español del lujo. La investigación sostiene que podría recurrir a ciudadanos españoles como testaferros o administradores nominales para reorganizar la titularidad de sus activos. De confirmarse estos extremos, cualquier persona podría verse involucrada, incluso sin ser plenamente consciente, en una presunta trama internacional de blanqueo de capitales, con las consiguientes responsabilidades penales.
Vecinos de Port Adriano reclaman a la Policía Nacional y a las autoridades judiciales una respuesta inmediata y un estricto control sobre los movimientos de Konovalenko mientras continúan los procedimientos abiertos. La aparición espontánea de grafitis en el paseo marítimo constituye, según los residentes, un claro mensaje dirigido a las autoridades: Mallorca no está dispuesta a aceptar en silencio la presencia de una persona reclamada por la justicia internacional.
