Sociedad
Una diputada de Vox: «Yo pondría como asignatura, en vez de feminismo, costura … empodera mucho coser un botón»
La diputada de Vox en la Asamblea de Madrid, Alicia Rubio, arremetió este jueves contra el feminismo durante el debate de una iniciativa de Unidas Podemos consensuada con el PSOE y Más Madrid en la que se insta al Gobierno regional a adoptar medidas para combatir los estereotipos sexistas en la escuela.
«Yo pondría como asignatura obligatoria, en vez de feminismo, costura (…) empodera mucho coser un botón», ha añadido Rubio, quien ha dicho estar preocupada por el «lesboterrorismo» y el «pornofeminismo», ha añadido.
La diputada de Vox consideró que, lo que hasta ahora ha hecho el feminismo ante los “asesinatos y maltratos a mujeres es utilizar dinero público para no hacer nada”. A su juicio, “hay muchas más denuncias falsas instrumentales y parece que por el hecho de ser mujeres hay que creerlas sí o sí y todos conocemos que muchas utilizan esto para conseguir beneficios en el divorcio”.
Dijo que “las mujeres de Vox, sin victimismos y sin privilegios, nos abrimos camino compitiendo con los hombres, no con cuotas en la entrepierna”. “Como dice Milo Yiannopoulos el feminismo es cáncer”, sentenció.
Para esta diputada, la Ley Integral contra la Violencia de Género en la que “se han gastado miles de millones de euros, no ha disminuido el número de víctimas”. Por eso, señaló que el movimiento feminista “solo se puede vanagloriar de la penosa utilización de ese dinero que no ha reducido ni una muerte”.
Tras estas afirmaciones, que los grupos de izquierda calificaron de “barbaridad”, la diputada de Unidas Podemos Beatriz Gimeno defendió las políticas de prevención contra la violencia machista y dijo que son “necesarias” para combatir los estereotipos sexistas.
La diputada de Más Madrid María Pastor comentó que cuatro mujeres al día son violadas en España e indicó que “las mujeres son acosadas y discriminadas por el hecho de ser mujer a pesar de los acuerdos estatales en materia de violencia machista”. “Creemos que hay que educar al niño, que es como se va al origen del problema, porque están siendo educados en un sistema machista que sigue normalizando la desigualdad”, sostuvo.
Por su parte, la diputada socialista Sonia Conejero mantuvo que “el machismo mata y tiene que ser una cuestión política de primer orden». «Me parece importante trabajar los aspectos en el entorno de la familia y en el entorno escolar para el logro real de la igualdad”, resaltó.
Mientras que la diputada de Ciudadanos Eva Bailén defendió educar “por modelado y no por modelaje recibiendo clases magistrales de una hora”, la diputada del PP Lorena Heras destacó que esta PNL “confronta a las familias y a los ciudadanos que pretende regular, lo que es estricta competencia de los centros educativos, y quiere regular lo que ya ha fallado el Tribunal Constitucional”.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.

Rebeca Olmedo
15/11/2019 at 15:57
Aunque os queráis disfrazar de disidentes y patriotas, enseñais rápidamente la patita y
como unos buenos PePeros que sois, terneis muy mala leche y muy mal perder….