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Europa

Una sentencia en Italia absuelve a dos acusados de violación porque la víctima era demasiado «fea»

AGENCIAS

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Demasiado «masculina, fea y poco atractiva» para ser violada: con estos argumentos un tribunal de apelación italiano absolvió en 2017 a dos jóvenes que habían sido condenados en primer grado por violar a una chica peruana, un caso que ha causado indignación en el país y que ha llevado este martes al Ministerio de Justicia italiano a anunciar que va a revisar dicha sentencia.

El tribunal de apelación de Ancona anuló en 2017 la condena a 5 y 3 años de cárcel que se había dictado anteriormente para los dos acusados por haber drogado y violado a una joven de 22 años. Los hechos se remontan a 2015 y tanto la víctima como los dos acusados son de nacionalidad peruana.

El tribunal de primera instancia condenó a los dos acusados, uno de ellos como cómplice, pero en 2017 el tribunal de apelación de Ancona, integrado por tres juezas, los absolvió haciendo suyos los argumentos de los supuestos abusadores.

Esto es, que la chica tenía un aspecto muy masculino, era fea y que no les gustaba para nada, hasta el punto de que el presunto autor de la violación la tenía registrada en su teléfono con el nombre de «vikingo». La polémica sentencia ha sido anulada este martes en Casación y el proceso de apelación deberá celebrarse de nuevo en la ciudad de Perugia.

Indignación en Italia

El caso ha provocado la indignación de colectivos feministas, que han organizado este martes un flashmob frente a la sede del tribunal de apelación.

«Temblad, temblad, las brujas están de vuelta», gritaban los manifestantes, que portaban carteles con mensajes como «vergüenza, indignación, la magistratura necesita formación». La protesta estaba organizada por la red feminista Rebels Network y otras organizaciones de defensa de los derechos humanos, que critican el lenguaje utilizado en las motivaciones de la sentencia que absolvió a los condenados.

«Estas palabras constituyen una nueva afrenta para la víctima. No tienen nada que ver con la búsqueda de la verdad», ha dicho Luisa Rizzitelli de Rebels Network.

Para el fiscal general de Ancona, Sergio Sottani, que impugnó la sentencia, se debe evitar que «las palabras que se utilizan puedan constituir una forma más de violencia contra la mujer». Y ha rechazado que «la falta de atracción sexual del presunto violador por la víctima pueda representar un elemento en apoyo de la falta de responsabilidad».

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España

Lo único bueno que nos trae Europa: retuercen el brazo a Sánchez para aumentar el gasto en Defensa

Redacción

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El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado

La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas

Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.

El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.

El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.

El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.

La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.

Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.

Modernización total

El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».

Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión».

Imagen del L-61 al frente de un grupo naval

Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española

 

Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».

Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.

El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.

Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.

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