España
VOX apuesta por la soberanía alimentaria para garantizar el abastecimiento de productos esenciales
El Grupo Parlamentario presenta una nueva iniciativa en la que insta a adoptar medidas extraordinarias ante la situación de gran inestabilidad en Europa.
“VOX lleva mucho tiempo exigiendo la supresión de cualquier normativa que impida el aprovechamiento de los recursos que tiene España. Entre estos recursos, los agrarios son de una importancia extrema”. Con esta declaración de intenciones, la formación de Santiago Abascal, ha presentado este martes en el Congreso de los Diputados una Proposición No de Ley con la que no sólo se garantiza el abastecimiento de cereales, sino que también contribuye a mejorar la situación de la cadena agroalimentaria y pesquera de España.
“Las cadenas globales de suministro se están convirtiendo en un problema de primer orden, especialmente cuando se trata de productos de primera necesidad. La debilidad de estas cadenas se hace evidente con el desequilibrio existente entre la producción y el consumo. Además, ha favorecido la aparición de un oportunismo comercial que agrava el problema”, diagnostican desde el GPVOX.
Desde el partido insisten en que el modelo de abastecimiento actual presenta unas debilidades que causan un gran impacto en la economía, las empresas, el trabajo y, en general, en todos los españoles, no solo por el problema del abastecimiento sino por delegar la producción de bienes esenciales en terceros países.
“La actual situación de tensiones comerciales y el desabastecimiento y la escasez de productos se materializan en una elevada inflación por los precios de los bienes esenciales”, añaden cargando contra un modelo deslocalizado que empobrece a todos los españoles. Además, el GPVOX insiste en que estos problemas se han visto agravados por las medidas tardías y poco resolutivas por parte del Gobierno ante la coyuntura económica, energética y social y por la acción “anquilosante” de un modelo europeo “burocratizado y asimétrico”.
Es por ello por lo que la formación de Santiago Abascal insiste en la puesta en marcha de medidas extraordinarias urgentes, algunas de las cuales la Comisión Europea ha admitido recientemente y que ahora son de aplicación voluntaria por parte de los Estados miembro.
“Si no adoptan soluciones eficaces al desabastecimiento que sufre la cadena agroalimentaria y pesquera española, somete a los españoles a una situación cuya falta de suministro sólo lleva a la ruina y a la desaparición de importantes sectores económicos de España como el agroalimentario o el industrial, generando desempleo y encareciendo la cesta de la compra de las familias”, explican.
Desglose de las iniciativas del GPVOX
En este sentido, el Grupo Parlamentario VOX ya registró el pasado mes de marzo una Proposición No de Ley para garantizar el abastecimiento, reducir el impacto sobre la cadena agroalimentaria y pesquera de España e impulsar la soberanía alimentaria. Una iniciativa que fue debatida en comisión y que fue rechazada, precisamente, con los votos en contra de los partidos del Gobierno.
“El sector alimentario español necesita de políticas integrales que permita su fortalecimiento y protección. Un claro ejemplo de ello es la necesidad del desarrollo urgente de un Plan Nacional del Agua que aporte una óptima gestión y aprovechamiento del recurso hídrico y ponga el agua a disponibilidad de las necesidades de todos los españoles”, añaden.
¿Cuáles son algunas de las propuestas de VOX para revertir la situación de desabastecimiento que sufre la cadena agroalimentaria y pesquera española?
Impulsar y promover una reorientación de las políticas y prácticas agrícolas en el seno de la Unión Europea o promover los cambios necesarios en la normativa nacional para aplicar las medidas de flexibilización reconocidas por la Comisión Europea de derogación de determinadas obligaciones sobre diversificación, rotación de cultivos y barbechos y ampliar los terrenos cultivables para cereales son sólo algunas de las propuestas de esta nueva PNL.
Asimismo, la formación también apuesta por implementar planes que fomenten el aprovechamiento de las tierras agrícolas que están en desuso y adoptar medidas en el ámbito tributario para reducir los sobrecoges de los efectos de la factura eléctrica y de la subida de los carburantes a todos los productos agrícolas, con especial énfasis en los cultivos de cereales, y de este modo fortalecer la garantía y seguridad de suministro.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
