En la sesión de control al Gobierno, el diputado de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, le ha preguntado a la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo: «El PSOE ha suscrito el ‘manifiesto de los diez malignos’ contra Vox, un pacto en el que ustedes revalidan su alianza con comunistas, separatistas, golpistas y lo que es aún más grave, los filoterroristas de Bildu. Y una vez firmado ese manifiesto, ustedes se instalan en que cualquier oposición a este Gobierno es un discurso de odio. Y por eso este lunes han aprobado en este Parlamento una norma para poder intervenir redes sociales y censurar cualquier expresión de oposición a este Gobierno. Eso sí: bajo la excusa del discurso del odio».

Carmen Calvo ha respondido: «No tiene ninguna prueba de que este Gobierno quiera censurar a la oposición. La semana pasada estuvieron 14 horas criticando a este Gobierno». «No voy a ser yo que le diga cómo tienen que acabar de interpretar psicológicamente lo que les pasó la semana pasada, pero no se pueden convertir en los defensores de la democracia, cuando dicen que los gobiernos de Franco eran mejores».

Loading...

Espinosa de los Monteros ha añadido: «Ustedes ya han logrado domesticar al otro partido que quedaba (en la oposición), con tantos aplausos y felicitaciones del señor Sánchez y del señor Iglesias. Pero todos los periodistas de ese consenso que ustedes han logrado generar ya han logrado que se acerquen su terreno y ya les tienen aquí suplicando algún tipo de acuerdo con ustedes. Ustedes ya les han homologado, ya les han dado el carnet de demócratas, así están todos de contentos. Y en agradecimiento ellos lo celebran con ustedes en grandes fiestas hasta altas horas mientras se ríen de los españoles a los que dejan confinados y a los que amenazan con todo tipo de sanciones si se comportaran como ustedes». «Miren: ahora que ya han conseguido que todos los partidos de esta cámara menos uno estén a su lado, les parecerá que es más fácil silenciar a la oposición que duda. Pero no va a ser tan fácil. Porque estamos solos en esta cámara, pero solos con millones de españoles que todos los días en las plazas de sus pueblos, en las calles vacías de sus polígonos industriales cerrados van a protestar con nosotros y a ejercer la oposición todos los días. No van a conseguir callarnos. Y si creen que nos hemos quedado solos están muy equivocados. Porque no es que Vox se quede solo, es que ya sólo queda Vox».