Deportes
Zidane, los seis meses perdidos
Tomás González-Martín.- Las fotos tras el PSG-Real Madrid que escuecen a algunos hinchas blancos
Llegó como una inyección de vitamina para revitalizar al triple campeón de Europa, que había perdido su rango en una temporada que debía ser de transición. Zidane volvió al cargo con mucho tiempo por delante, todavía en el curso anterior, con el fin de iniciar el renacimiento. Y las decisiones tomadas a lo largo de medio año, dentro y fuera del campo, han sembrado la preocupación en el Real Madrid.
La cronología de los hechos produce incertidumbre. Se le concedió potestad para crear la plantilla, decidir las bajas e intentar conseguir los fichajes que deseaba. Sus posiciones comenzaron a extrañar. No quería Marcos Llorente, a Reguilón, a Ceballos, a James y a Bale. Pedía el fichaje de Pogba. El Real Madrid traspasó al sobrino de Gento, pero cedió a Ceballos y a Reguilón. No deseaba perderlos. En agosto, el club dialogó con Zinedine para quedarse con Bale y James, pues las ofertas de traspaso no eran buenas. Hoy, los mejores jugadores del Real Madrid son ellos dos, junto a Benzema. Realidad que provoca más incógnitas, pues desvela que los descartes no eran futbolísiticos, sino de relación personal. Y la mala andadura del equipo remata una situación tensa, pues se analiza que Zidane no ha encontrado el camino.
Este Real Madrid no está trabajado. No hay movimientos defensivos automáticos ante cada situación de pérdida de balón o ataque del rival. Se nota en las reacciones tardías ante el ataque del contrario o ante un mero saque de banda del adversario. Y las malas decisiones tácticas acaban por pintar un cuadro en penumbra. Zizou se equivocó frente al Valladolid al dejar al Real Madrid sin centrocampistas y en París repitió el error.
Zidane tiene que cambiar muchas cosas. Atreverse a quitar a varios consagrados cuando las cosas no salen. No puede dirigir un segundo año de transición. Será duro quitar a hombres que ganaron la gloría con él, pero no puede vivir del pasado porque ni el club ni los aficionados admitirán un proceso lento. La intensidad que reclama en sus hombres debe exigirla y, si no la hay, ha de sentar a los futbolistas que no la aplican en el césped. O le sentarán a él.
Deportes
Las ciudades incorporan zonas deportivas abiertas para reducir el sedentarismo urbano
Los espacios públicos están adquiriendo un papel cada vez más activo dentro de las políticas municipales relacionadas con salud y bienestar. En muchos municipios, la instalación de áreas deportivas abiertas forma parte de estrategias destinadas a fomentar hábitos saludables sin depender exclusivamente de instalaciones cerradas o de pago.
El crecimiento de estas zonas responde a una realidad evidente: gran parte de la población pasa demasiadas horas sentada y encuentra dificultades para incorporar actividad física a la rutina diaria. La posibilidad de entrenar en parques o paseos urbanos facilita un acceso más directo y espontáneo al ejercicio.
El entrenamiento al aire libre gana usuarios de todas las edades
Lo que empezó como una iniciativa orientada principalmente a personas mayores o circuitos básicos de movilidad ha evolucionado hacia espacios mucho más completos. Actualmente, jóvenes, adultos y usuarios habituales de gimnasios utilizan estas instalaciones como complemento o alternativa a centros deportivos tradicionales.
Los aparatos para gimnasios en exterior se diseñan cada vez con mayor variedad de usos, incorporando ejercicios de fuerza, resistencia y movilidad dentro de un mismo recorrido. Esto permite adaptar el entrenamiento a distintos niveles físicos sin necesidad de grandes infraestructuras.
Además, muchas zonas deportivas urbanas se integran en parques o áreas verdes, favoreciendo una experiencia más abierta y menos condicionada por horarios.
Materiales preparados para uso intensivo y condiciones climáticas
Uno de los principales retos en este tipo de instalaciones es garantizar su durabilidad. El uso constante y la exposición a lluvia, humedad o altas temperaturas obligan a trabajar con materiales especialmente resistentes.
Las máquinas de gimnasio al aire libre actuales incorporan tratamientos anticorrosión, estructuras reforzadas y sistemas que requieren poco mantenimiento. Los municipios buscan soluciones capaces de mantenerse operativas durante años sin deteriorarse rápidamente.
La resistencia del equipamiento se ha convertido en un aspecto prioritario, especialmente en ciudades costeras o zonas con gran afluencia de usuarios.
Espacios deportivos integrados en la vida cotidiana
Otro de los factores que explica el crecimiento de estas instalaciones es su facilidad de acceso. Al estar ubicadas en espacios públicos, permiten realizar actividad física sin necesidad de desplazamientos específicos ni cuotas mensuales.
Muchas personas incorporan estos espacios a sus rutinas diarias aprovechando paseos, trayectos habituales o momentos de ocio al aire libre. Esto favorece una práctica más espontánea y constante del ejercicio.
Los aparatos para gimnasios de exteriores empiezan así a formar parte del paisaje urbano cotidiano en numerosos municipios.
Nuevos diseños para fomentar la interacción y el uso compartido
Las áreas deportivas abiertas también están cambiando en su diseño. Ya no se plantean únicamente como zonas individuales de entrenamiento, sino como espacios donde conviven distintas actividades y perfiles de usuario.
Circuitos funcionales, zonas de calistenia y áreas de estiramiento se combinan con bancos, recorridos peatonales y espacios verdes para generar entornos más dinámicos. El objetivo es favorecer tanto la actividad física como la interacción social.
Esta combinación contribuye a aumentar el uso continuado de los espacios públicos.
El urbanismo incorpora la actividad física como elemento estructural
La expansión de las máquinas de gimnasio al aire libre refleja un cambio más amplio en la planificación urbana. Las ciudades comienzan a integrar la actividad física dentro del diseño cotidiano de calles, parques y zonas comunes.
El ejercicio deja de entenderse como algo reservado exclusivamente a instalaciones deportivas cerradas y pasa a ocupar un lugar visible dentro del espacio público. Este enfoque busca crear entornos más activos y accesibles para distintos perfiles de población.
La tendencia apunta hacia ciudades donde deporte, ocio y vida urbana conviven de forma mucho más natural dentro del mismo entorno.
