Opinión
Alfonso Ussía: «Perverso cura»
Había sido asesinado Gregorio Ordóñez, Teniente de Alcalde de San Sebastián. Setién, el obispo felón, obstaculizó e impidió que su Funeral se celebrara en el Buen Pastor. María San Gil, en compañía de una concejal del PP, le solicitó una entrevista.
Setién no se incorporó de su sillón obispal cuando hicieron su entrada en su despacho. María , mirando a unos ojos que no le correspondían la mirada, le dijo al Obispo que se sentían desamparadas por su Pastor. Setién, encolerizado, y con aquellos dientes tan amarillos como la camisola de los remeros de la trainera de Orio le preguntó:
-¿Dónde está escrito que hay que querer a todos los hijos por igual?-.
Entre Setién y su vicario Pagola envenenaron la Iglesia vasca, que se mantuvo emponzoñada con su sucesor, el Obispo Uriarte Goricelaya, muy emparentado con una dirigente de Herri Batasuna, y según demostró, de coincidentes ideas con su sobrinita.
En la 2 de TVE, una periodista le preguntó a un párroco de Hernani, su opinión acerca de los atentados,, los tiros en la nuca, las explosiones de coches-bomba y demás “heroicidades” de los etarras, hoy amparados por el ministro Marlaska –juez que los encarceló-, cuando España sufría el terrorismo sin la presencia activa de Sánchez.
Y el párroco, tan ejemplar cristiano, le respondió:
-No aplaudo los tiros en la nuca, pero algo de razón tienen esos chicos-.
El canalla del párroco de Lemona, no merece tanta atención. Lleva muchos años humillando la Cruz con el Hacha y la Serpiente enroscada en su mango.
Centenares de homilías, escritos, cartas de adhesión y amparo a los terroristas se han sucedido durante decenios en las iglesias del País Vasco.
Se escondían armas y explosivos en las sacristías, con la autorización de las autoridades eclesiásticas. En un dibujo prodigioso que fue portada de ABC y le causó toda suerte de incomodidades, Antonio Mingote dibujó a Dios aparecido a Setién, que sostenía las Tablas de los Diez Mandamientos.
Y Dios le señalaba el V, “No Matar”, mientras Setién sonreía.
Quien pronuncia esas palabras q retratan descarnadamente su miseria humana es el actual párroco de Lemona. Son parte del documental de Iñaki Arteta. No es de extrañar q Sánchez aproveche este clima de podredumbre ética y moral para dar impunemente un golpe contra la democracia. pic.twitter.com/n90QFa8sd2
— Rosa Díez (@rosadiezglez) October 29, 2020
Este sapo de Lemona es también víctima de la infección que dispersaron sus obispos Setién y Uriarte por Vizcaya, Guipúzcoa, Álava y un rincón de Navarra. Sucede que hoy la Iglesia reacciona y no calla. La Iglesia pide perdón y no se esconde. Y los Obispos vascos han recuperado su sentido pastoral. A este malnacido de cura hay que apartarlo.
No con la injusticia que sufrió el padre Sagüés, sino con la inflexibilidad justa que se espera de la Iglesia cuando un ministro de Dios lo clava aún más en la Cruz.
España
Acrecentado fariseísmo sindical. Por Jesús Salamanca Alonso
«Hoy, mencionar a los sindicatos mayoritarios es motivo de chanza, mofa y pitorreo burlesco y descontrolado. Siete años esperando las movilizaciones de calado y no han dado un solo paso».
Los desencuentros entre la CEOE y los sindicatos vasallos del sanchismo se han trasladado a los propios trabajadores. Las discrepancias en la negociación son el motivo de las movilizaciones impulsadas por los sindicatos mayorías que, dicho sea de paso, cada vez representan a menor número de trabajadores. El único «mérito» alcanzado por las dos formaciones mayoritarias es ser muy afines al sanchismo y al desaparecido «yolandismo», que repartía millones y cambiaba de traje como el que reparte chuches entre los niños de educación infantil. Son sindicatos sin credibilidad hacia los que no se descarta una movilización contra su fariseísmo cabalgante, mala gestión, su mediocridad, su parasitismo y su nula ocupación por los problemas de los trabajadores.
Hoy, mencionar a los sindicatos mayoritarios es motivo de chanza, mofa y pitorreo burlesco y descontrolado. Siete años esperando las movilizaciones de calado y no han dado un solo paso. Se han dedicado al parasitismo, a evitar las madrugadas y al pago de viajes de sus afiliados a paraísos exóticos con fondos del Erario público. Ahora investiga la fiscalía europea si tales viajes eran financiados también por fondos europeos. No entramos en sus Agencias de Viales, que son cosa privativa de ellos, siempre que no se usen fondos públicos.
De esos sindicatos, cada vez más afines a la mafia criminal sanchista y al ruinoso «yolandismo tombolero», requieren cada vez mayor control y mayor transparencia, entre otras cuestiones para poder confiar en ellos, aunque lo que no se ha hecho… mal lo pueden arreglar a toro pasado. Esa transparencia pasa por que sea el Tribunal de Cuentas quien actúe con rigor sobre la facturación, subvenciones y otros pagos. También la UCO debe actuar contra los ministerios de riego económico para callar bocas a los sindicatos y domesticarlos, sin asonadas ni alborotos ni movilizaciones ni ruido de ningún tipo.
Lo del «yolandismo» está por salir y sorprende que la prensa de investigación no haya sacado nada: se ha detenido en los siete mil euros del viaje a la entrega de los Óscar, el viaje a ver al Papa y pagos varios en hoteles gallegos y no gallegos. Pero eso es el chocolate del loro. Tranquilidad, que todo se sabe y todo se desgrana: pongamos como ejemplo el recorrido «archisobado» del Peugeot, pues resulta que no era un Peugeot, sino un Mercedes de más de setenta mil euros, que paraba cuatrocientos metros antes de llegar al destino. ¡Manda huevos! Falsos hasta para viajar. Es como si los sindicalistas de un sindicato obrero viajan en un Mercedes para hacer campaña electoral y paran en la misma puerta del destino donde lo pueden ver todos los trabajadores de esa empresa. ¿Entienden lo que quiero decir? ¿Sera, por eso, por lo que Félix Bolaños ha dicho «que no quiere verla (a Yolanda Díaz) en el sanchismo ni en la puerta de entrada. Él sabrá a qué se refiere, en qué está pensando y qué es lo que sabe de antemano que tanto le asusta.
Volviendo a las discrepancias iniciales, éstas tienen un claro origen: los salarios, el incumplimiento de la normativa y la propia negociación. El punto de inflexión no es otro, según la CEOE, que la reducción de jornada a 37,5 horas semanales. Lo sorprendente es que los sindicatos viciados nunca señalan la reducción de salarios en esa misma proporción ni se comprometen a pagar nada. Ellos piden y que paguen otros. ¡Cómo se nota que están acostumbrados a las gambas! Generalmente, cuando se consigue algo, suelen cargarse de méritos que no suelen ser suyos.
¡Qué poca dignidad sindical! ¡Cuánto abuso, corrupción y falsedad acumulan y encubre el Gobierno! Al menos, ya tenemos tres comunidades autónomas que van a ir eliminando las ayudas y subvenciones a los sindicatos y la próxima será la andaluza. Esta gente, con tal de no perder un euro, son capaces de acogerse a la «prioridad nacional» e intentar convencer a sus afiliados que la idea ha sido suya, aunque la defiendan los partidos. Por cierto, la idea de la «prioridad nacional» era la sorpresa que el PSOE tenía guardada para recuperar votos y lanzarla en la campaña andaluza, pero se le ha pinchado el globo y, lo que consideraban extraordinaria medida, ahora la rechazan. Torpes y cenizos hasta más no poder.
El demérito sindical radica en que ahora, cuando ven perdida su situación de privilegio, piden con urgencia que «se blinde su dotación económica». ¡Qué cara más dura y espalda más! ¿Cuántos crustáceos aspiran a descabezar? Hoy por hoy lo único que hay que blindar en los sindicatos es su urgente modernidad y el mantenimiento de sus estructuras con fondos de los afiliados, así como olvidarse de subvenciones, montantes económicos y patrimonio sindical que se otorgan para callar al oponente.
