España
Álvarez de Toledo: «¿Por qué se aceptan ruedas de prensa para Sànchez y Junqueras y no para presos por corrupción o violación?»
La número uno del PP por Barcelona, Cayetana Álvarez de Toledo, ha tachado este viernes de “auténtico escándalo” las ruedas de prensa de los líderes independentistas desde la cárcel autorizadas por la Junta Electoral Central (JEC).
”Se trata a los presos nacionalistas, golpistas, como si en el fondo fueran presos de primera categoría, y no lo que son: procesados por gravísimos delitos contra la democracia”, ha dicho.
Considera que “una cosa es no ser una democracia militante, y la otra es ser una democracia estúpida”, argumentando que el nacionalismo y el constitucionalismo no son posiciones equiparables, porque el constitucionalismo, afirma, es el único que defiende que los espacios públicos sean neutrales.
«¿Por qué se aceptan ruedas de prensa para los señores Sànchez y Junqueras y no para cualquier otro preso por corrupción o violación?», se ha preguntado en rueda de prensa en Efe, y ha emplazado al líder de ERC a pedir perdón por el daño moral que, en su opinión, ha infligido a la sociedad catalana.
«Llevamos 40 años ofreciéndoles cosas a los nacionalistas. Ahora hay que hacerse otra pregunta: ¿qué vamos a ofrecerles a los demócratas?».
Ha rechazado hacer concesiones a los partidos nacionalistas -postura contraria a la convivencia, en su opinión-: “Llevamos 40 años ofreciéndoles cosas a los nacionalistas. Ahora hay que hacerse otra pregunta: ¿qué vamos a ofrecerles a los demócratas?”. Para ella, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tiende la mano a los partidos independentistas buscando “su propio indulto”, puesto que fueron los votos de sus formaciones los que le permitieron ganar la moción de censura, ha argumentado.
Aunque ha dicho estar abierta a revisar algunos aspectos del sistema de financiación de las autonomías, ha negado que en Cataluña exista “expolio alguno”, y se ha mostrado partidaria de medidas que refuercen la presencia del Estado en Cataluña si su partido consigue formar gobierno -por ejemplo, a través de la Ley de Seguridad Ciudadana-.
Recrimina a Sanchis seguir dirigiendo TV3 pese a estar procesado por desobediencia
También ha recriminado al director de TV3, Vicent Sanchis, que, pese a estar procesado por desobediencia, siga al frente de una cadena que “todos pagan y a la mitad humillan” y cuya programación solo puede verse con un lazo amarillo en la solapa, ha dicho literalmente. Sobre algunos libros de texto escolares en escuelas catalanas, los ha considerado “plagados de mentiras” históricas, y se ha mostrado partidaria de legislar para poner fin a esta situación.
Preguntada por la diferencia entre votar a Cs o a su partido, ha respondido que, de haber obtenido los resultados de la formación naranja en las elecciones catalanas, ella sí se habría presentado a la investidura para presidir la Generalitat. En ese sentido, ha defendido ensanchar el espacio del constitucionalismo en Catalunya “como proyecto a medio y a largo plazo” que comparten formaciones tanto de derechas como de izquierdas, aunque el PSC, asegura, no está entre ellas.
La candidata ha calificado de “sainete” los cambios de postura del PSOE en relación con los debates en RTVE y Atresmedia, y ha lamentado que no se haya celebrado un cara a cara entre el presidente del Gobierno y el líder de la oposición, Pablo Casado.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
