Connect with us

España

Ante un eventual intento de ilegalización de la Fundación Francisco Franco

Redacción

Published

on

Alonso García, vicepresidente de la Fundación Francisco Franco

FNFF (Remitido).- Desde hace tiempo aparecen recurrentemente en los medios de comunicación informaciones relativas a la supuesta intención del Gobierno de “ilegalizar” la Fundación Francisco Franco, a las que esta Fundación no ha querido contestar por cuanto no se ha producido hasta la fecha actuación gubernamental alguna encaminada a conseguir propósito semejante, ni esperamos que se produzca en el futuro ya que, mientras se respeten los cimientos de nuestro Estado de Derecho, tal pretensión se situaría absolutamente al margen del orden constitucional.

Ello no obstante, toda vez que hasta el Parlamento Europeo en una resolución liberticida, sectaria y antidemocrática sin precedentes, ha tenido a bien considerar nuestra mera existencia como un peligro para la democracia (no deben serlo, al parecer las Fundaciones Federico Engels, Largo Caballero o Karl Marx), parece necesario aclarar algunos aspectos con el objeto de que tanto los medios de comunicación como el público en general, puedan tener elementos de juicio suficientes para valorar la justicia y la legalidad de una propuesta semejante.

En primer lugar, debemos reiterar que la Fundación Francisco Franco se ajusta escrupulosamente, tanto en sus fines, como en su funcionamiento, a lo dispuesto en la legalidad vigente, constituida básicamente por la Ley 50/2002 de Fundaciones y en la legislación de desarrollo. Nuestros fines fundacionales –que es lo que verdaderamente preocupa y molesta a la extrema izquierda- tienen un indudable carácter general como puede verse a través de su redacción, que conoce bien el Gobierno:

«a) Difundir y promover el estudio y conocimiento sobre la vida, el pensamiento, el legado y la obra de Francisco Franco Bahamonde, en su dimensión humana, militar y política, así como sobre las realizaciones de los años de su mandato como Jefe del Estado Español, Capitán General y Generalísimo de los Ejércitos.

b) Difundir y promover el estudio y conocimiento del Estado que rigió los destinos de España entre los años 1936 y 1977.

Advertisement

c) El fomento y desarrollo de la educación, la investigación científica y técnica y de cualesquiera otras actividades culturales.

d) La defensa de los fines anteriores tanto ante los medios de comunicación como ante las diversas administraciones públicas o instando la tutela efectiva ante la jurisdicción correspondiente».

No parece que nadie, en su sano juicio, pueda cuestionar el interés general de la difusión y promoción del estudio y conocimiento de un personaje histórico de la dimensión de Francisco Franco Bahamonde, sobre el que existe una vastísima bibliografía que no encuentra parangón en ningún otro monarca o jefe del Estado español durante los últimos cinco siglos. Pero si se llegase a cuestionar –la capacidad de asombro en este país ya es infinita-, resulta indudable que ello afectaría directamente a la legalidad de Fundaciones de la órbita del Partido Socialista como las Fundaciones Pablo Iglesias y Largo Caballero, Fundación Alfonso Perales, Fundación Gabriel Alomar, Fundación José Barreiro, Fundación Matilde de la Torre, personajes todos estos de mucho menos relieve que Francisco Franco y desconocidos en su mayoría para todos los que no formen parte del Patronato de las mismas. Y qué decir de las Fundaciones de la órbita de Izquierda Unida como la Fundación Catorce de Abril, Fundación Zabaldiak, Fundación Idi Ezquerra, Fundación de Investigaciones Marxistas, Fundación Rey Corral y Fundación Horacio Fernández Iguanzo.

No es baladí decir que, a diferencia de esta Fundación -que tan sólo recibió una subvención reglada de 150.000 euros para digitalizar la totalidad de su archivo en los años 2000 al 2003-, la inmensa mayoría de las Fundaciones citadas reciben anualmente cuantiosas subvenciones del erario público, sin ir más lejos, la Fundación Largo Caballero, vinculada al sindicato UGT, ha recibido más de 500.000 € en subvenciones durante los últimos años, la Fundación del PSOE ‘Pablo Iglesias’, sólo en el año 2018 la cantidad de 235.710 euros, y la fundación ‘Instituto 25M para la Democracia’ vinculada a Podemos, 102.960 euros, en este año.

Al margen de la grosera discriminación que supone la constante financiación pública de Fundaciones de corte marxista e incluso bolivariano y el veto de Fundaciones como la nuestra, que entre otras cosas, cuenta con un archivo fundamental para el conocimiento de nuestra historia reciente, no existe en el ordenamiento jurídico español ni un solo precepto que permita instar la ilegalización de la Fundación Francisco Franco, razón por la cual hasta ahora no se ha atrevido el Gobierno a iniciar una acción semejante que incurriría de lleno en el tipo de la prevaricación.

Advertisement

Vivimos tiempos recios y sabemos que el gobierno frentepopulista no dudará en retorcer la legislación o en cambiarla si fuera necesario para deshacerse de una Fundación cuyo principal peligro reside en que se empeña, con sus escasos recursos, en recordar a los españoles la verdad de una época que está siendo salvajemente manipulada o simplemente borrada. Una época en la que se pasó de la alpargata al Seat 131, de la pertinaz sequía a la abundancia de pantanos, del tercer mundo a la 8ª potencia industrial, con cifras de crecimiento anuales superiores al 6%, una presión fiscal irrisoria, una deuda pública que no superaba el 7% en 1975 y un nivel de convergencia con Europa superior al 83%, cifras éstas que no resisten comparación alguna con las que, por desgracia, nos ha legado este régimen partitocrático que ha esquilmado a los españoles con niveles de corrupción nunca vistos, impuestos desorbitados y una deuda que ha hipotecado por décadas el futuro de España, cuya propia existencia está amenazada por los partidos separatistas que sostienen al gobierno radical de izquierdas.

Entérense bien los acomodados diputados del Parlamento Europeo que claman por nuestra ilegalización que lo único que exaltamos en esta Fundación es el respeto a la verdad y a la historia amenazada hoy más que nunca por una epidemia de manipulación sin precedentes en un país civilizado. No somos un partido político, ni reivindicamos otra cosa que el derecho a poder contar con libertad y sin censura la verdad sobre dos generaciones de españoles que, bajo el mandato irrepetible de Francisco Franco, levantaron a España de su secular postración e hicieron posible la verdadera reconciliación cuarenta años después de una guerra que había sido provocada por el comunismo, cuyos retazos –hoy en día aún muy presentes en nuestra sociedad- no perdonarán jamás su derrota.

Pero se engañan quienes se creen que nos vamos a arrugar. Los hombres y mujeres que defendemos el baluarte de la verdad desde esta modesta Fundación somos inasequibles al desaliento y estamos acostumbrados a enfrentarnos con el miedo, con la indiferencia y con la más abierta hostilidad. Sabemos que nos enfrentamos a enemigos poderosos, pero frente a quienes no creen en el Estado de derecho y están dispuestos a pisotear cobardemente la libertad de expresión, la libertad de cátedra, la libertad de pensamiento, de asociación y los demás derechos y libertades fundamentales consagrados en la Constitución Española, sepan los españoles que nosotros reafirmamos nuestra confianza en la justicia y en el orden constitucional y anunciamos desde ahora mismo, que llevaremos hasta el final la defensa de esta casa, humilde y precaria, pero que cuenta con dos pilares indestructibles: la fe en Dios y el amor apasionado a España.

 

Advertisement
Advertisement
2 Comments

2 Comments

  1. Avatar

    Ramiro

    07/07/2019 at 13:55

    Excelente EXPOSICIÓN, muy sensata y razonada.
    Solo un pero: no debería aparecer en la foto don Jaime ALONSO, directivo de la Fundación, sino solamente el GENERALÍSIMO FRANCO.

  2. Avatar

    Ramiro

    26/10/2018 at 16:59

    Excelente EXPOSICIÓN, muy sensata y razonada.
    Solo un pero: no debería aparecer en la foto don Jaime ALONSO, directivo de la Fundación, sino solamente el GENERALÍSIMO FRANCO.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

España

Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

Avatar

Published

on

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».

Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.

Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.

Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?

Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.

Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.

Advertisement

En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.

Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.

Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.

Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.

El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.

Advertisement

Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.

Continue Reading