A Fondo
Armando Robles lamenta en ‘Buenos días España’ que Caritas esté haciendo el «trabajo sucio a la izquierda alimentando a sus votantes»
«Hay una España laboriosa, fecunda y en continuo desarrollo, en contraste con esa otra España que vive a expensas de los presupuestos y de las ayudas del Estado. A la izquierda le da igual que revienten los autónomos o que no puedan hacer frente a sus gastos durante la pandemia. La izquierda sabe que los millones de vagos que hay en España les garantizan las victorias electorales. La izquierda ha creado un país de vagos y el peligro es que tenga dinero en la caja para seguir comprando voluntades a golpe de rentas mínimas. Porque el español es un ser tan indigno que vende su dignidad por una paguita de 200 euros».
Como siempre, claro y rotundo se manifestó el director de AD, Armando Robles, en el programa «Buenos días España, al analizar la encuesta del CIS publicada ayer y que según la cual, el PSOE sigue siendo la primera fuerza política en España, mientras que la derecha no crece y sigue estancada. [SIGUE MÁS ABAJO]
«No tengo confianza en el CIS. Pero la tengo aún menos en el pueblo español. Solo hay que verles y escucharles a las 8 de la tarde en los balcones. Parece más la expresión de un país en fiesta permanente que la de un país que pierde cada día a más quinientos compatriotas. El español, mayoritariamente, es un ser miserable e indigno que merece tener un Gobierno como el que tiene», manifestó.
Robles cree imperativo que el Gobierno deje de disponer de munición económica para persuadir a sus votantes. «La izquierda cifra sus expectativas de victoria en mantener a su vivero de vagos, conservar el foco de telarañas mentales en sus votantes y promover la cultura de la subvención y la mamandurria. La izquierda odia a los emprendedores. Por eso le interesa que este país sea un erial improductivo afiliado a las ayudas públicas. España soporta un Gobierno bolivariano sólo porque así lo quiso la parte más chusca, inculta y zafia de su población», dijo el director de AD. En ese contexto, Robles lamentó que Caritas esté haciendo el «trabajo sucio» a la izquierda cristianofóbica al proporcionar alimentos a sus votantes.
Respecto a la encuesta del CIS, sin embargo la escasa solvencia de Tezanos, Robles subrayó el hecho de que la derecha, en el peor escenario posible para el Gobierno, permanezca electoralmente estancada. «Y eso significa que la derecha tiene un problema. Y eso significa que concretamente el Partido Popular y Pablo Casado tienen un problema. Porque ante la improvisación, el caos sanitario, los miles de muertos, el cierre de miles de empresas, los cientos de miles de nuevos parados, PSOE y Podemos mantienen sus apoyos y ni PP ni Vox se salen de los gráficos», subrayó. [SIGUE MÁS ABAJO]
«Casado y la derecha no dan con la tecla y esto augura una crisis mucho más severa y prolongada en España. Es evidente que la derecha está muy lejos de alcanzar la Presidencia del Gobierno, por no decir que no tiene ninguna posibilidad», agregó.
«Es entretenido denunciar la mezcla de negligencia y miseria moral que inspira y guía todos y cada uno de los pasos de este gobierno, como nosotros hacemos, pero estas denuncias no resuelven ningún problema. Tener razón no resuelve ningún problema: nosotros la tenemos casi siempre, y excuso comentar cómo nos ha ido. Lo que sirve es ganar. Lo que sirve es alcanzar el poder y mandar. Y hoy, a los españoles que aún tenemos dos dedos de frente, no nos queda ninguna dirección en la que mirar que nos dé un poco de esperanza», apostilló el periodista malagueño en el programa de Radio Cadena Española conducido y dirigido por Santiago Fontenla.
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A Fondo
Pánico total en los sindicatos. Por Jesús Salamanca Alonso
«Hoy, los trabajadores ven unos sindicatos fundidos, acomplejados, vendidos al poder, lamerones de lo ajeno, aprovechados y con menos credibilidad que la Fiscalía general del Estado, el Tribunal Constitucional, …»
Dos insignes sindicalistas vallisoletanos me confiesan que los sindicatos mal llamados «obreros» han entrado en pánico ante futuros gobiernos de VOX y de la «derechita cobarde», que se ha tenido que amoldar al acuerdo para formar gobierno regional. Ya sucedió en Castilla y León la legislatura pasada hasta que la insigne derecha de VOX se rasgó las vestiduras, pero se dio un paso importante de legislatura como fue eliminar las subvenciones multimillonarias que recibían los sindicatos «comegambas» o «rebaña-ostras».
Aquel paso, que llevaba tiempo reclamando la ciudadanía, tuvo una vergonzosa retrocesión por parte del PP al verse desamparado, acobardado y sin apoyos, pero quedó patente que los ciudadanos exigen que ese paso se dé de forma permanente. Y ahora se debe hacer; los sindicatos clasistas de la izquierda ventajosa y fomentadora de odio y desigualdad no han hecho nada importante para ser mantenidos por papá Estado a toda costa y a lo grande. Hasta la ministra, Yolanda “Varufakis” Díaz o Yoli «cohete», alias «Tucán», ha hecho el más burdo ridículo con las subvenciones sindicales. Lo raro es que no los haya traicionado, que es su especialidad, aunque nunca es tarde. Está apartada del Consejo de ministros desde que se marchó a la entrega de los Óscar. Cada día despierta más desprecio y menos simpatías. Doy fe.
En los últimos siete años de izquierda presuntamente (y sin presunta) corrompida con apoyos golpistas, comunistas, independentistas y terroristas ha habido infinidad de motivos para convocar huelgas sectoriales y hasta generales, pero el dúo «comegambas» practica el famoso «do ut des». En pocas palabras: dame pan, llámame perro y lléname la faltriquera. ¡Manda huevos! Bien es verdad que han perdido la calle, se han hecho casta, incluso se creen con derecho de pernada con los trabajadores y hoy corren el riesgo de que se les echen encima esos trabajadores responsables, honrados y que no viven de un mundo subvencionado ni duermen hasta las doce de la mañana por estar liberados. Las movilizaciones contra esos sindicatos no se harán esperar y conocerán la horma de su zapato. Al tiempo.
Hay sindicatos sectoriales que no reciben ni un euro, ¿por qué estos vividores sí las reciben? Nunca serán respetados mientras no se hagan cargo de las nóminas de sus propios liberados, ¿qué es eso de que sean las empresas quienes sigan pagándolos si no producen? ¿Qué es eso de que Yolanda y los dos sindicatos más denostados socialmente decidan las subidas salariales sin contar con la patronal? No estaría de más que alguna vez pagaran ellos con el dinero público que reciben. Ellos invitan y el Estado paga con dinero público. ¡Cuánta indignidad y descontrol tienen y cuánta acumulan cada día! ¡Joder, qué tropa!, repetiría incesante don Álvaro de Figueroa y Torres, conde de Romanones.
Este modelo sindical ya no sirve, nadie cree en ellos, son la mofa y el hazmerreír permanente y, cuando salen en TV los líderes de esas formaciones izquierdosas y ultra-izquierdosas, lo primero que se escucha en los bares, restaurantes y mesones es «¡ladrones!» y, además, se enfatiza, repite y contagia a los asistentes. Incluso calificativos, o descalificativos, muchos más gruesos. Y es que han hecho méritos para ello, llevan siete años holgando y presenciando la corrupción de varios miembros del Gobierno y aledaños, incluso viendo y comprobando como huye el galgo de Paiporta o se esconde, a la vez que miente o entorpece la acción judicial, el avestruz de Adamuz o cómo la UCO saca los colores a la «fontanera», «la Paqui», Ábalos, Koldo, Cerdán y demás parroquia, a veces amparados por las hojas parroquiales de izquierdas: las misma que acusan al juez Peinado de tener dos DNI o a Julio Iglesias en falso.
Hoy, los trabajadores ven unos sindicatos fundidos, acomplejados, vendidos al poder, lamerones de lo ajeno, aprovechados y con menos credibilidad que la Fiscalía general del Estado, el Tribunal Constitucional, el Ministerio de Transportes o la presidencia de las Cortes, por no añadir a Felisín Bolaños, Yolanda «Tucán» o Isabelita Rodríguez, más parada que un baile agarrado de los años setenta.
El gran logro sindical español se alcanzará cuando los sindicatos paguen la nómica de sus propios liberados y los gastos de mantenimiento del propio sindicato. Ese día llegará, doy fe de que llegará y tendrá el apoyo de los organismos europeos y de los propios trabajadores. Precisamente será el momento del nacimiento de la modernidad sindical en España y sospecho que Juanma Moreno será quien dé el primer paso junto con Castilla y León, que ya tiene práctica de ello.
Tras las elecciones andaluzas, y el futuro nuevo gobierno de Moreno, ha anunciado que revisará y recortará drásticamente las subvenciones públicas que reciben CC.OO. u UGT cada año. Hablamos de decenas de millones de euros que reciben esas formaciones y cuyo control deja mucho que desear. Ni siquiera sabemos si actúa el Tribunal de Cuentas al respecto ni cómo actúa. Lo del patrimonio sindical lo dedicaremos artículo aparte y en exclusiva.
Los líderes sindicales ya han salido en tromba y planean movilizaciones para seguir mangoneando y chupando del bote, aunque saben que no tienen apoyo de los trabajadores y menos de la ciudadanía en general, pero tranquilos, que llega el día grande de las gambas, el 1º de mayo.
Está claro que lo que proyectan esos sindicatos es «¡un ataque a los trabajadores!» y una amenaza a la Administración para seguir mangoneando y desprestigiándose, aunque ya no pueden desprestigiarse más.
Yo, como trabajador, sigo luchando para acabar con esos privilegios de señoritos y abusadores. Ni creo en ellos ni he creído nunca y jamás me han reportado nada. De ello, doy fe.



Hildegarda Bingen
19/04/2020 at 00:43
Pues he de decir que estoy totalmente de acuerdo con el autor de este artículo. La gente se engaña si cree que los malnacidos en España son cuatro, porque son millones…, de vagos, de envidiosos, de ignorantes, que votan a esta chusma que está destruyendo España y a todos nosotros.