España
Así serán la mayoría de los votantes españoles dentro de 20 años

AN.- Pasito a pasito. La transformación humana de España sigue su imparable curso. La española lleva todas las trazas de ser una población irreconocible en tres o cuatro generaciones. Los proyectos de ingeniería social están surtiendo el efecto deseado por los arquitectos del nuevo orden. La crisis existencial del pueblo español es la mayor causa de la decadencia de España como nación.
Proliferan en España cada vez más personajes como los del video. Parecen sacados de un cuadro de la España negra de Goya. Seres con apariencia humana sin apenas valor vital. Los partidos de la izquierda se las prometen muy felices con estas inmensas remesas de votantes que ellos han creado y fomentado. El futuro pertenece solo a ellos. Se extingue todo lo que sirve para fertilizar la dignidad humana. Los paisajes urbanos son transformados por la presencia de estas sombras espectrales, que son la expresión de la toma de control del territorio español por los amos del mundo. En ellos no encontrarán oposición alguna. Asistimos al triunfo de la carne sobre el espíritu, de la fealdad sobre la belleza, de lo mediocre sobre lo sublime, de la excrecencia sobre la excelencia, del sincretismo sobre lo uniforme, del histrionismo sobre la sobriedad.
Desde la Guerra Civil las puntuaciones de coeficiente intelectual (CI) de los jóvenes no habían parado de crecer. Pero ha llegado un momento en que no solo se han estancado, sino que están bajando a gran velocidad. El declive, de al menos 7 puntos por generación, comenzó con los nacidos en 1976, que alcanzaron su edad adulta a mediados de la década de los noventa.
Tests de CI a españoles nacidos entre 1962 y 1991 han encontrado que las puntuaciones aumentaron en casi 3 puntos porcentuales durante cada década para los nacidos entre 1962 y 1975, pero luego experimentaron una disminución constante para los nacidos después de 1975.
Se percibe ese declive en cualquier rincón de España. Parte del paisaje cotidiano en nuestras ciudades. Los vemos en calles y plazas, dembulando sin rumbo de aquí para allá, en las puertas de los supermercados, pidiendo, rastreando en los contenedores, dormitando al raso en cualquier rincón urbano. Proliferan como hongos. El largo catálogo de parias urbanos se abastece con los que lo han perdido todo, pero también se ven dementes, alcohólicos, jóvenes desahuciados y sin ningún arraigo moral, familiar ni emocional, familias enteras, ancianos embutidos en cartones: los estertores del Estado del bienestar. Dentro del paisaje social sobreabundan también los pícaros, los resueltos a sacar cualquier provecho de un Estado sin ninguna autoridad moral para exigirles acatamiento a las reglas en juego. ¿A qué reglas?
La Agencia Tributaria ha detectado un crecimiento de casi el 10 por ciento del fraude. El sobre fuera de nómina o las horas extras en negro ganan terreno en nuestro mercado laboral. Un grupo de mujeres que solía recibir donaciones de ropa de un comedor social del sur de Madrid vendían luego las prendas en un rastrillo. Según las aseguradoras, se han multiplicado los casos de españoles que queman sus coches para cobrar el seguro. España es el tercer país del mundo en número de timos por internet. Los comedores sociales han detectado la presencia de un creciente número de pícaros que acuden allí para ahorrarse el almuerzo. Crecen las estafas a través de rifas falsas y sorteos fraudulentos. Estamos a la cabeza de Europa en venta de antidepresivos y en consumo de cocaína.
Muchas de estas patologías sociales eran predecibles a poco que se observase el comportamiento delictivo de nuestros representantes públicos, el escaso nivel formativo de nuestra enseñanza pública y el grado de desestimiento de algunas instituciones estatales. Nadie quiso enterarse y dejamos que los políticos, con sus normas y sus clanes mafiosos, lo corrompiesen todo a su paso.
Los demagogos hablan del servicio al pueblo, de la grandeza de la política al servicio de los desfavorecidos. Mentira, puñado de mentiras. No es una cuestión de autoridad policial y sí de autoridad moral, de no haber atendido a la responsabilidad personal y moral que la libertad implica. Y ya es demasiado tarde.
Los parias son ya legión en España. Se calcula que alrededor de 200.000 ancianos viven en nuestras calles, al raso. Muchos de ellos, enfermos terminales, tienen familias. La droga vuelve a ganar el terreno perdido en los años 90, mientras que la prostitución adquiere las camufladas formas de todas las crisis. Miles de jóvenes han perdido el aliento vital de una vida mínimamente aprovechada y en las familias se levanta una inexpugnable barrera de hielo. No hay consuelo político para ellos.
El panorama social de España se está haciendo más y más denigrante. Los parias que ha generado el sistema nos restriegan los errores a la cara, como los que aparecen en el video, entre las burlas y chanzas de sus entrevistadores, que también reprobamos. Nunca en nombre del pueblo se había causado tanto daño.
La efectividad de este nuevo orden proviene del engaño, la manipulación y la negación del papel supremo de la dignidad humana. Así será una parte mayoritaria de la sociedad española dentro de 20 años. Que quienes sobrevivan lo disfruten.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox

El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».






