España
(Audio) Un sondeo deja al PSOE con cinco escaños menos, mientras el PP roza los 100 diputados
La repetición de elecciones podría llevar al PSOE a empeorar su resultado de abril, un fracaso para la estrategia que Pedro Sánchez abordó en el minuto uno de la precampaña pidiendo «un apoyo más claro» para superar el bloqueo político. El barómetro de octubre, elaborado por Celeste-Tel para eldiario.es, sitúa a los socialistas en el 27,2% de los votos y con 118 escaños en el Congreso, cinco menos que en su último examen ante las urnas y ocho menos que en el último sondeo elaborado la misma empresa.
Es la primera vez que la encuesta otorga al PSOE menos fuerza que en las últimas generales; una caída de 1,7 puntos en intención de voto y un agujero de un millón de papeletas, que encuentran en la abstención su destino principal.
La tendencia a la baja de los socialistas contrasta con el incremento que el sondeo prevé para el Partido Popular. Con el 21,8% de los apoyos, Pablo Casado tendría ahora 99 escaños en el Congreso, una recuperación de 33 diputados y cinco puntos en intención de voto con respecto a abril, cuando obtuvo el peor resultado en la historia del partido.
Unidas Podemos recuperaría la tercera posición en las elecciones, por encima de Ciudadanos. La formación que lidera Pablo Iglesias muestra síntomas de estabilidad y, por el momento, no acusa en exceso el desembarco de Íñigo Errejón en el tablero político. Con un 13,9% de los votos esta coalición obtendría ahora 37 escaños. Son cinco menos de los que Iglesias y los suyos consiguieron en las últimas elecciones, pero los mismos que obtenía en el último sondeo de Celeste-Tel antes de la irrupción de Más País.
El barómetro de octubre señala a Ciudadanos como principal perjudicado de la repetición de elecciones: Albert Rivera perdería 20 escaños de los 57 que consiguió en los últimos comicios. Con el 12,2% de los votos, el sondeo le otorga 37 asientos en el Congreso, los mismos que a Unidas Podemos. La caída de esta formación trae aparejada otra circunstancia: ya no sumaría con los socialistas para alcanzar la mayoría absoluta, lo que convertiría en estéril la oferta de acuerdo lanzada por Rivera a Sánchez en su último giro de estrategia.
Vox mantiene la tendencia a la baja señalada en sondeos anteriores. Con el 7,5% de los votos esta formación tendría ahora 13 diputados, 11 menos de los que este partido obtuvo en las elecciones de abril. Esquerra Republicana de Catalunya, con 15 escaños, se situaría por encima de la formación de extrema derecha que lidera Santiago Abascal.
Errejón entra con nueve escaños
Más País y su coalición valenciana con Compromís llegan al tablero político con nueve escaños. La encuesta señala que la suma de ambas formaciones obtendría un 5,1% de los votos, lo que daría derecho a Íñigo Errejón a contar con un grupo parlamentario propio por un margen muy estrecho.
Esta lista obtiene sus apoyos de cuatro fuentes fundamentales: exvotantes del PSOE, exvotantes de Podemos, abstencionistas y nuevos votantes. Se trata de más de un millón de papeletas que apostarían ahora por la nueva opción ubicada en el ámbito de la izquierda.
Según los datos de la encuesta, el PSOE entregaría a Errejón al 5,4% de sus votantes de abril. Unidas Podemos pierde en la misma dirección al 11,3% de sus electores del 28A.
La irrupción de esta nueva formación política explica en parte que el PSOE haya perdido el primer puesto en fidelización del electorado, que mantuvo hasta el sondeo de septiembre. Ahora es el Partido Popular quien ocupa esa posición con un nivel de fidelización del 84,7%. Le siguen el PSOE (81,2%), Unidas Podemos (78%), Ciudadanos (63%) y Vox (53,8%).
Ciudadanos y la abstención
La caída que el sondeo prevé para la formación de Albert Rivera se relaciona de manera directa con la abstención. Según el sondeo, este partido aporta uno de cada tres nuevos abstencionistas (33,5%). Le siguen en esa lista, el PSOE (19,6%), Partido Popular (14,8%), Vox (14,2%) y Unidas Podemos (7,3%).
Según Celeste, la abstención sería ahora del 34,3%, más de seis puntos por encima del dato registrado en las elecciones de abril.
Sánchez necesita a Iglesias, Rufián y Errejón
El reparto de fuerzas que plantea el sondeo mantiene cierto equilibrio entre bloques: las tres derechas no suman para formar un Gobierno y Sánchez tendría que apoyarse en Unidas Podemos, Más País y Esquerra Republicana de Catalunya si pretende configurar un Gobierno progresista como el que no fue capaz de armar tras el fracaso de la investidura en el pasado mes de julio.
PSOE, Unidas Podemos y Más País sumarían en conjunto el 46,2% de los votos y 164 escaños. Partido Popular, Ciudadanos, Vox y Navarra Suma aglutinarían el 42% de los votos y 151 escaños.
Los resultados por bloques, según Celeste-Tel
La mayoría de los encuestados se muestra optimista ante la posibilidad de superar la actual situación de bloqueo político. Un 50,8% dice que las elecciones de noviembre servirán para impulsar un acuerdo que permita formar Gobierno. Frente a este grupo, un 18,9% considera que las elecciones no servirán de nada y habrá que volver a votar en una tercera cita.
Los votantes del PSOE son los más optimistas: un 63% confía en el desbloqueo. Entre los votantes del Partido Popular el escepticismo es mayor: solo el 38,9% de los votantes de Pablo Casado cree que las elecciones servirán para impulsar una investidura, mientras que un 27,8% se resigna a la opción de esperar una tercera llamada a votar.
Valoración de líderes
El candidato del PSOE, Pedro Sánchez, es el líder mejor valorado según los datos del sondeo. Obtiene una nota media de 4,2 puntos sobre diez. Le siguen Pablo Casado (3,7), Albert Rivera (3,4), Pablo Iglesias (3,1), Íñigo Errejón (2,9) y Santiago Abascal (2,0).
Albert Rivera es el líder peor valorado entre sus propios votantes, con una nota de 5,6. En esta categoría el que mejor nota obtiene es Pablo Iglesias, con un siete. El electorado de Unidas Podemos valora mejor a Pedro Sánchez (4,5) que a Íñigo Errejón.
SANTIAGO FONTENLA Y ARMANDO ROBLES ANALIZAN EN «ALT NEWS» LA PRECAMPAÑA ELECTORAL CON PABLO BARRON, DE RADIO UNIVERSAL. PINCHE DESDE EL MINUTO 18:15:
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
