Internacional
Bolsonaro prepara decreto para prohibir que las redes sociales eliminen contenido y que sólo lo puedan hacer con una orden judicial

El presidente Jair Bolsonaro, de cara a las elecciones de 2022, quiere evitar una censura en las redes sociales como la que tuvo que atravesar Donald Trump en plena elección de 2020.
El gobierno federal está redactando un decreto para prohibir que los sitios web y las redes sociales eliminen publicaciones o suspendan a los usuarios de sus plataformas por expresar sus ideas políticas. La nueva medida afectaría directamente a empresas como Facebook, Instagram, YouTube y Twitter, las cuales activamente monitorean y sancionan diversos perfiles, grupos y movimientos.
A menos de un año de las elecciones presidenciales en Brasil, el presidente Jair Bolsonaro demuestra estar dispuesto a no cometer los mismos errores que el ex presidente norteamericano, Donald Trump.
Por ejemplo, por primera vez, luego de 25 años desde su implementación, se está discutiendo en el Congreso el cambio del voto electrónico por el voto impreso y auditable. Se considera que de esta manera, se evitará el fraude electoral.
Por otro lado, durante un evento del Ministerio de Comunicaciones realizado este mes, el mandatario brasileño dijo que estaba trabajando en un decreto para regular la Ley 12.965/2014, del Marco Civil del Internet, con el objetivo de evitar que las empresas dueñas de las redes sociales eliminen y censuren las publicaciones de quienes consideran que “violan” sus políticas de contenido.
El decreto determinará que las publicaciones solo puedan ser eliminadas por decisión judicial, con algunas excepciones menores, como conductas que violen el Estatuto de la Niñez y la Adolescencia (ECA), solicitudes del usuario o de terceros, además de los casos que constituyan algunos delitos. Actualmente, los proveedores actúan por su cuenta, desempeñándose como editores de estas plataformas.

Bolsonaro ha logrado evitar la manipulación mediática a través del uso novedoso de las redes sociales.
Desde que Bolsonaro asumió la presidencia, varias plataformas han eliminado contenidos, perfiles y canales de video, basadas en el supuesto de que propagan información “falsa”. Esta alegación busca justificar la censura que se está haciendo en las redes, especialmente dirigida a cristianos, conservadores y los referentes de la derecha en general.
Los defensores de la censura cometida por los propietarios de estas redes sociales argumentan que por tratarse de entidades privadas, ellas pueden decidir libremente qué contenidos están o no están permitidos en sus plataformas.
Al mismo tiempo, los defensores de la libertad de expresión, remarcan que estas empresas privadas ofrecen un servicio de dominio público, y este servicio se ha constituido materialmente en los últimos años a través del cual las personas ejercen su libertad de expresión.
Es decir, estas empresas no son como las editoriales convencionales, como las empresas propietarias de periódicos y revistas o emisoras de radio y televisión, ya que no responden legalmente por los contenidos que publican sus usuarios. Al contrario, son los usuarios quienes responden legalmente por lo que publican en estas plataformas. Esto genera una distinción fundamental que debe hacerse respetar, modernizando las leyes brasileñas y de todo el mundo.

La revolución de las redes sociales trajo tanto un salto comunicacional en la sociedad como una peligrosa herramienta de censura para las empresas privadas.
El decreto que se está redactando para terminar con la censura que ha imperado en las redes sociales en los últimos años merece ser aplaudido. Es un primer paso hacia el restablecimiento y garantía de la libertad de expresión en Internet.
Según Bolsonaro, el “Internet democratizó el acceso a la información y puso fin al monopolio de los medios”.
Recordemos que la campaña electoral del presidente brasileño fue la más económica en comparación a la de los demás candidatos, teniendo en cuenta que utilizó, al igual que Donald Trump, a las redes sociales como la principal herramienta de propaganda política. Hasta el día de hoy, las plataformas digitales funcionan como el puente entre el presidente y el pueblo brasileño.
Hoy en día, Bolsonaro cuenta con 18,3 millones de seguidores en Instagram, 6,7 millones en Twitter, 11 millones en Facebook, 700 mil en Telegram, y 3,4 millones en YouTube.
Números que superan a los de la mayoría de los mandatarios de los demás países, inclusive, a los de su “principal oponente”, Lula Da Silva (PT). Esta comunicación entre un político y sus seguidores es fundamental y no debe ser restringido, especialmente con el antecedente de la censura a Donald Trump, mientras estaba en funciones.
Internacional
La taiga da otro bofetón a los calentólogos: en 35 años creció una superficie como la de España y media Francia

Un estudio científico certifica el crecimiento de la mayor masa boscosa de la Tierra y su desplazamiento al norte, aunque muy lento.
Expertos de universidades y centros de investigación de Estados Unidos, China y Portugal han confirmado que la cobertura arbórea boreal, el sistema boscoso conocido también como taiga, se expandió en un 12%, entre 1985 y 2020, lo que significa que en ese periodo ganó unos 840.000 kilómetros cuadrados, una superficie similar a la suma de España y la mitad de Francia.
El equipo investigador, dirigido por dos científicos de la empresa norteamericana terraPulse –dedicada a analizar datos satelitales de interés medioambiental y agroforestal– estudió la evolución del bosque boreal, que en las últimas décadas ha experimentado el calentamiento más rápido de todos los biomas forestales.
Los resultados se han hecho públicos en un artículo difundido por la web de la European Geosciences Union –la organización líder en Europa dedicada a la investigación en ciencias de la Tierra, planetarias y espaciales– en el que los científicos reconocen que han encontrado una expansión forestal de una magnitud inesperada.
Por supuesto, este dato contradice una vez más las predicciones más alarmistas sobre el cambio climático, que aseguraban que el aumento de temperaturas conllevaría un gran incremento de los incendios y la expansión de las enfermedades de los árboles, lo que haría descender el total de la masa arbórea.
Lo que sí se ha confirmado es otra de las predicciones catastrofistas, aunque con matices: la taiga se está moviendo hacia el norte, pero a un ritmo bastante lento, ya que el estudio ha certificado que en las tres décadas y media que abarca el estudio, este sistema natural se ha desplazado en 0,29 grados de latitud media, es decir, en 32,3 kilómetros, lo que supone menos de mil metros al año.
Estos resultados resultan muy significativos porque durante el último siglo la región boreal ha registrado el calentamiento climatológico más rápido de cualquier bioma forestal, con un aumento de más de 1,4 °C en la temperatura superficial anual. A pesar de ello, como se ve, la masa forestal ha crecido con fuerza.
Según el artículo, el bioma boreal es el bosque más extenso y ecológicamente intacto de la Tierra, cuya superficie forestal comprende un tercio del total mundial y representa el 20,8 % del sumidero global de carbono forestal.






