España
Casado pide que se aclare la vinculación de Torra con los CDR y Rivera dice que no puede seguir al frente de la Generalitat
Este sábado, los ciudadanos españoles se han levantado con una revelación sorprendente. Los siete miembros de los CDR, que están acusados de terrorismo, tenían el respaldo del presidente de la Generalitat, Quim Torra, para tomar el Parlamento catalán en el aniversario del referéndum ilegal del 1-O y cuando se diese a conocer la sentencia del «procés».
Esta información la ha facilitado uno de los acusados –estos admitieron la compra de material explosivo y la realización de pruebas–. El implicado contó que desde el interior del Parlamento catalán les iban a facilitar la entrada y señaló directamente a Torra.
Ante dicha publicación no se ha hecho esperar la reacción de algunos líderes políticos a través de las redes sociales. El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, ha pedido que «se aclare la vinculación de Torra con los CDR detenidos».
También ha apuntado hacia el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, preguntando si mantendrá los pactos en algunas localidades. «¿Sánchez va a seguir manteniendo sus acuerdos con él allí donde ha entregado el gobierno a los separatistas?».
Por su parte, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha dicho que Torra «no puede seguir al frente de los Mossos ni siendo el representante del Estado en Cataluña». Ha recordado que llevan meses advirtiendo a Pedro Sánchez que no se puede pactar con los independentistas y alerta sobre la peligrosidad de los CDR: «Hay que proteger a los ciudadanos de los comandos separatistas. Actuar no es una opción, es una obligación».
(ABC)
España
Begoña Gómez, esposa del presidente Sánchez, presunta delincuente, procesada
El juez Peinado procesa a Begoña Gómez y a su asesora en Moncloa por cuatro delitos
También a Barrabés, pero solo por tráfico de influencias y corrupción. El instructor solicita el escrito de conclusiones a las partes, antes de resolver si les manda banquillo
El juez Juan Carlos Peinado procesa a la mujer del presidente del Gobierno y a su asesora en Moncloa, Cristina Álvarez, por los delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación de caudales públicos y apropiación indebida del software de la cátedra extraordinaria que la primera codirigía en la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
También acerca aún más a ser juzgado al empresario Juan Carlos Barrabés, aunque solo por los delitos de tráfico de influencias y corrupción en el sector privado.
El titular del Juzgado de Instrucción número 41 deja así fuera del procedimiento el ilícito de intrusismo profesional por el que hasta ahora se investigaba a la esposa de Pedro Sánchez, en relación a la firma por su parte de una adjudicación pública de la UCM para el desarrollo del programa informático. Después de que las dos asociaciones profesionales de la Abogacía del Estado descartasen la existencia de indicios de irregularidad en estos hechos.
El instructor del «caso Begoña Gómez» cierra así la fase de investigación y solicita ya a las partes que presenten, en un máximo de cinco días, sus escritos de conclusiones provisionales, antes de que Peinado resuelva si les manda finalmente al banquillo de los acusados.
Se prevé que solo la acusación popular unificada, que lidera Hazte Oír, defienda la procedencia de abrir juicio oral y traslade, por tanto, su petición de penas para los tres imputados. Así como que el resto de partes, incluida la Fiscalía, opten, como vienen haciendo, por reclamar el archivo de las actuaciones. Contra esta resolución cabe un recurso de apelación que obligaría a la Audiencia Provincial de Madrid a revisarla.
Además, en este auto, el magistrado requiere a Lefebvre-El Derecho S.A. que aporte «las facturas de los servicios prestados para la cátedra de Transformación Social Competitiva». Esta diligencia había sido solicitada por la acción popular y es la única que accede a practicar el juez Peinado.
Por otro lado, abre la puerta a que la defensa de Gómez pueda entregar tres informes periciales que manifestó que era su voluntad aportar, «cuando lo estime oportuno, dentro de los plazos procesales correspondientes y antes de la conclusión de esta fase intermedia».
El abogado la esposa de Sánchez, el exministro socialista Antonio Camacho, detalló que uno gira en torno a la inexistencia de un perjuicio económico generado por su clienta a la UCM; otro sobre el régimen de las cátedras extraordinarias como la que ella codirigió, y un tercero sobre el estatus de las asesoras de los jefes del Ejecutivo.
No habrá una condena a costas para la acusación popular, que reclamó el letrado de la asistente de Gómez en Presidencia del Gobierno, «al haber sido acordada la continuación del procedimiento, que es lo interesado» por esta parte.
«Decisiones favorables a la cátedra»
En su auto, el juez Peinado expone como «hechos indiciariamente atribuidos» que, «desde la llegada de su esposo, primero a la Secretaría General del PSOE, y, sobre todo, a la Presidencia del Gobierno, se tomaron determinadas decisiones públicas favorables a la cátedra y al proyecto TSC (Transformación Social Competitiva)», «que pudieron obtenerse mediante un aprovechamiento singular de su posición relacional».
Pone sobre la mesa que «el beneficio» que habría obtenido la mujer del presidente «puede ser indirecto y a favor de un tercero», el también imputado Barrabés. Y también a través de un «bien mueble» como es la plataforma tecnológica financiada, de manera altruista, por varias grandes empresas («que pudieron acceder al patrocinio por tratarse de un proyecto de la esposa del presidente») para que fuese propiedad de la Complutense.
