Internacional
China y la OMS cometieron errores que contribuyeron a la propagación mundial de la pandemia de COVID-19
Un grupo independiente ha criticado a Beijing y a la Organización Mundial de la Salud (OMS) por su tardía respuesta al brote de COVID-19 en China causado por el virus del PCCh.
“Lo que está claro para el grupo es que las medidas de salud pública podrían haber sido aplicadas con mayor firmeza por las autoridades de salud locales y nacionales en China en enero [de 2020]”, dice el informe parcial.
El grupo, establecido por la OMS en respuesta a una resolución de la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2020, se denomina Grupo independiente de preparación y respuesta frente a las pandemias. Está copresidido por la exprimera Ministra de Nueva Zelanda, Helen Clark, y la expresidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf.
El COVID-19 es la enfermedad causada por el virus del PCCh (Partido Comunista Chino), comúnmente conocido como el nuevo coronavirus. Se originó en la ciudad de Wuhan, en el centro de China. Las autoridades sanitarias de la ciudad afirmaron que el primer paciente apareció el 8 de diciembre de 2019, pero los informes de los medios de comunicación mostraron que el primer paciente documentado, un hombre de unos 70 años, cayó enfermo días antes, el 1 de diciembre. Los investigadores aún no saben con certeza quién es el paciente cero.
Una serie de documentos filtrados obtenidos por The Epoch Times mostraron que los hospitales de Wuhan recibieron pacientes con síntomas parecidos a los del COVID desde septiembre de 2019.
El informe del grupo también criticó a China por “las oportunidades perdidas de aplicar medidas básicas de salud pública a la mayor brevedad”, sin dar más detalles.
Muchos han criticado a China por haber silenciado inicialmente a los médicos denunciantes, entre ellos el oftalmólogo Li Wenliang, que trató de advertir al público de un brote de “neumonía desconocida” en las redes sociales chinas el 30 de diciembre de 2019. Li fue llamado a una comisaría de policía y reprendido por “difundir rumores”.
Además, Beijing no reconoció públicamente que el virus era contagioso hasta el 20 de enero de 2020, varias semanas después de que Taiwán advirtiera a la OMS del riesgo de transmisión de persona a persona en un correo electrónico. La OMS ha negado que el correo electrónico contenía tal advertencia.
El secretario de Salud de EE. UU., Alex Azar, en un discurso en Heritage Foundation, con sede en Washington, el 14 de enero, dijo que el gobierno de EE. UU. se enteró por primera vez del virus en diciembre de 2019 a través de Taiwán, y cuestionó los informes de China sobre que el virus no era contagioso.
OMS
En el informe también se criticó a la OMS por su respuesta lenta.
“No está claro por qué el comité [de emergencia] no se reunió hasta la tercera semana de enero, ni tampoco está claro por qué no pudo llegar a un acuerdo sobre la declaración de una emergencia de salud pública de interés internacional [PHEIC] cuando se convocó por primera vez”, según el informe.
El comité de emergencia de la OMS se reunió el 22 de enero de 2020 y decidió que declarar una PHEIC, la alerta de más alto nivel que la OMS puede declarar, era “todavía demasiado pronto”. La OMS finalmente declaró una PHEIC el 30 de enero de 2020.
El informe también cuestionó por qué el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró hasta marzo de 2020 que el brote era una pandemia.
“Aunque el término pandemia no se utiliza ni se define en el Reglamento Sanitario Internacional (2005), su uso sirve para centrar la atención en la gravedad de un acontecimiento sanitario. No fue sino hasta el 11 de marzo que la OMS utilizó el término”, explicó el informe.
En el informe se llegaba a la conclusión de que la OMS “no ha tenido la capacidad suficiente para hacer el trabajo que se espera de ella”.
“El Grupo está sorprendido de que el poder de la OMS para validar los informes de brotes de enfermedades por su potencial pandémico y poder desplegar recursos de apoyo y contención en áreas locales es muy limitado”, agregó.
En julio del año pasado, Trump calificó a la OMS de “marioneta de China”, añadiendo que Beijing era “totalmente responsable de ocultar el virus y de desencadenarlo sobre el mundo”. En el mismo mes, el presidente de Estados Unidos retiró formalmente a Estados Unidos de la OMS. La retirada será efectiva el 6 de julio de este año.
El informe concluyó: “En retrospectiva, está claro que el volumen de infecciones en el período inicial de la epidemia en todos los países fue mayor que el reportado”.
“Una epidemia en gran parte oculta contribuyó a la propagación mundial”.
Está previsto que el grupo presente un informe final a la 74ª Asamblea Mundial de la Salud en mayo.
(Epoch times)
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
